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REVISTA DE PLANTAS

 

REMEDIOS CASEROS

remedios curativos

 

 

 

 

 

 

 

EL CULTIVO DE LA HIEDRA

(Hedera helix)

 

 

 

Foto de hiedra

Características de la hiedra

 

Planta perenne de la familia de las araliáceas de hasta 30 m de altura. Hojas de entre 5 y 10 cm de longitud; verde oscuro brillantes por el haz, verde claras por el envés; alternas, pecioladas y con inervación bien evidente. La más jóvenes, palmadolobuladas con 3-5 lóbulos; las adultas o las que están expuestas al sol, enteras. Flores verde amarillentas de 3 a cinco centímetros de diámetro, dispuestas en racimos compuestos por numerosas umbelas. Presentan 5 estambres y cinco pétalos. Frutos en baya de color negro púrpura o amarillo, según las diferentes subespecies. La floración se produce desde finales de verano a principios de otoño. Los frutos se desarrollan a lo largo del otoño e invierno y maduran en primavera.

Es una especie que crece prácticamente en toda Europa en lugares donde las temperaturas medias invernales no bajan por debajo de los -2 ºC. La podemos encontrar desde el sur de Escandinavia hasta la Península Ibérica, alcanzando por el este Chipre y el norte de Turquía. Crece fundamentalmente en lugares umbríos en bosques, paredes, rocas, etc. , desde el nivel del mar hasta unos 1000 m de altitud. Se ha introducido en numerosos lugares del resto del mundo. Su capacidad de adaptación a diferentes tipos de terreno y de climas ha determinado que en muchos de ellos se ha convertido una planta invasiva. Tal es el caso de Estados Unidos y Australia donde se desaconseja su cultivo y se suministran folletos informativos explicando la manera de erradicarla.

Tipos y variedades de hiedras

La hiedra se cultiva principalmente por sus hojas. A partir de la hiedra silvestre ( Hedera helix) se han obtenido multitud de variedades que se diferencian fundamentalmente por las hojas. Entre todas ellas podemos mencionar las siguientes:

- Hedera helix " Atropurpurea": con tallos rojizos y hojas que cambiar el verde habitual por rojizo púrpura al llegar el otoño.

- Hedera helix " Goldheart ": Con un variegado dorado admirable.

- Hedera helix " Glacier ": Con hojas verde grisáceas y tonalidades verde plateadas.

- Hedera helix " Pedata ": Con hojas que presentan grandes lóbulos y venas muy destacadas.

- Hedera helix subsp. hibernica: Es una subespecie de la hiedra con con hojas cortar y triangulares. Se utiliza mucho más que la hiedra común como planta decorativa. Existe la variedad Hedera helix subsp. hibernica " Sarniensis" que tiene la venación más clara. También muy utilizada como hiedra decorativa. Ambas de conocen normalmente como " Hiedras de hoja pequeña".

 

El riego en la hiedra

 

A la hiedra no le gusta un riego demasiado constante. Bastará con regarla cada 3 o cuatro días en los meses de más calor y una vez por semana en los meses más fríos. El exceso de riego, sobre todo en invierno, suele producir el ennegrecimiento de las hojas o los tallos por podredumbre y también puede ser responsable de la aparición de hongos. Es conveniente, cuando la hiedra no este en época de crecimiento, dejar secar la parte superior de la tierra entre riego y riego.

Por otra parte una falta de riego, combinada con una falta de humedad ambiental, puede producir hojas secas, amarillas o arrugadas. Por eso, cuando se cultiva como planta de interior, es conveniente rociarla de tanto en tanto, especialmente en habitaciones muy resecas con presencia de calefacción.

Un recurso interesante consiste en colocar algún tiesto con agua en la habitación para que la evaporación aumente la humedad ambiental.

 

Usos de la hiedra

Planta de jardinería: En jardinería se utiliza principalmente como planta trepadora, para decorar muros, paredes, verjas. postes,etc. Las hiedras silvestres consiguen trepar con la ayuda de raíces aéreas que desarrollan en los tallos. A pesar de ello, algunas hiedras cultivadas " menos fuertes" pueden precisar un soporte para favorecerles el agarre, sobre todo cuando son jóvenes. Otras variedades "más vigorosas", como la Hedera helix " Pedata " o Hedera helix " Goldheart ", no precisan de soporte alguno para poder trepar.

La capacidad de agarre de las raíces aéreas de las hiedras es tan grande que pueden dañar las paredes o muros por los cuales trepan cuando estas no se encuentran en buen estado. En caso de plantar una hiedra, tendremos que asegurarnos que la superficie sobre la que va a trepar es consistente y vigilar su crecimiento de tanto en tanto.

