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REVISTA DE PLANTAS

 

REMEDIOS CASEROS

remedios curativos

 

 

 

 

 

SÍFILIS



La SÍFILIS o LÚES es una enfermedad infecciosa producida por una bacteria, la espiroqueta Treponema pallidum.

Se trata de una enfermedad que generalmente se transmite por contacto sexual ( Enfermedad de transmisión sexual) aunque también la mujer embarazada la puede transmitir a su hijo o su hija o a través de transfusiones sanguíneas.

La sífilis constituye una de las enfermedades de transmisión sexual mas habituales. En el pasado tuvo una gran virulencia, a partir de su aparición en Europa en el siglo XV y su gran expansión durante el siglo XVI. Desde este siglo hasta el primer cuarto del siglo XIX, los tratamientos a base de mercurio fueron poco eficaces. A partir de la Primera Guerra Mundial, se empezó a curar con bismuto y arsénico. La aplicación posterior de antibióticos disminuyó drásticamente los casos. Sin embargo, la sífilis nunca ha estado erradica y ha vuelto a resurgir con más fuerza en los últimos años, debido al aumento de la drogadicción que ha llevado a compartir jeringuillas y a una mayor promiscuidad sin la protección adecuada. No cabe duda que la importancia dada al contagio por la sida, ha hecho bajar la guardia a la posibilidad de contagio de otras enfermedades sexuales como la sífilis.

La sífilis puede afectar a cualquier persona de cualquier edad, pero es más frecuente en personas que mantienen una relación sexual más frecuente con persona diferentes, independientemente de su inclinación sexual. La proporción mayor de enfermos es mayor en las grandes ciudades, sobre todo en personas de 15 a 40 años.

Es una enfermedad que, debidamente diagnosticada y tratada en sus primeras fases, se cura cura completamente sin originar complicaciones.

 

CAUSAS DE LA SIFILIS:

 

¿ Cómo se contagia la sífilis?

 

La sífilis, como hemos mencionado anteriormente, se produce por infección de la espiroqueta Treponema pallidum . Existen tres vías de transmisión:

- Vía sexual: Es la principal vía de contagio. Se produce por contacto entre las lesiones de una persona enferma, con las heridas o con las mucosas de una persona sana.

La probabilidad de contagio a través de esta vía es muy elevada. Se estima que una persona sana que mantiene por vez primera relaciones sexuales con otra persona enferma de sífilis tiene entre un 35 y un 50 por ciento de probabilidades de contraer la enfermedad.

- Vía materna ( Sífilis congénita) : Es un tipo de contagio que se produce entre una madre infectada por sífilis y el feto, a partir del cuarto mes de embarazo. El líquido amniótico de una madre infectada penetra a través de la placenta o el feto se contamina al nacer al entrar en contacto directo con el "canal del parto.

- Por contagio sanguíneo : Este tipo de contagio se produce cuando la sangre infectada de una persona enferma entra en contacto con la sangre de una persona sana. Esto se da normalmente cuando se comparten jeringuillas y puede darse a través de una transfusión sanguínea con sangre contaminada. Este último caso es muy raro, tanto porque la sangre procedente de donaciones esta analizada como por el hecho que la bacteria Treponema pallidum vive muy poco en la sangre almacenada fuera del organismo ( 24 horas o poco más ).

- Por contagio con material contaminado: Existe muy pocas probabilidades de contagio a través de objetos infectados, como toallas, almohadas, sábanas, etc , dada la poca resistencia de la bacteria en contacto con el aire.



SÍNTOMAS LA SÍFILIS

Los primeros síntomas de la infección suelen aparecer al cabo de unos 20 días después de producirse el contagio, aunque el periodo de incubación puede variar entre unos 10 y 90 días. La enfermedad, si no se trata adecuadamente, evolucionará en cuatro fases, dentro de las cuales los síntomas pueden no existir o ser diferentes en cada una de estas fases. Podemos distinguir los siguientes tipos de sífilis de acuerdo a la fase en que nos encontremos

- Sífilis primaria : Es la que corresponde a la primera fase de la enfermedad. En un 30 % de los casos no produce síntoma alguno. En el 70 % restante, el síntoma principal es la aparición de lo que se llama el chancro sifilítico. Se trata de una lesión no dolorosa, de forma redondeada u ovalada y con los extremos generalmente elevados. Si lo tocamos, generalmente tiene una consistencia dura y no duele. Suele tener un poco más de 1 cm de diámetro, aunque puede alcanzar los 3 cm.

Generalmente , en los hombres suele desarrollarse en el pene, sobre el prepucio, aunque puede aparecer en los testículos o en cualquier parte del pene. En la mujer suele aparecer en el interior de la vulva o de la vagina. Tanto en el hombre, como en la mujer, puede aparecer sobre cualquier mucosa, alrededor del ano, o en el recto, en la boca e incluso en una mano o un dedo.

Los chancros suelen producirse individualmente pero hay ocasiones en que se produce más de uno. Otras veces incluso no se produce ninguno y la primera fase de esta enfermedad pasa inadvertida. Es muy frecuente en el caso de las mujeres que el chancro se origine en la parte interior de los labios mayores de la vagina por lo que la mujer puede no ser consciente de su existencia.

