LAS MANTIS

Características de las mantis

¿Qué son las mantis?

mantis palo
La mantis mantis palo (Empusa pennata) es una mantis de pequeño tamaño

Las mantis son insectos, como las mariposas, los saltamontes, los mosquitos o las abejas. Por lo tanto, son artrópodos, como los crustáceos, los miriápodos (ciempiés y milpiés) y los arácnidos, es decir, que tienen el cuerpo protegido por un duro exoesqueleto de quitina y sales minerales.

Aunque las mantis pertenecen a un orden propio de insectos (Mantodea), guardan cierta relación con los insectos palo (fásmidos) y con las cucarachas, porque están lejanamente emparentados con ellos.

Según el tipo de desarrollo, las mantis son exopterigotas, como los grillos, las chinches, las tijeretas o las termitas.

Existen más de 2.000 especies de mantis. El mayor número de especies de mantis se encuentra en Asia.

No debemos confundir a las mantis con las Mantispas. Ambos son animales cazadores y han sufrido una evolución convergente ya que han desarrollado ambos grupos de insectos los mismos órganos de caza. Sin embargo, la mantispa no es un mántido sino un neuróptero, como las crisopas o las hormigas león.

* Ver: Mantis difíciles de encontrar

¿Cómo son las mantis?

El tamaño de las mantis varia de una especie a otra, pudiendo abarcar desde los 10 mm de las especies más pequeñas, hasta los más de 150 mm de la mantis religiosa gigante (Mantis gigantea).

Como especie de mantis pequeña, en España, tenemos Geomantis larvoides con sus 25 mm de longitud. Mientras que la mantis religiosa europea o insecto de Santa Teresa mide hasta 6 cm de longitud.


La mantis religiosa Geomantis larvoides es una mantis de pequeño tamaño

La mantis tiene distinta coloración según el individuo y la especie, que puede ir del gris al verde claro, aunque normalmente son verdes o marrones. Algunas especies de mantis, sobre todo las que se encuentran en los trópicos, puede ser de colores rosados. La coloración le proporciona a este insecto un bonito camuflaje y pasa así desapercibido entre el follaje o en el sustrato.

Algunas mantis tienen sus cuerpos armados con espinas, espuelas y otras protuberancias y están coloreados para imitar el entorno donde viven (las plantas o el suelo) y escapar de los depredadores.

La mantis orquídea (Hymenopus coronatus) imita a la perfección a la flor de orquídea. Deroplatys lobata simula ser una hoja seca. Otras especies aparentan ser hierba, ramitas, rocas o corteza.

La mantis es el único insecto que puede girar su cabeza y mirar sobre su espalda.

La longevidad de una mantis religiosa europea es de alrededor de un año. Sin embargo, hay especies que no viven más de medio año.

Anatomía de las mantis


Las mantis religiosas están provistas de dos pares de alas, sirviendo el primero para proteger al segundo par de alas voladoras.

La estructura del cuerpo de la mantis es como la de todos los insectos. Está formada por 3 partes: cabeza, tórax y abdomen. La cabeza de este insecto es triangular. El abdomen de la mantis es alargado y cubierto por unas alas cuando son adultos. Las alas a las mantis les sirven para volar y desplazarse a grandes distancias.

Cada mantis tiene en sus patas delanteras una seria de espinas para sujetar bien a sus presas.

La mantis tiene dos grandes ojos compuestos y 3 simples al medio.

Costumbres de las mantis

El nombre de mantis religiosa le viene dado a este insecto por su costumbre de permanecer quieta con las patas delanteras plegadas como si estuviera rezando. Pero en realidad, la mantis religiosa está esperando su comida.

Las mantis religiosas (y otras especies de mántidos) son animales diurnos (son activos por el día) y unos grandes cazadores de insectos.

La técnica de caza de todas las mantis es el acecho. Una vez localizada la presa, este eficaz cazador se abalanza sobre ella con un rápido movimiento de sus poderosas patas delanteras.

