Características de los loros
Animales


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CARACTERÍSTICAS DE LOS LOROS






Tipos de loros


A pesar de que las cotorras y las cacatúas son aves distintas a los loros, en múltiples ocasiones, la gente les menciona con el mismo nombre por sus grandes similitudes.
De hecho, en biología, los loros se agrupan dentro de la familia de las Psitácidas y en este grupo de aves también forman parte las cotorras, las cacatúas, los guacamayos, además de los agapornis o inseparables, los periquitos, los loris, las amazonas y los loros africanos.
Sin embargo, existe bastante confusión entre los términos loro, guacamayo y papagayo, hasta el punto que, a la práctica, se emplean indistintamente para referirse a las aves psitácidas.

Pese a las grandes semejanzas que existen entre las distintas especies de loros, guacamayos, papagayos (o resumiendo psitácidas), podemos encontrar algunas diferencias entre la gran variedad de este tipo de aves (existen más de 300 especies de loros en el mundo). La diferencia principal de los loros es el tamaño, hay loros muy grandes de hasta 1 metro de largo y algunos tan pequeños como los colibríes. No obstante, la coloración es una característica muy evidente de los animales y especialmente en estos, los loros, tiene una gran importancia. El colorido de los loros varia mucho según el tipo de loro (guacamayo, cacatúa, lori, cotorra, etc.), e incluso, de una especie a otra. Tampoco todos los loros son tan vistosos y bellos como los que estamos acostumbrados. Este es el caso de algunas cotorras de plumaje gris apagado.
La alimentación de los loros, aunque predominantemente basada en semillas y frutos, tiene algunas excepciones en algunas especies concretas de loros. Los insectos, el néctar y el polen, e, incluso la miel son algunos alimentos preferidos u ocasionales de algunos loros. En este grupo podemos mencionar a los loris que se alimentan del néctar y polen de las flores.
El lugar donde viven los loros o área de distribución, aunque con una restricción que los limita en las zonas tropicales del hemisferio sur, es muy heterogéneo y abarca distintos continentes con hábitats también diferentes a las selvas y bosques tropicales húmedos.



Foto de cacatúa
(Cacatúa de moño amarillo)




Foto de guacamayo
(Guacamayo jacinto)



Foto de papagayo

(Papagayo de cabeza blanca)


Inteligencia de los loros


Los loros o papagayos, son unos animales muy inteligentes, capaces de reproducir sonidos que oyen de su entorno, a veces, multitud de sonidos, y de pronunciar palabras, e incluso, frases enteras.
El mejor imitador del habla humana es el loro gris africano o yaco. Los amazonas son otros loros con grandes dotes para el habla. Las cacatúas, en cambio, es más difícil que aprendan a hablar. Aunque está misma virtud, en alguna ocasión, puede llegar a convertirse en un verdadero inconveniente cuando conviven estos animales con nosotros.
La capacidad de hablar de los loros como los humanos es posible gracias al gran desarrollo del cerebro. La forma típica de la lengua de los loros musculosa y muy móvil también contribuye a que los loros puedan hablar.
Los loros son los únicos animales que saben hablar como los humanos.
Aunque los loros no conocen el significado de las palabras que pronuncian, si que son capaces de decirlas en la situación adecuada porque saben asociar una determinada frase en una situación concreta.

Junto con su inteligencia, equiparable a los animales más inteligentes, como los primates, los loros también son conocidos por su belleza basada en plumajes de vivos y llamativos colores.


Alimentación de los loros


A diferencia de otros pájaros, la lengua del loro es redonda, carnosa y muy movediza. La utilizan con gran habilidad para extraer la carne de las semillas, su principal fuente de alimentación. Además, la lengua de los loros les sirve para proferir una gran variedad de sonidos que utilizan para comunicarse entre si los loros que viven en grupo y se encuentran entre el follaje espeso de la selva. En cautividad, gracias a la lengua especial de loros y a su gran inteligencia pueden aprender a hablar.
Sin embargo, los loros, cuando viven de forma salvaje, no imitan a otros animales.

Los loros tienen un poderoso pico curvado para romper la dura cascara de su alimento más habitual, las semillas y frutos, algunos tan duros como los de las palmeras.
Con el pico, los loros acostumbran a desplazarse de rama en rama. Para facilitar esta tarea, los loros pueden abrir mucho el pico gracias a la gran movilidad de la mandíbula superior.
Aunque parecido al de las aves rapaces, el pico de los loros es más corto y curvado, ya que la función que desempeña esta estructura es muy distinta a las aves de presa. El pico de las aves de rapiña está especializado en la dieta carnívora y diseñado para matar a sus presas y separar la carne de la piel, mientras que el pico de los loros está adaptada a una dieta exclusivamente herbívora (si descontamos los insectos que comen ocasionalmente estos animales).

Los dedos de los loros están dispuestos de dos en dos, dos hacia adelante y dos hacia atrás. Esta característica les permite agarrar objetos con una gran habilidad, algunos de ellos pequeños como las pequeñas semillas con las que se alimentan los periquitos y cacatúas.
En contrapartida, por el suelo estas aves son muy torpes.

