Aunque los cardos tienen las yemas comestibles como las alcachofas, en realidad lo que se come son los tallos de las hojas, llamados pencas. La raíz también se puede comer y se llama cogollo.
Los cardos pueden comerse frescos. En este caso es necesario limpiarlos. Para ello se eliminaran las puntas y se quitarán los hilos de los bordes y de la parte central de las pencas. También podemos comprar cardos en conserva, que ya se encuentran limpios y cocidos. Sin embargo, poseen menos propiedades alimentarias que los cardos frescos.
Los problemas principales de los cardos en la cocina son dos:
- Su dureza: Los cardos son bastante duros por lo que deben cocerse durante 1 hora y media en agua como mínimo.
- Su facilidad para ponerse negros: Para evitar que se pongan negros, es conveniente rociar las pencas o los cogollos con limón. El limón es uno de los antioxidantes más potentes que previene que los cardos cortados se oxiden y se puedan conservar blancos.
Cardos gratinados con trufas
Ingredientes para 4 personas :
- 800 gr. de pencas de cardo
- 40 gr. de trufas
- 500 ml de leche.
- 6 cucharadas de aceite de oliva.
- 40 gr. de harina
- Sal
Preparación:
- Limpiar las pencas de los cardos. Partir los cardos en trozos de unos 4 o 5 cm.
- Poner agua a hervir y añadirle el zumo del limón y sal. Hervir las pencas de los cardos en el agua con limón durante 1 hora y media.
- Realizar una bechamel con la harina, la leche y el aceite de oliva. ( Más información sobre la receta de bechamel)
- Cortar las trufas en rodajas.
- Colar los cardos con agua fría.
- Colocar un poco de aceite en el fondo de una cacerola. Verter las trufas y los trozos de las pencas de los cardos en ella. Colocar por encima la bechamel y poner a gratinar en el horno durante 10 minutos.
Forma de servirlo:
Servirlo caliente como primer plato.
Más información sobre los cardos en el listado superior.
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