Este insecto utiliza sus patas delanteras para cazar y para defenderse de sus enemigos a modo de arma.

Cuando se siente amenazada, la mantis abre las alas y extienda sus patas delanteras para parecer más grande y así ahuyentar al enemigo.

Vuela de noche, cuando está protegida de los enemigos por la oscuridad de la noche.

Alimentación de las mantis

La mantis caza guiándose de la vista.

Una vez sujetada bien su presa, la mantis empieza a comerla por la cabeza para impedir que escape. Para poder ver a la perfección, este insecto dispone de unos grandes ojos y de un cuello flexible que le permite girar mucho la cabeza, hasta los 180º.

El camuflaje no sólo es útil para escapar de los enemigos. También le permiten cazar a sus presas sin ser descubiertas. Las mantis que imitan las flores sorprenden a sus presas cuando van a recoger el néctar de las flores.

La mantis tiene una gran voracidad y devora cualquier insecto u otro invertebrado que tenga en sus proximidades.

La dieta de la mantis está compuesta de insectos. En la naturaleza, caza moscas, mariposas, grillos, polillas, escarabajos, chicharritas, arañas, orugas, saltamontes, pulgones y otras mantis más pequeñas.

Las mantis jóvenes comen moscas del vinagre, pulgones y pequeños saltamontes.

Las especies de mantis de gran tamaño como la mantis religiosa gigante también cazan pájaros, lagartos y ratones.

* Información relacionada: Técnicas de caza de la mantis

Reproducción de las mantis

Las mantis no tienen el estado de gusano o larva como las mariposas o los escarabajos porque sus crías son réplicas en miniatura de los adultos. Como artrópodos que son, las mantis religiosas deben pasar por sucesivas mudas antes de alcanzar el estado de adulto (hasta 12). El nuevo exosequeleto necesita unas horas para endurecerse y recuperar el color normal.

Para identificar el sexo de nuestra mantis nos fijaremos en el número de segmentos que constituyen el tórax. Mientras que el macho tiene 8 segmentes torácicos, la hembras sólo posee 6. También debemos saber que la hembra es más rechoncha que el macho y más grande.

Muchas especies de mantis son caníbales. Durante el apareamiento, la hembra se come al macho para aumentar la capacidad de fecundación del macho. Este fenómeno se conoce bajo el nombre de canibalismo sexual.

La época de cría de este insecto es en verano.

La mantis tiene metamorfosis sencilla, lo que significa que sus crías se parecen al individuo adulto, y paurometábola (o gradual), es decir, que las crías requieren que se les desarrolle las alas que tendrán durante el estadio de adulto.

Cada hembra pone, en otoño, sobre una hoja, tallo o debajo de alguna piedra, entre 10 y 400 huevos, en una estructura llamada ooteca. La ooteca protege el embrión de mantis durante el invierno.

Las ninfas (crías de mantis) nacen en primavera. Las ninfas nada más nacer comen otras mantis recién salidas del huevo.

Las mantis jóvenes no alcanzan el estado de adulto hasta bien entrado el verano.

Dónde viven las mantis

Las mantis viven en las zonas tropicales, subtropicales y en los países de clima templado como Europa del sur.

En general, viven en las regiones cálidas y húmedas del mundo.

Las mantis habitan en el continente americano, Europa, sur de Asia, Sudáfrica y Australia.

Utilidad de las mantis

La mantis es un buen aliado del agricultor en la lucha contra las plagas. Los campesinos que practican la agricultura ecológica compran ootecas (huevos) de mantis con el fin de mantener a raya a los animales perjudiciales.

Sin embargo, tiene el inconveniente que no es un depredador selectivo, por lo que puede cazar también insectos útiles. Aunque no podemos despreciar para nada su papel de insecticida natural.

* Ver: Insectos útiles y perjudiciales

Más información sobre las mantis.

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El contenido de este artículo es informativo. Le recordamos que la comercialización y tenencia de las especies animales exóticas están sujetos a la legislación de cada país.