Ciprés. Propagación y cuidados:
Propagación mediante semillas:
Los cipreses puede obtenerse a partir de semillas plantadas en invierno . Las semillas se obtienen de las piñas ( conos) Las piñas de los cipreses se recogen cortándolas manualmente con tijeras de podar bien afiladas antes de que se abran cuando hayan alcanzado una coloración gris, que nos indica que están bien maduras. Para que puedan extraerse las semillas los conos deben secarse. Expuestos al sol en lugares calurosos ( entre 32-35 ºC), las piñas tardan un par de semanas a abrirse y madurar. Si se secan a la sombra ( 22ºC), pueden tardar un par de meses a madurar. El proceso de maduración puede acelerarse si se introducen en agua hirviendo durante 30 o 60 segundo. Otra forma de que maduren más rápido es partir las piñas por la mitad.
Una vez bien maduras, las semillas se obtienen fácilmente de las piñas. Basta con darles un poco la vuelta y se desprenden fácilmente. Una vez obtenidas, pueden guardarse durante mucho tiempo si se conservan en un lugar fresco y seco. Hay experiencias realizadas con semillas que han aguantado hasta 20 años conservándolas en una temperatura de 1 a 5 ºC. Por lo tanto el tiempo de la recolección de las mismas depende más del estado de las piñas que de la época del año. Una vez recogidas es importante tratarlas con algún producto bactericida y fungicida pues suelen tener muchas bacterias y hongos.
Las semillas deben plantarse en un semillero frío. Es conveniente estratificarlas en frío entre 2 y 4ºC durante unos 15 días. Antes de colocarlas al frío se pueden remojar con una solución de agua con ácido cítrico al 0,1 % durante 24 o 72 horas. Con ello se consigue acelerar la estratificación.
Las semillas estratificadas se echan sobre la tierra del semillero y se cubren con una capa fina de tierra de unos 4 0 5 mm. Posteriormente, se las cubre con una capa de mulch delgada. Una vez plantadas, tardarán unas 4 u 8 semanas en germinar, siempre que estén a una temperatura de unos 20ºC.
Dado que las plantulas son muy propensas a los hongos es mejor utilizar un fungicida con el que se rocía la tierra y las plantulas hasta que estas alcancen un mes de edad.
Las plantulas deben trasplantarse en una maceta pequeña y guardarse al interior durante el primer invierno, en un lugar cálido y bien ventilado. No conviene regarlas demasiado para que no se pudran. Posteriormente, cuando las plantulas tengan un par de años de edad, pueden trasplantarse en su lugar definitivo durante la primavera en lugares cálidos o a principios de verano en lugares más fríos. En este momento hay que tener en cuenta que no deben dañarse las raíces puesto que el ciprés reacciona muy mal cuando se le hiere esta parte de la planta.
- Propagación mediante esquejes:
Otra forma de propagarlos es mediante esquejes. Los cipreses italianos producen raíces sin ningún tratamiento. Otros cipreses, como los de Monterrey, se les suele aplicar a los esquejes un tratamiento con ácido indolebutírico para que desarrollen raíces.
- Propagación mediante injerto:
La propagación mediante semillas no garantiza la pureza del nuevo ejemplar. Por ello, si se desea obtener una variedad determinada es mejor comprar árboles de vivero ya injertados o utilizar la técnica de propagación por injerto.
¿ Cuando deben podarse los cipreses?
El ciprés es un árbol que soporta muy bien la poda. De hecho, se utiliza como material para topiario, que es el arte que consiste en realizar formas escultóricas con plantas leñosas. Sin pretender crear formas vegetales, podemos podar los cipreses para realizar una poda formativa o una poda de saneamiento para eliminar el material enfermo o muerto. Estas dos podas deben llevarse a cabo durante la época de reposo del árbol, es decir a finales de otoño o durante el invierno. Ésta no es estrictamente necesaria durante los dos o tres años primeros de formación.
La poda, en caso de que el ejemplar este enfermo, debe realizarse después de la aplicación del producto fitosanitario adecuado y después que que se haya erradicado la enfermedad. No se podarán los cipreses mientras se encuentren enfermos. En todo caso no debe podarse o recortarse hasta después de 15 días de haber aplicado un determinado tratamiento fúngico.
Después de podar o recortar los cipreses, se debe aplicar un fungicida adecuado dentro de la hora siguiente a la realización de esta tarea. Las herramientas de poda deben estar perfectamente afiladas. Cada propietario debe tener las suyas y no debe utilizar las que fueron utilizadas por otro propietario en otra plantación. Compartir las herramientas puede ser uno de los motivos más frecuentes de infección.
- Limpieza del suelo:
Si se limpia la hierba que rodea a los cipreses hay que tener un cuidado especial para no dañar la parte baja de los troncos porque estas heridas más o menos superficiales constituyen la puerta de entrada de numerosas enfermedades. Esto se hace particularmente importante cuando se siega el césped que rodea estos árboles en muchos jardines.
- Cuidado de los setos de ciprés:
Los setos deben mantenerse en condiciones para evitar infecciones. Para ello, los pies que lo componen deben mantener una distancia prudencial minina de 60 cm. Deberá mantenerse el interior de los mismos despejado para facilitar la aireación y se deben eliminar las partes muertas.
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