Diferencias entre un ciempiés y un milpiés

Este artículo ha sido avalado por Vicenç Martínez - Redactor especializado en animales y naturaleza.

Cómo diferenciar un ciempiés de un milpiés

Ambas criaturas son artrópodos miriápodos y comparten una serie de características, como el presentar un cuerpo muy alargado, provisto de un abundante número de pares de extremidades y una cabeza bien diferenciada del resto del cuerpo, pero un milipiés y un ciempiés no son lo mismo, pues comparten casi muchas más diferencias que similitudes.

Diferencias físicas entre el ciempiés y el milpiés

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Foto de ciempiés

milpies

Foto de milpiés

¿Qué tipos de animales son estas criaturas?

Los ciempiés y milpiés son ambos miriápodos (animales con un cuerpo largo compuesto por varios segmentos), y por lo tanto, también son artrópodos, como los insectos o los arácnidos.

¿Por qué se les llama milpiés o ciempiés?

ciempiesmilpies

El nombre común de ambas criaturas alude a su número de patas y, de hecho, aunque no tienen exactamente este mismo número de pies con los que son nombrados, es esta la característica más definitoria de ambos animales. Por lo tanto, la primera diferencia entre un ciempiés y un milpiés es el número de pies (o de extremidades).

El ciempiés tiene un par de patas por cada anillo, mientras que el milpiés dos pares por segmento. Esta es la primera y fundamental diferencia entre ambos miriápodos.

A esta característica importantísima le podemos añadir el número de patas (o de pies). Mientras que el ciempiés tiene, normalmente, unos 20 o 30 pares de patas, el milpiés tiene unos 400 pares de pies. Sin embargo, el nombre por el que se conoce a estos animales (a veces de gran tamaño) no está puesto en balde. De hecho, aunque el milpiés no llega a tener los 1000 pies, si que hay especies como la Illacme plenipes que alcanzan un número de patas realmente muy importante, con sus más de 750 patas.

Por su parte, el ciempiés puede tener 100 patas o incluso más.

Un par de patas, mucho más largas y gruesas que las del milpiés, le salen al ciempiés de cada uno de sus anillos (llamados segmentos) con los que se divide su cuerpo.

Ciempiés y milpiés no comen lo mismo

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Foto de ciempiés Himantarium gabrielis. Los ciempiés pueden tener el cuerpo muy alargado

El ciempiés, en realidad, un temible cazador tiene muchas menos patas que su pariente el milpiés, un animal vegetariano mucho más pacífico.

¿Cómo es el cuerpo de los ciempiés y el de los milpiés?

El cuerpo del milpiés está también dividido por una cabeza y un cuerpo segmentado.

La forma de los miriapódos es distinta según sea el animal un ciempiés o un milpiés. El ciempiés tiene un cuerpo más aplanado que su pariente el milpiés de cuerpo más redondeado. Por otra parte, el cuerpo del milpiés se encuentra endurecida por sales minerales (carbonato calcio), mientras que el cuerpo del ciempiés es blando puesto que no está recubierto por ninguna sustancia que lo endurece.

El tamaño de estos animales es otra característica importante. Los milpiés son proporcionalmente más largos que los ciempiés ya que son también más estrechos y redondeados. Las especies más grandes de miriápodos, que viven en los trópicos, pueden alcanzar los 30 cm, como el ciempiés gigante del Amazonas Scolopendra gigantea o el milpies gigante (Archispirostreptus gigas).

El color es un rasgo muy llamativo de los ciempiés. Los hay de colores azules, rojos, marrones, amarillos e incluso verdes y violetas.

En cambio, los colores de los milpiés, normalmente, son más tristes que los de los ciempiés. Podemos encontrar milpiés negros, grises o de color ocre o café.

Diferencias en la alimentación entre el ciempiés y el milpiés

La dieta de los ciempiés y la de los milpiés es muy distinta. Los primeros son unos hábiles cazadores que consumen desde pequeños y grandes artrópodos, como insectos y arácnidos (también escorpiones), hasta animales vertebrados de pequeño tamaño como sapos y serpientes pequeñas o ratones.

En cambio, los milpiés son vegetarianos y se alimentan de vegetales en descomposición, tales como hojas muertas y raíces.

Diferencias entre el ciempiés y el milpiés en cuanto a la peligrosidad

La fama de los ciempiés y de los milpiés es muy diferente entre ambos animales, pero nunca favorable. Los ciempiés, en particular la escolopendra (Scolopendra sp.) son animales temidos, falsamente comparados con los escorpiones o alacranes. Es su veneno, compuesto de histamina y distintas toxinas, el responsable de la mala fama de estos discretos animales. De hecho, la picadura de la escolopendra puede causar una gran hinchazón de zona afectada acompañada de dolor, sobre todo en los meses de primavera y verano, cuando se encuentra más indefensa. De todos modos, la peligrosidad de la escolopendra no es tan grande como para temer por la vida de la persona mordedura y su picadura es comparable a la de una avispa.

No obstante, la escolopendra es un animal peligroso dado su carácter agresivo y la rapidez de sus movimientos (otros tipos de ciempiés, más pequeños que las escolopendras, son inofensivos, aunque también están dotadas de veneno con el que cazar a sus presas). El milpiés, no resulta en principio perjudicial para el hombre en este sentido, puesto que no tiene aparato inoculador del veneno (la escolopendra inyecta el veneno a sus víctimas con la ayuda de las uñas que tiene en el primer par de patas dotadas de glándulas venenosas). Normalmente, la vida de este artrópodo pasa totalmente al margen de la de los humanos. Muy a menudo, los problemas causados por milpiés se deben a daños en las cosechas.

De hecho, el milpiés es considerado una plaga del jardín, ya que puede consumir, según la especie, (además de plantas descompuestas) cereales y distintas hortalizas (pero la mayoría de milpiés no comen alimentan de vegetales vivos). Los problemas causados por milpiés, que se dan de forma muy esporádica, se deben a las invasiones que perpetúan estos animales a las viviendas humanas después de fuertes lluvias en verano o en momentos en los que existe una superpoblación de milpiés. En cualquier caso, el milpiés (sin contar con problemas de tipo alérgico y aquellas especies propias de las zonas tropicales) es un animal inofensivo para el hombre.

Para inocular el veneno, la escolopendra y otros miriápodos venenosos dispone de las forcípulas, unos apéndices modificados en grandes uñas queratinizadas, porque están asociados a glándulas de veneno. Las forcípulas de los miriápodos quilópodos, en realidad, corresponde a su primer par de patas.

Diferencias entre el ciempiés y el milpiés en la forma de defenderse de los enemigos

Las formas que tienen los miriápodos de defenderse de los depredadores cambian según se trate de un ciempiés o un milpiés.

Las escolopendras se defienden de los depredadores atacándoles con su veneno o desprendiéndose de la parte posterior del cuerpo una vez es sujetado por su enemigo. Tras la muda, se produce la regeneración de dicha parte y se vuelven a formar las patas.

Por lo tanto, en los ciempiés también se da el fenómeno de autotomía como en algunos vertebrados, como es el caso de lagartijas y geckos. En los milpiés, el sistema defensivo se basa en enrollarse formando con el cuerpo una bola o una espiral. La secreción de sustancias pestilentes y de sabor desagradable es otra forma de disuadir a los depredadores que utilizan los milpiés.

* Ver ficha del MilpiésCiempiés

* Visitar Cría del ciempiés (escolopendra)

Más información sobre otros animales salvajes.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos

21 abril, 2020

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