La curación de los chancros se lleva sin tratamiento al cabo de unos 20 u 80 días como máximo. En principio, deja una pequeña señal que desaparece completamente con el tiempo.

Además del chancro o chancros, otro de los síntomas de la sífilis primaria es la inflamación de los ganglios linfáticos próximos al chancro que resultan más palpables al tacto aunque no duelen. Esta inflamación se produce en un 70 % de las personas infectadas.

 

- Sífilis secundaria: Es la que corresponde a la segunda fase de la enfermedad. Esta se produce cuando no se cura adecuadamente la sífilis primaria. Un 30 % de las personas enfermas de sífilis primaria no tratados desarrollan sífilis secundaria. Suele aparecer normalmente al cabo de unos 40 días después que se haya producido el chancro, incluso no habiéndose curado este completamente, aunque puede empezar hasta más de un año después. Suele durar entre 15 y 50 días. Es la fase más infecciosa de la sífilis.

El síntoma principal de esta fase es la aparición de erupciones en la piel ( roseola sifilítica) con unos síntomas caracterizadas por unas serie de manchas redondas de color rosáceo en la piel que aparecen fundamentalmente en la espalda, pecho, vientre y, muy frecuentemente en las palmas de las manos o en las plantas de los pies. Desaparece normalmente al cabo de dos semanas pero puede durar hasta un año o volver a presentarse más tarde. En la mayoría de los casos no deja cicatrices en la piel ya que estas desaparecen poco a poco.

Otras veces pueden aparecer los condilomas sifilíticos que son una especie de erupciones marronosas que aparecen en la boca, faringe, glande o alrededores del ano. Pueden aparecer también pápulas sifilíticas, una especie de granos de color grisáceo o marronoso que se muestran habitualmente en las plantas de los pies o palmas de las manos. Tanto los condilomas como las pápulas suelen desaparecer sin dejar cicatrices.

Además de estas lesiones en las mucosas y en la piel, esta enfermedad puede presentar una serie de síntomas negativos en el organismo que manifiestan la presencia de una infección:inflamación en los ganglios linfáticos, inflamación del hígado, nefritis , fiebre, faringitis, dolor de las articulaciones, perdida del apetito, sensación de malestar en general, caída del cabello, cefalea.

- Fase de latencia : La tercera fase de la sífilis, llamada fase de latencia, es un periodo en el cual la enfermedad existe la posibilidad de que vuelvan a aparecer los los síntomas de la fase secundaria o no existen síntomas de la enfermedad. Esta fase presenta dos subfases: La primera se denomina fase de latencia precoz y se produce en una cuarta parte de los pacientes que no han sido curados en la fase secundaria. Aparece al cabo de unos cuatro años del contagio inicial. Durante este periodo, los enfermos, presenten o no presenten síntomas, tienen la posibilidad de contagiar a otras personas sanas. Las madres infectadas también pueden contagiar al feto.

La segunda subfase de latencia se denomina fase de latencia tardía y se presenta entre los cuatro y los 8 años después de producirse el contagio. Durante este periodo desaparecen los síntomas aunque la enfermedad continua su evolución. Durante esta subfase las madres pueden contagiar al feto. La latencia tardía puede curarse espontáneamente o continuar evolucionando hacia la tercera fase. Entre la mitad y dos terceras partes de personas enfermas de sífilis en fase de latencia tardía no tratadas con antibióticos se curan espontáneamente.

- Sífilis terciaria : Es la que corresponde a los enfermos de sífilis no tratados que no han superado la segunda fase. De un 30 a un 50 % de enfermos , no tratados con antibióticos, desarrollan esta fase, llamada sífilis terciaria o sífilis tardía. Es una etapa en la que se producen daños muy graves al organismo, aunque los enfermos de esta fase no pueden contagiar a las personas sanas.

Los daños producidos por la sífilis terciaria se deben tanto a la acumulación de espiroquetas en los vasos sanguíneos de diferentes órganos corporales como a la reacción autoinmunitaria que estos órganos desarrollan frente a este tipo de bacterias. Estos daños se manifiestan en forma de inflamación o destrucción de las paredes internas de los vasos sanguíneos. Según donde se produzca el daño tenemos los siguientes tipos de lesiones:

- Goma sifilítica: Son una especie de tumores blandos, indoloros y benignos que pueden aparecer en cualquier órgano corporal, pero generalmente afectan a la piel, las mucosas, los huesos y el hígado. Aparecen generalmente en la piel de la cara, la espalda, los brazos o el cuero cabelludo. Otras veces aparecen en las mucosas del paladar de la boca, la faringe, la lengua o el interior de la nariz. Cuando aparecen sobre los huesos, pueden dar lugar a deformaciones y cuando aparecen en el hígado suelen producir insuficiencia hepática. Las gomas sifilíticas resultan no se suelen curar sin tratamiento y son especialmente destructivas cuando se desarrollan en el cerebro.