Los loros son animales con una cabeza más bien grande, lo que les da una gran capacidad craneal para albergar un cerebro bastante desarrollado.

La lengua de algunos loros, los loris, es rugosa porque tienen unas papilas que les sirve a los loros para recoger el néctar y el polen de las flores de las que se nutren. Además, estos loros tienen la lengua más larga que el resto.
Para el resto de loros, aquellos que se alimentan de una gran cantidad de semillas, con la lengua fuerte y prensil consiguen colocarse las semillas de cascara dura en la posición correcta para abrirlas y comer su interior. La lengua, ademas sirve para separar la carne de la semilla de la cascara.




Costumbres de los loros


Los loros son animales que viven en grupos, en colonias o en parejas, pero raramente viven solos, puesto que se trata mayoritariamente de animales sociales. En estos animales, la monogamia es muy común, una misma pareja de loros es para toda la vida.
Existen en Australia algunas especies de loros que pasan su vida en solitario. Este es el caso de el periquito terrestre, el loro nocturno o el kakapo.
El kea (Nestor mirabilis) marca otra excepción. Aunque la mayoría de loros son monógamas, el kea o kaká es polígamo. El kakapo no forma pareja estable, sino que, cuando llega el periodo de reproducción, varios machos se agrupan en lo que se conoce como leks para atraer a una pareja.

Los loros son, en general, animales diurnos. Pero no están activos estos animales durante todo el día, sino que evitan moverse mucho durante las horas de máxima calor del mediodía. Es en estos momentos cuando se les puede ver descansando en los árboles. Por la mañana y ya al atardecer es cuando los loros se muestran más activos aprovechando este tiempo para desplazarse a los puntos de comida. En estos momentos del día es cuando mejor se pueden ver a estas aves volar los cielos de las selvas tropicales.
Aunque la mayoría de loros son diurnos, algunos pocos loros duermen por el día y están bien despiertos por la noche, como el loro nocturno (Pezoporus occidentalis). El loro nocturno, una especie endémica de Australia, permanece, durante el día, bien oculto entre la vegetación ayudado por su plumaje mimético, de color marrón oscuro con manchas verdes y amarillas.
El periquito terrestre (Pezoporus wallicus) es otra especie de loro de hábitos nocturnos que está emparentada con el loro nocturno, ambas especies viven en Australia.
El kakapo (Strigops habroptilus) también es un ave nocturna, endémica de Nueva Zelanda, pero no está emparentado con los loros anteriores.

Como todas las aves, los loros, a pesar de tener unas alas cortas, son buenos voladores, sobre todo los loros de pequeño tamaño que vuelan rápidamente y siguiendo trayectorias muy rectas.
Sin embargo, los loros más grandes y pesados, como la cacatúa negra de las palmas (Probosciger aterrimus), tienen un vuelo mucho más lento. Los guacamayos, a pesar de su gran tamaño, vuelan bastante rápido.
Otras especies de loros, más pequeñas que los guacamayos o las grandes cotorras, tienen un vuelo ondulante donde el planeo se intercala con el batir de las alas.
El kakapo, en cambio, no sabe volar. Esta especie, que vive únicamente en Nueva Zelanda, es el único loro del mundo que no sabe volar y una de las pocas aves que no tiene esta facultad junto, entre otras pocos, con el avestruz y el kiwi.



Reproducción de los loros


Los loros normalmente hacen sus nidos en el hueco de los árboles o escondidos entre las rocas.
Sin embargo, la cotorra argentina (Myiopsitta monachus) hace el nido bien visible y de gran tamaño en compañía de otras parejas de su misma especie. Los nidos de la cotorra argentina son comunitarios, pero cada pareja tiene su propia cámara de cría.
Los loros nocturnos de Australia de costumbres terrestres, como el kakapo, el periquito nocturno o el loro nocturno, construyen sus nidos en el suelo.
El loro barranquero o loro tricahue (Cyanoliseus patagonus) hace el nido también en el suelo, en las paredes de los acantilados practicando él mismo el agujero con el pico hasta formar una galería de una profundidad máxima de 3 metros.

Los loros efectúan una puesta de entre 2 y 5 huevos, salvo en los loros más pequeños que la hembra puede poner hasta 7 u 8 huevos.Normalmente, es la hembra quien se encarga de la incubación de los huevos. En la mayoría de las especies, salvo los guacamayos de gran tamaño, la incubación dura unos 20 días; hasta 5 semanas para los grandes guacamayos.

Las crías de loro tardan mucho tiempo en desarrollarse. El plumaje de adulto, por ejemplo, no lo adquieren hasta los 4 años en algunas especies, aunque también hay otros loros que al cabo de pocos meses de abandonar el nido ya tienen el plumaje final. Las crías nacen aun por desarrollarse ciegos y sin plumas en el cuerpo, excepto un poco de plumón blanquecino en la espalda. Los loros pertenecen a las especies de aves nidícolas.
Pueden estar en el nido, según el tamaño del loro, entre 1 y 4 meses. Los guacamayos son las especies que más tardan sus crías en abandonar el nido.


Más información sobre los loros en el listado superior.



 
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