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HEMATOMAS

 

Características hematomas


 

Un hematoma o equimosis, también llamado coloquialmente moretón, magulladura o cardenal, es un cambio en la coloración de la piel acompañado de una sensación de dolor, producido por la rotura de un vaso sanguíneo en los tejidos subyacentes. Según el lugar donde se produzca el hematoma distinguimos entre:

 

- Hematomas subcutáneos: Son aquellos que se producen debajo de la piel

- Hematomas intramusculares: Son aquellos que se originan en el músculo

- Hematomas periósticos: Son aquellos que se producen en el hueso

 

En los hematomas se produce una variación de color a lo largo de la evolución de los mismos. Inicialmente presentan una coloración rojizo, como consecuencia de la acumulación de sangre. Al cabo de 24 o 48 horas, por degradación de la hemoglobina de la sangre, suele adquirir una coloración purpúrea, azulada o negruzca . En una semana suele ser de color verdoso para pasar posteriormente a un color marronáceo o amarillento que, poco a poco, se va perdiendo hasta adquirir el color normal de la piel, lo que suele ocurrir al cabo de unas dos semanas después de producirse la lesión.

A veces los hematomas se produce en otras zonas más o menos alejadas de la zona donde se produce la lesión. Por ejemplo, una lesión en el músculo del muslo puede producir un hematoma en el tobillo en personas que están muchas horas de pie.

Los hematomas más superficiales no suelen presentar demasiados problemas, pero los que se producen en zonas más profundas del cuerpo originan mucho dolor y calambres. Son particularmente muy dolorosos aquellos hematomas que se producen en los huesos.


SÍNTOMAS:

Cambio de coloración en la piel, dolor, inflamación, etc.


CAUSAS:

Entre las causas más comunes que pueden producir hematomas se encuentran las siguientes:

 

- Traumatismos : Estos pueden deberse a múltiples razones como caídas, accidentes de coche, golpes, lesiones producidas por esfuerzos deportivos, etc.

- Púrpura simple: En este caso el sangrado se produce en personas que presentan el trastorno llamado " Púrpura simple". Las personas con este trastorno tienen una mayor facilidad para presentar moretones, como consecuencia de una mayor debilidad en los capilares. En este tipo de trastorno los moretones suelen aparecer en las nalgas, los muslos o la parte superior de los brazos sin que la persona sufra ningún traumatismo.

- Púrpura alérgica: Se produce por una reacción alérgica a algún alimento o medicamento o substancia. Esta reacción puede causar hemorragias en los bajos sanguíneos subcutáneos sin necesidad de que la persona afectada haya sufrido un golpe, caída o traumatismo.

- Púrpura senil: Este tipo de trastorno se produce en personas mayores y se caracteriza por la facilidad con que las personas mayores pueden presentar hematomas al mínimo traumatismo. Además este tipo de moretones suele ser muy duradero. A diferencia de los hematomas producidos por traumatismos, este tipo de hematomas, de color rojo vinoso, no cambia a morado, sino que desaparecen poco a poco sin cambiar de color.

- Otras enfermedades corporales: A veces se producen hematomas como consecuencia de otras enfermedades corporales. La aparición frecuente de hematomas o la presencia de los mismos en grandes zonas sin que se hayan producido golpes o esfuerzos físicos considerables puede ser el síntoma de una enfermedad subyacente mucho más grave. Entre las enfermedades que pueden producir estos síntomas tenemos, por ejemplo enfermedades del hígado, alcoholismo, leucemia, Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida ( Sida) drogadicción, etc.

- Productos que fluidifican la sangre: La ingestión de productos que disminuyen la coagulación de la sangre puede propiciar la aparición de hematomas ante cualquier golpe, caída, presión o traumatismo. Entre este tipo de productos tenemos medicamentos como los que contienen ácido acetilsalicílico ( aspirinas o similares), acenocumarol o warfarina. También deben incluirse otro tipo de productos utilizados como remedios naturales que poseen la misma propiedad antiagregante , como el sauce, el ajo, cebolla, pomelo, soja, tomillo, orégano, coliflor, ginseng, apio, regaliz, perejil, etc. ( Véase más información sobre plantas anticoagulantes) Igualmente los suplementos de aceite de pescado, tomados en cantidades elevadas, pueden fluidificar demasiado la sangre.

