El
gato doméstico (Nombre
científco: Felis silvestris catus) |
¿Cómo
es el gato doméstico? |
El
gato doméstico es un animal de pequeño tamaño que pesa de
media unos 5 kg, aunque existen variaciones según las razas y el sexo.
Los machos son algo mayores que las hembras, por lo que pesan algo más
que sus compañeras. El gato doméstico tiene una longitud
de unos 50 cm, sin contar la cola. Si tenemos en cuenta la cola, el gato doméstico
mide unos 80 cm, ya que su cola tiene unos 30 cm de largo; aunque lógicamente
existen variaciones según la raza con la que tratemos. |
|
¿Con
que animales está emparentado el gato? |
El gato
es un mamífero
de la familia de los félidos, como el león,
el tigre, el
guepardo o el lince.
De ello se deduce que l a
familia de los félidos es muy variada, ya que existen felinos felinos pequeños
como el gato montés, que mide 70 cm de longitud y otros gigantescos como
el tigre siberiano de 2,5 m de largo. Tanto el gato doméstico,
como los gatos salvajes: el gato montés (o gato salvaje europeo) y el gato
salvaje africano, pertenecen a la misma especie: Felis silvestris; sólo
que son subespecies distintas todas ellas. Es decir, el gato doméstico
no es más que una subespecie de los gatos silvestres. Por
lo tanto, está muy emparentado el gato doméstico con los gatos salvajes.
Sin embargo, se cree que no existe un único ancestro en el gato doméstico
que originó todas las razas, como si sucede con el perro. En su lugar,
el gato doméstico actual se originó a partir del cruces con el gato
montés y con el gato salvaje africano.
La
salud en el gato doméstico | El
gato doméstico tiene una esperanza de vida de unos 15 años, aunque,
desgraciadamente, es un dato muy optimista y muchos gatos no superan los 10 años
de vida. Si los gatos no se vacunan no suelen superar los 6 o 7 años
de edad, víctimas de alguna enfermedad infecciosa, como la leucemia felina
(FeLV) o a causa del virus de la Inmunodeficiencia (FIV) (las cifras corresponden
al inglés: feline inmunedeficiency virus). De ahí la importancia
de la vacunación en esta especie. Muchos
gatos, especialmente, los gatos que viven en los pueblos tienen total libertad
de movimientos. Pese a las grandes ventajas que supone para ellos pensando en
las necesidades de libertad de los gatos, dejar a nuestro gato que salga al exterior
nos puede suponer un disgusto. A menudo se producen peleas entre machos por
las hembras durante el periodo de celo de este animal y raramente les causa la
muerte directamente, pero puede suponer que nuestro gato se contagie de alguna
grave enfermedad, como por ejemplo el virus de la inmunodeficiencia felina, con
el arañazo o mordida de un gato enfermo, a través de la saliva o
de la sangre infectados. Este virus es muy parecido al virus del SIDA humano y
tiene unas consecuencias muy negativas para el gato doméstico que, a menudo,
acaban con la vida del animal. Nuestro gato también se puede contagiar,
a través de la saliva, de una bacteria de la especie Bartonella henselae
que causa la fiebre del arañazo del gato en los humanos. No es muy grave
para nosotros pero causa molestias como inflamación de ganglios linfáticos,
fiebre o pérdida de apetito.
El
gato hace más de 5.000 años que convive con nosotros en una simbiosis
mutua. Nosotros nos hemos beneficiado a lo largo de la historia de éste
hábil cazador de ratones y ratas, el gato por su
parte obtiene de nosotros seguridad y comida cuando la de su medio escasea.
Hasta tal punto se refleja la utilidad de esta especie para el ser humano
que el pueblo egipcio le llegó a divinizar.