- Sífilis cardiovascular: Cuando las lesiones afectan a alguna parte de las arterias o del corazón. Entre las consecuencias más graves que pueden producir estos daños se encuentran : insuficiencia cardiaca, infartos, cicatrización de las válvulas de la aorta o ensanchamientos anormales de la aorta ( aneurismas), etc. La sífilis cardiovascular afecta a un 10 o un 15 % de enfermos de sífilis terciaria.

- Neurosífilis: Cuando las lesiones afectan a los vasos sanguíneos del tejido nervioso. Puede aparece entre los 10 y los 20 años después de la infección y afecta a un 10 % de personas con sífilis terciaria. Representa el estadio más grave de la sífilis. Existen cuatro tipos o formas de manifestarse de la neurosífilis:

- Neurosífilis asintomática: cuando no esta afectado el sistema nervioso central.

- Neurosífilis meningovascular: Inflamación de las meninges y de los vasos sanguíneos del cerebro. Producen irritabilidad, depresión, problemas en la visión, dolor de cabeza y, en casos más graves, falta de fuerza muscular en los brazos.

- Tabes dorsal : Producida por la perdida de la mielina, lo que determina una perdida de la capacidad de transmisión de los impulsos nerviosos. Entre los síntomas más característicos se encuentran: problemas de movimiento por la falta de equilibrio y perdida de los reflejos musculares por atrofia muscular ( ataxia locomotora) ; dolor fuerte en el abdomen, vómitos, dolor esporádico en la garganta, en el recto o en la vejiga.

- Parálisis general progresiva: Producida por los daños infligidos a la corteza del cerebro. Todo ello conlleva a cambios muy fuertes en el comportamiento: perdida de memoria, falta de interés, problemas de concentración. Se pueden producir grandes cambios de personalidad: irritabilidad, confusión mental, depresión, psicosis, demencia.

 

¿Cómo evitar o prevenir la sífilis?

La sífilis no es una enfermedad relegada al pasado. En el pasado fue una de las enfermedades más peligrosas y mortales hasta el descubrimiento de la penicilina, hoy en día es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes que puede debilitar el organismo o incluso causar la muerte si no se trata adecuadamente.

No existen vacunas para esta enfermedad. La única manera de garantizar que no se produzca el contagio es abstenerse sexualmente o mantener relaciones con una pareja estable que no este contagiada. El uso adecuado del preservativo , aunque no garantiza completamente el contagio, disminuye mucho el riesgo, por lo que debe utilizarse siempre en cualquier relación sexual con otra persona que no sea la pareja habitual.

Por todo ello, en caso de posibles síntomas o de posible exposición al contagio, se recomienda un examen médico que determine un diagnostico temprano y un tratamiento adecuado.

Es obligación de la persona que se le ha diagnosticado la enfermedad comunicarlo a su pareja o personas con las que ha mantenido relaciones sexuales. Ello permitirá el análisis de un posible contagio en otras personas y el tratamiento avanzado, lo cual facilitará su curación y hará mas difícil su expansión.

Solamente el médico, mediante los análisis oportunos, puede dar el alta definitiva, garantizado que la persona enferma ya se encuentra curada totalmente. La curación de esta enfermedad no protege al individuo de posibles posteriores infecciones.

La sífilis suele aparecer asociada a otras enfermedades de transmisión sexual, por ello, cuando se realizan análisis de diagnosis, también se suelen incluir análisis para otras enfermedades del mismo tipo, como la clamidia, la gonorrea o el sida.

 

Diagnóstico y tratamiento de la sífilis

 

Es muy importante acudir al médico cuando se presenten síntomas que podrían indicar la presencia de esta enfermedad o cuando se tenga dudas de su posible existencia por haber mantenido una relación poco segura.

El diagnóstico de la sífilis supone una consulta previa por parte del médico sobre las actividad sexual del paciente y su posible relación con grupos de riesgo. Posteriormente se realizará una inspección visual para detectar la posible presencia de chancros u otras reacciones en la piel.

La sífilis puede diagnosticarse tomando una muestra de las lesiones de la piel y analizándola con el microscopio para detectar la presencia de la bacteria causante de la enfermedad. Otra forma mas precisa es mediante análisis de sangre a través de una serie de pruebas como la VDRL , la RPR que demuestren la presencia de antígenos en la sangre. Si estas pruebas salen positivas, se emplean otras más determinantes que descartar otras posibles enfermedades que producen los mismos síntomas y confirman el diagnostico anterior. ( FTA-ABS o MHA- TP)

El tratamiento supone la utilización de antibióticos. En general se utiliza penicilina y, para los pacientes alérgicos a este medicamento, se les administra otros medicamentos como la eritromicina. Cuando el tratamiento se da por finalizado, el paciente sigue sometido a una serie de controles durante un par de años para asegurarse que no se ha producido un rebrote de la enfermedad, en cuyo caso se continuaría con la aplicación de antibióticos.

 

El tratamiento natural de la sífilis supone la utilización de una serie de recursos naturales que pueden ayudar a los tratamientos convencionales a curarla o a hacer que el organismo sea más resistente a la infección.

Más información sobre el tratamiento natural de la gonorrea en el listado superior

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