El abuso del consumo de fruta fresca y zumos
La fruta resulta muy recomendable, porque además de glúcidos contiene muchas vitaminas y minerales que resultan esenciales para la salud. Sin embargo, no debe abusarse de la fruta y se debe moderar su ingestión en caso de problemas metabólicos, como la diabetes o la obesidad. ( Mas información sobre los problemas del consumo abusivo de la fruta en Propiedades de la fructosa)
El consumo de frutos secos
Los frutos secos son alimentos muy recomendables y nutritivos. Sin embargo se tienen que tener en cuenta una serie de precauciones respecto a su conservación y maduración
Los frutos secos deben consumirse bien maduros: Los frutos secos que todavía no han madurado pueden poseer substancias tóxicas que la maduración transforma y las hace comestibles. Resulta especialmente interesante tener en cuenta que no se pueden comer las almendras tiernas porque poseen amigdalina un componente que, una vez ingerido, produce glucósidos cianogenéticos ( cianuro). Este componente desaparece al madurar. Tampoco deberán comerse las almendras amargas aunque estén maduras porque son muy ricas en toxinas. ( Ver más información sobre el tema)
¿ Cómo almacenar los frutos? Aflatoxinas
Los frutos secos deben almacenarse en buenas condiciones: Cuando este tipo de frutos no se almacena en buenas condiciones ( almacenes con temperaturas entre los 25 y 30 ºC , con valores de humedad por encima del 80 %, con problemas de ventilación y falta de luz ) existe el peligro de que los mohos procedentes de los campos de cultivo desarrollen micotoxinas .
Estas toxinas resultan tóxicas para el organismo humano y algunas de ellas muy dañinas. Especialmente nefastas resultan las aflatoxinas, que son los productos de deshecho que elaboran principalmente los hongos del género Aspergillus, sustancias que han demostrado ser muy nocivas para la salud, tanto en personas como animales, por sus efectos tóxicos sobre el sistema nervioso e inmunológico y por el papel que desempeñan en el desarrollo del cáncer de hígado. ( Más información sobre las aflatoxinas)
Entre los frutos que resultan especialmente sensibles a la contaminación con mohos se encuentran los siguientes:
Frutos secos :
- Cacahuetes ( = maníes )
- Nueces
- Nueces del Brasil
- Avellanas
- Pistachos
Frutos tiernos deshidratados:
- Higos secos
- albaricoques ( orejones)
- Uvas pasas
En teoría las administraciones sanitarias realizan análisis exhaustivos para comprobar el nivel de aflatoxinas de estos alimentos. En la práctica, muchos análisis llevados a cabo, han demostrado la presencia de estas toxinas en muchos alimentos de venta habitual en el mercado, especialmente en aquellos que procedían de países donde los productos se encuentran poco controlados sanitariamente, lo que obligo a retirar partidas enteras. Por lo tanto, hay que ser prudentes a la hora de comprar o comer estos alimentos. Las mejores medidas para evitar esta contaminación serían :
- Comprar habitualmente estos productos de marcas fiables.
- Rechazar aquellas frutos que presenten mohos, se encuentren muy secos o con colores anormales.
- Intentar comprar productos envasados, evitando al máximo aquellos que se venden a granel.
- No dejar que se pongan rancios. Consumir lo más pronto posible una vez abiertos y mantenerlos en recipientes adecuados, secos y lejos de fuentes de calor.
Los frutos secos y la alergia
Algunos frutos secos pueden producir alergias alimentarias. Este tipo de alergias, que suele ser más habitual con los cacahuetes, pero que puede darse en con otros frutos secos, puede producir reacciones muy graves hasta llegar a la asfixia ( Ver más información sobre " Alergia a los alimentos " ) Por lo tanto, si comemos por vez primera algún tipo de frutos secos, y se produce algún tipo de reacción negativa en el organismo ( picor, nausea, cambios en la voz, peso en la garganta, dolor en el vientre, diarrea, atontamiento, etc.) lo mejor es dejar de comer este alimento y acudir al especialista para que, con las pruebas pertinentes, determine si existe tal anomalía. Esta prueba es conveniente en niños pequeños con antecedentes de alergia entre sus familiares. En este caso, antes de empezar a comer frutos secos, deberían realizarse las pruebas adecuadas.
La alergia a estos alimentos es crónica y obliga a prescindir de ellos o de alimentos derivados de ellos, como los aceites o mantequillas, a lo largo de toda la vida. El enfermo debe aprender qué tipo de alimentos puede comer y cuales no puede comer.
La posibilidad de una reacción alérgica, junto con la dificultad de masticación, son dos razones por las cuales no debería darse este tipo de frutos a menores de 2 años. Sería también conveniente que la introducción de estos alimentos se realizase siempre en cantidades pequeñas para poder prever las posibles reacciones alimentarias.
¿ Para quienes no resultan adecuados los frutos secos?
Además de las personas que tienen alergia a estos frutos o de los niños pequeños, debido a su alto poder calórico deben hacer un consumo moderado de ellos aquellas personas que presentan obesidad o que quieran hacer dietas de adelgazamiento. Deberían evitarse el consumo de frutos secos salados aquellas personas que puedan tener problemas con el sodio, como los hipertensos.
Más información sobre las frutas en el listado superior.
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