Menopausia: Durante la menopausia, la piel se vuelve más fina y seca con la posible aparición de bello, moretones, etc.

Falta de vitaminas: La falta de vitamina C produce dificultad de cicatrización de heridas y fracturas, con problemas de sangrado en las encías o en la nariz y una mayor facilidad para desarrollarse moretones. Deficiencias de vitamina K, producen problemas de coagulación en la sangre que se pueden manifestar en forma de hematomas.

 

 

CONSEJOS PARA REDUCIR LOS HEMATOMAS

 

Disminuyendo las situaciones que producen los traumatismos o protegiendo la zona donde normalmente se producen los golpes o impactos podemos reducir la frecuencia con la que aparecen los hematomas. Así, por ejemplo, es importante tener cuidado de los niños pequeños, que son los que sufren más caídas o golpes. Enseñándoles las situaciones que pueden ser peligrosas y adecuando el hogar para que estas situaciones se produzcan menos, conseguiremos que tengan menos hematomas.

Es importante adoptar las medidas de precaución en las personas mayores que eviten posibles golpes o caídas ( pasamanos donde se puedan agarrar fácilmente, pasillos libres, salas despejadas, suelos no resbaladizos, etc.)

En caso de las personas que practican deportes, será necesario adoptar el equipo de protección adecuado que minimice los impactos causantes de muchos hematomas. ( Cascos, rodilleras, espinilleras, protección de codos y brazos, etc)

Muchas moretones se producen en vehículos, con o sin motor, como motos, coches, bicicletas, monopatines, patines o patinetes, etc. En caso de ser conductor o acompañante de un coche se deberán utilizar adecuadamente los cinturones de seguridad. Los ciclistas usarán rodilleras y chichoneras o cascos. Los motoristas no deben olvidar el uso del casco y una protección adecuada para que las caídas causen el mínimo daño posible.

 

PRIMEROS AUXILIOS

 

En caso de producirse un golpe, caída o traumatismo de cualquier tipo es importante saber como reaccionar en los primeros momentos. Una de las normas muy útiles es intentar que se produzca la menor reacción posible ante el golpe. Para ello se tomará hielo y, envolviéndolo en un paño o toalla, se aplicara sobre la zona dolorida. De esta manera se conseguirá disminuir el dolor y reducir la inflamación. El hielo nunca debe aplicarse directamente sobre una contusión o moretón porque puede quemar la piel.

En ningún momento se debe pinchar la hinchazón o el hematoma para que salga el líquido interior. Esta práctica, bastante habitual en algunas zonas, no es en absoluto conveniente y lo único que se puede conseguir es que se infecte la herida. La piel que cubre el hematoma protege contra la invasión de microorganismos.

No se debe presionar la zona donde se ha producido un hematoma ni realizar masajes sobre la misma.

Después de un golpe o una herida muscular se impone un periodo de reposo de la zona afecta para facilitar la recuperación de los tejidos o, al menos, no agravar la zona afectada.

Cuando el hematoma se produzca en un brazo o una pierna se debe levantar el miembro para evitar que la sangre se acumule en la zona. De esta manera se consigue rebajar la inflamación.

Es importante tener en cuenta aquellos hematomas que producen un dolor muy intenso, que se localizan en zonas determinadas ( Detrás del oído, alrededor del ombligo, etc) o que tienen una extensión muy amplia. En este caso podría tratarse de alguna herida interna importante. De producirse alguno de estos casos es necesario una atención médica rápida.

Igualmente, se acudirá al médico si se presenta algún hematoma sin razón aparente; es decir, cuando no se haya sufrido ningún tipo de golpe o caída, si el hematoma se ha infectado y aparece muy enrojecido o presenta supuración o si la persona que sufre el hematoma manifiesta fiebre o cuando el hematoma o la lesión se produce en un ojo.

 

El tratamiento natural de los hematomas supone la utilización de una serie de recursos naturales que ayudan a eliminarlos o a prevenir su aparición.

Más información sobre el tratamiento natural de los hematomas en el listado superior

El material que aquí se trabaja tiene un carácter informativo. En caso de duda consúltese con el facultativo.
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