La CIRROSIS es una enfermedad hepática crónica caracterizada por la degeneración de las células del hígado. Las células hepáticas normales han sido sustituidas por tejido fibroso y se muestran incapaces de realizar las funciones propias del hígado ( elaboración de las enzimas digestivas, procesamiento de hormonas, metabolismo de las grasas, eliminación de los productos tóxicos, etc). El hígado se inflama, aumenta de tamaño y deja de funcionar correctamente.
Dado que el hígado es un órgano vital para el metabolismo humano, la cirrosis es una enfermedad muy grave, responsable de muchas muertes, constituyendo la tercera causa de fallecimientos en personas de 40 a 65 años.
Dentro de la evolución de la enfermedad, se pueden presentar diferentes complicaciones a medida que la enfermedad avanza entre las que tendríamos por ejemplo: hemorragias en el esófago, hipertensión, problemas mentales, cáncer de hígado o coma.
Es muy importante para evitar la enfermedad la prevención de aquellas causas que la producen( ver listado superior) , especialmente en lo que se refiere a la hepatitis B y C y el alcoholismo. Igualmente se debe evitar el contacto prolongado con aquellas substancias que puedan dañar al hígado. De presentarse algún síntoma que denote un mal funcionamiento del hígado es absolutamente necesario acudir rápidamente al especialista para que diagnostique y trate los posibles problemas hepáticos que pudieran conducir a la cirrosis.
TIPOS DE CIRROSIS :
Entre los diferentes tipos de cirrosis tenemos:
- Cirrosis nutricional ( cirrosis portal) Es la más frecuente ya que constituye el 40 o 50 % de todos los casos de cirrosis. La causa principal es el alcoholismo.
- Cirrosis biliar: producida por la degeneración de los conductos biliares dentro del hígado. Afecta desde un 20 % a un 40 % de enfermos de cirrosis.
- Cirrosis pigmentaria ( hemocromatosis) : producida por una mala metabolización de la hemoglobina, lo que produce, entre otras consecuencias, una coloración anormal de la piel y degeneración del hígado. De un 5 a un 10% de cirrosis responden a esta causa.
- Cirrosis posnecrótica: Es la que responde a infecciones prolongadas del hígado. Puede suponer hasta el 40 % de los casos.
SÍNTOMAS:
A veces la cirrosis no presenta ningún síntoma. Esto se da en un 10 % de enfermos y es lo que se conoce como cirrosis descompensada. En el resto de los casos los síntomas más característicos son:
- Trastornos del aparato digestivo : La incapacidad del hígado enfermo por cirrosis en metabolizar los alimentos se manifiesta en forma de Trastornos digestivos, entre los cuales tendríamos que mencionar: mala digestión, hinchazón de abdomen, mal aliento, lengua sucia, náuseas, vómitos, vómitos con presencia de sangre. A veces también se pueden dar otros síntomas adicionales como diarrea, defecaciones blanquecinas o color arcilla como consecuencia de la falta de bilis que queda retenida en los conductos biliares intrahepáticos. De igual manera, la orina suele ser de color oscuro o marronoso ( coluria) . El mal aprovechamiento de los alimentos conlleva a una perdida de peso corporal y a un estado de debilidad generalizado.
- Trastornos en el aparato circulatorio: esta enfermedad produce un tipo de hipertensión denominada, hipertensión portal, que es responsable de la aparición de varices en el estómago y esófago que, a veces son responsables, de grandes hemorragias. Esta enfermedad es responsable de falta de coagulación en la sangre ( coagulopatía) que es la que ocasiona sangrados abundantes y muy prolongados. ( Es muy habitual que las hemorroides sangren o que se puedan producir sangrado en las encías o por la nariz. A veces las defecaciones se muestran oscuras) Debajo de la piel del pecho y en los hombros aparecen venitas muy pequeñas de color rojo que recuerdan a la forma de las arañas. Las palmas de las manos aparecen enrojecidas. El sangrado habitual es responsable en muchos casos del desarrollo de anemia.
- Trastornos metabólicos: entre estos el más significativo es la acumulación de líquidos en la cavidad peritoneal, es decir en la cavidad que comprende el estómago y los intestinos. Esta enfermedad se conoce como ascitis. A veces se produce una disminución en la orina, con acumulación de líquidos lo que puede producir la aparición de edemas en las piernas o una hinchazón general. Se produce un mal control del nivel de azúcar en la sangre, con bajos niveles del mismo que producen falta de energía, mareos, etc.
- Trastornos neuronales: La cirrosis puede afectar al buen estado del cerebro y del sistema nervioso. La acumulación de toxinas en el organismo ( especialmente amoniaco), causadas fundamentalmente por el metabolismo de las proteínas , y la incapacidad de eliminarlas del hígado cirrótico, puede intoxicar las neuronas produciendo alteraciones en la razón o el comportamiento de los enfermos de cirrosis. Este trastorno se conoce como encefalopatía portal o hepática y es un indicador que el hígado se encuentra en muy mal estado. Entre los síntomas mas característicos tenemos : Alucinaciones, mareos, problemas de habla, temblores, problemas de memoria, necesidad de dormir durante el día, etc
- Trastornos en la piel: La intoxicación general del organismo se manifiesta en el estado de la piel. La acumulación de bilirrubina en la sangre produce el color amarillento de la piel, que es el síntoma más característico de la ictericia. Además de la piel, también aparece amarillento el blanco de los ojos. La ictericia puede ser el síntoma más claro de una cirrosis biliar.
- Trastornos sexuales: Los cambios hormonales que ocasiona el mal funcionamiento del hígado, con la consiguiente disminución del nivel de testosterona, es responsable algunas veces de la disminución en los testículos en los hombres o del aumento de sus mamas. Esto último se conoce como ginecomastia. A veces se produce una perdida del bello corporal en los hombres. En las mujeres se producen en algunos casos problemas de menstruación.
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