Las hiedras pueden utilizarse también para cubrir superficies horizontales, con lo cual pueden decorar un espacio vacío y ayudan, además, a impedir el desarrollo de las hierbas. Cultivadas de esta manera manifiestan un gran poder expansivo que puede convertirlas en malas hierbas invasoras.

Son especialmente reconocidas las variedades con hojas variegadas que pueden ser cultivadas como plantas de interior.

Foto de frutos de la hiedra

Plantadas dentro de un contenedor o de una maceta mas o menos voluminosa se puede guiar su crecimiento adecuadamente o dejarlas colgar de un tiesto para embellecer algún rincón de nuestra casa.

Las hiedras admiten una poda frecuente por lo que son utilizadas como plantas de topiario para recortar y dar formas muy variadas.

Planta medicinal: Internamente , como planta medicinal, se ha utilizado en el pasado para combatir numerosas enfermedades del aparato respiratorio, especialmente como expectorante en caso de bronquitis, resfriado, etc. También como vomitivo o purgante, para evitar el estreñimiento.

Igualmente las decocciones de las hojas se han utilizado en tratamientos externos para calmar el dolor y para el tratamiento de las llagas o heridas.

A pesar de estos usos tradicionales, la hiedra es una planta venenosa cuyos frutos pueden resultar mortales para el hombre. Por ello la moderna fitoterapia recomienda no utilizar los remedios confeccionados con hiedra, especialmente aquellos que se utilizan internamente. ( Más información sobre las propiedades medicinales y la toxicidad de la hiedra en el listado superior)

Industria médica y de cosméticos: A partir de componentes obtenidos de la hiedra la industria médica elabora productos medicinales, como expectorante. Igualmente la industria de la cosmética utiliza algunos de sus derivados para la confección de anticelulíticos.

Recurso biológico : Las hiedras cumplen una función muy interesante dentro de los ecosistemas donde habitan. De sus flores se alimentan muchos insectos, entre ellos las abejas, que son capaces de aprovecharla para producir miel que, curiosamente, tratándose de una planta venenosa, resulta comestible para los humanos. Se cree que muchos invertebrados aprovechan el néctar muy abundante de estas plantas para alimentarse y se supone que al menos una quincena de pájaros se alimentan de sus frutos, un recurso especialmente valido en una época fría cuando abundan poco los alimentos en el campo.

Las hiedras presentan una gran superficie de crecimiento y unas raíces y tallos muy fuertes. Todo ello la convierte en una gran cobertora del suelo, protegiéndolo de la erosión causada por la lluvia y el viento. En lugares llanos y en zonas con fuertes pendientes y rocas, las hiedras son capaces de fijar el terreno, impidiendo el arrastre de materiales y la caída de las piedras o rocas. Muchos taludes orientados al norte mantienen su forma original por el crecimiento natural de esta planta. Así pues, este recurso puede aprovecharse para fijar pendientes, paredes, márgenes, rocallas, o bordes de carreteras en lugares sombríos.

 

 

Hiedra. Ambiente y exposición

 

La hiedra es una planta que crece en lugares umbrosos, por lo que, cuando se cultiva al exterior, debe plantarse a la sombra para alcanzar su máximo rendimiento. La hiedra es una trepadora ideal para las paredes, muros , vallas, verjas a la sombra. Cuando se cultiva al sol su crecimiento es muy limitado y cuando incide demasiado luz sobre sus hojas estas pierden su verde brillante oscuro y se vuelven más claras.

Un caso diferente lo constituyen las variedades variegadas que son aquellas cuyas hojas presentan bandas o manchas más claras. Este tipo de variedades de hiedra debe cultivarse fuera del sol pero en un lugar bastante iluminado. Si las cultivamos a la sombra, las hojas, poco a poco, van perdiendo los tonos claros y se vuelven mas oscuras y uniformemente verdes.

Cultivada dentro de casa es conveniente que reciba de tres a cuatro horas de luz solar directa, aunque matizada , mejor por la mañana. También crece muy bien cuando se cultiva en otros lugares de la casa con luz indirecta. Puede cultivarse también en el alféizar de una ventana. En este caso, las ventanas orientadas hacia el norte son las mas convenientes.

A la hiedra no le gustan los ambientes demasiado cálidos. Aunque puede vivir en climas mediterráneos con veranos muy cálidos prefiere un ambiente mucho más frescos con temperaturas no superiores a los 18 o 20 ºC. El mejor clima es el templado con una temperatura diurna entre los 20 y lo 22 ºC y una temperatura nocturna entre los 10 y los 13 ºC . Por otra parte, aunque es muy resistente a las bajas temperaturas, tampoco agradece las heladas, por este motivo no crece en estado natural en lugares donde la mayor parte del invierno se mueven por debajo de los -2 ºC.