El
gato se ha considerado verdaderamente una mascota sólo a partir de mitades
del siglo XIX, anteriormente era un animal doméstico que vivía a
su aire, es decir, era un animal de calle. Aunque en pleno siglo XXI todavía
podemos encontrar gatos domésticos sueltos y sin vacunar por calles de
aldeas y pequeños pueblecitos de la península Ibérica, por
no citar otros lugares. A pesar de ello, el gato se ha unido a la numerosa
lista de animales que podemos encontrar en los pisos y, para muchas personas,
el gato ha conseguido llegar a tener el gran valor sentimental que tiene el perro
para todos nosotros. El gato doméstico pasó a tener la
categoría de mascota, o pet en inglés, con la introducción
de razas de pelo largo, como el gatos persa, iniciada a principios del siglo XIX
en América del Norte y el continente europeo. La introducción
de estas razas de gato, consecuentemente, aumentó la diversidad de razas
que existían hasta el momento en Europa y favoreció la riqueza global
de razas en el mundo.
En la actualidad existen, aproximadamente, 80 razas distintas de gatos.
Cada raza de gato doméstico tiene unos patrones propios basadas en características
físicas, como la longitud del pelo,
el color o los dibujos del pelaje.
Sin embargo, se asocia una raza a un temperamento concreto, existen razas
más tranquilas, como el gato Persa o el Brittish, otras muy activas, como
el Birmano o el gato siamés, y otros de temperamento intermedio, como el
Azul ruso o el Maine coon. Existen
gatos muy curiosos, según la raza, como el Scottish, que tiene las orejas
dobladas hacia adelante, gatos con el pelaje verdaderamente extraño, con
el pelo rizado o el Devon rex, hasta existen gatos sin cola, como el Manx.
Según la longitud del pelo, hay razas de pelo corto, largo o semilargo.
Por citar algunos ejemplos, como razas de gatos de pelo corto más conocidas
tenemos al Siamés, al Ruso azul o al Europeo. Entre los gatos de pelo
largo encontramos al gato Persa. Como gatos de pelo semilargo podemos hablar
del Maine coon o del Bosque de Noruega. Existe una considerable variedad
de colores: negro, rojo, blanco, crema o azul y una combinación de estos.
Los dibujos que se aprecian en el pelaje del gato doméstico está
basada en la distinta pigmentación del pelo. El pelo puede estar más
o menos pigmentado, las distintas zonas oscuras del pelo con las áreas
más claras conforman los característicos dibujos del pelaje del
gato: tabby, tipped, shaded, ticked. Por contra, si el pelo tiene la misma
pigmentación a lo largo de toda su longitud, su pelaje no estará
adornado con dibujos sino que estaremos frente a un gato de pelo uniforme.
Curiosidades
sobre los gatos | Como
verdaderos batedores de récords los gatos han experimentado hazañas.
Algunas con poco esfuerzo, como ser el gato más viejo del mundo, el más
gordo o el más pequeño. Sin embargo, otras hazañas han
sido alcanzadas con un mayor esfuerzo, como ser el gato más hábil
en cazar ratones, la gata mejor madre o, mejor dicho, la gata más madre
de la historia por tener más de 400 crías; gatos que han recorrido
grandes distancias para reencontrarse con sus dueños. Los gatos
también se han visto inmersos en cuentos y leyendas, como el famoso gato
llamado Chesire del libro Alicia en el país de las maravillas o el gato
de El Gato con botas. Un grado más alto de reconocimiento que
ha experimentado este animal es el homenaje divino que los ejipcios le dieron
al gato, con la figura de Bastet, la diosa gata. Algo similar sucede
en otras culturas, pero de connotación más negativa. En Perú,
por ejemplo, el temido gato Ccoa que causaba el espanto de los indios quechuas
que le atribuyan la voluntad de provocar la destrucción de sus cosechas
y hasta sus pueblos con la liberación de la fuerza del granizo. En
Japón, circula una leyenda de un gato vampiro asesino de doncellas que
ataca a sus amantes tras morderlas en el cuello, beberles la sangre y adquirir
su forma física. |