 

Hiedra. Reproducción

Reproducir en primavera mediante esqueje. Para ello cortar un fragmento de un palmo del final de una rama e introducirlo en la tierra. Previamente la tierra debe estar muy húmeda. Debemos conservar la humedad constantemente. De esta manera el esqueje puede producir raíces y arraigar como nueva planta.

Otro método muy utilizado y mucho más seguro es el acodo, que se realiza en verano. Para ello, doblar una ramita por la mitad de ella de manera que esta parte toque en el suelo del jardín o en la tierra de otra maceta. Cubrir bien la zona de contacto con tierra y colocar una piedra encima para que la rama no se levante . Al cabo de unos días, comienza a producir raíces. Cuando se encuentre bien enraizada cortar la rama por delante del acodo, de manera que tenemos una nueva planta.

 

Hiedra .Terreno, abono, poda y cuidados.

 

Las hiedras salvajes prosperan en cualquier tipo de terreno, con tal de que tenga un buen drenaje para prevenir la aparición de enfermedades. Si tenemos que plantar una hiedra en una maceta, un suelo muy equilibrado es aquel que esta formado por una parte de tierra de jardín, otra parte de turba o mantillo de bosque y una tercera parte de arena.

Las hiedras no deben abonarse durante los 3 o 4 primeros meses después de la plantación. Posteriormente, y durante la época de crecimiento, es conveniente abonar con un abono general una vez cada mes. Se puede utilizar abono foliar, que se aplicará con el riego o directamente en el suelo.

Si se deja crecer la hiedra libremente, esta suele presentar una forma muy deshilachada . Para conseguir mejorar el aspecto y darle una forma más compacta la hiedra debe podarse regularmente cada medio año. Por otra parte se pueden ir " pinchando" de vez en cuando las ramas floríferas para evitar que nazcan flores. Con ello la energía de la planta se destinará a producir nuevas hojas verdes y tiernas.

Cualquier hiedra, plantada en maceta o contenedor, debe trasplantarse cuando presente síntomas de estar demasiado apretada dentro del tiesto. Esto puede llevarse a cabo en cualquier época del año. Con ello se proporcionará un recipiente más grande que permitirá añadir tierra nueva para el crecimiento adicional de las raíces. En líneas generales, suele hacer falta trasplantarla cada dos o tres años.

 

Hiedra. Plagas y enfermedades

 

Las principales plagas que afectan a la hiedra son:

 

- los pulgones: Constituyen una de las principales plagas de las plantas. Se desarrollan especialmente con el aumento de la temperatura, a partir de la primavera. La calor y la sequedad favorecen su desarrollo.

- las cochinillas: son insectos que se pegan a las plantas, especialmente a los brotes jóvenes. Viven a expensas de las mismas pues poseen unos órganos chupadores que se encargan de extraer la savia de las plantas. Producen secreciones pegajosas sobre las que se forma la negrilla, un tipo de hongo. Atacan especialmente las plantas de interior, porque las condiciones ambientales de los lugares cerrados ( sequedad ambiental) favorecen su desarrollo. Para eliminarlas debemos quitarlas todas con la ayuda de un trapo empapado en alcohol. Posteriormente aplicaremos un insecticida sistémico y separaremos la planta contaminada del resto de plantas para impedir que se contaminen.

- Arañas rojas: Entre los principales ácaros se encuentran las arañas rojas, que, al acumularse proporcionan tonalidades rojizas o marrones al envés de las hojas y una especie de telaraña entre los nervios del envés. De progresar el ataque, finalmente producirán su caída. Atacan prácticamente a todas las plantas, tanto las plantas de jardín, comoárboles frutales. La mejor manera de controlarlos es aplicar aceite mineral en invierno, aunque resulta adecuado aplicar insecticida líquido en primavera o verano combinado con un riego abundante y el rociado con agua de las hojas para que aumente la humedad ambiental. Si queremos eliminar o controlar biológicamente ácaros, pulgones u otros insectos podemos utilizar otros insectos como las mariquitas que se alimentan de los mismos.

Las principales enfermedades que afectan a la hiedra son:

- Antracnosis: Son manchas de color marrón o gris rodeadas por un halo amarillo que se producen en las hojas . Estas manchas generalmente van creciendo y producen la caída de las hojas . Otras veces la parte manchada se desprende de la hoja y deja agujeros o pedazos vacíos en la misma.

- Negrilla: Son los hongos que se forman sobre las secreciones de los pulgones y de las cochinillas. Se caracterizan por su color negruzco que da nombre a esta enfermedad. Deben eliminarse las plagas anteriores para evitar su aparición.

 

Más información sobre la hiedra y plantas trepadoras en el listado superior

 


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