Arteriosclerosis. Definición y características
La
ARTERIOSCLEROSIS es la perdida de la elasticidad y grosor de las arterias, haciendo
que la circulación de la sangre sea más dificultosa.
La arteriosclerosis esta constituida por una serie de placas que se forman en el interior de las arterias llamadas ateromas. Las arterias constan de tres capas. Los ateromas se forman exactamente en la capa interior de las arterias ( túnica intima)
A medida que estas placas se hacen más gruesas pueden taponar el paso de la sangre causando muchos problemas circulatorios. Otras veces, un trozo de placa se desprende formando un embolo, que navega por la sangre y puede quedar bloqueado en un lugar distinto de donde se produjo. . Un trombo o un embolo puede taponar una arteria o capilar impidiendo el paso de la sangre, lo que puede originar una trombosis, una embolia o un infarto.
Tipos de arteriosclerosis
Según las arterias afectadas por arteriosclerosis distinguimos los siguientes tipos: arteriosclerosis cerebral, arteriosclerosis coronaria, arteriosclerosis aórtica, renal, abdominal, periférica, etc. ( Más información en sintomas arteriosclerosis)
Síntomas de la arteriosclerosis
Los síntomas de la arteriosclerosis dependen del tipo de arteriosclerosis. En general puede tratarse de problemas físicos: mareos,
dolor de cabeza, zumbido de los oídos, mareos, vértigos, desmayos, hipertensión, dolor en las
extremidades inferiores, dolor en los brazos, dolor en el vientre, falta de aire después de alguna actividad física, dolor en el pecho, llagas, falta de fuerza física, cansancio, envejecimiento prematuro, etc.
Entre los síntomas psíquicos pueden encontrarse: problemas de habla, problemas de comprensión, agresividad, falta de lógica, inapetencia, falta de interés, etc.
Causas de la arteriosclerosis
No se sabe exactamente como se produce la arteriosclerosis, aunque existen diferentes teorías como:
- Exceso de "colesterol malo" (LDL) : Según esta teoría, el proceso de formación de los ateromas se inicia debido a las lesiones que produce el exceso de " colesterol malo" o lipoproteínas de baja densidad ( colesterol LDL) en las paredes de las arterias. El exceso de colesterol se pega a las arterias inflamándolas.
El sistema inmume del organismo trata de eliminar la infección. Para ello congrega en la zona inflamada a los glóbulos blancos que envuelven el exceso de colesterol. Cuando el contenido de colesterol malo no es muy elevado consiguen eliminarlo. Sin embargo, cuando el nivel es muy elevado, los glóbulos blancos no consiguen eliminarlo y enferman y mueren.
La masa de glóbulos blancos muertos, de colesterol, triglicéridos y otros ácidos grasos es envuelta por una capa de colágeno formando una especie de placas llamadas ateromas.
- La existencia de lesiones en la capa interna de las arterias: Según esta teoría, existen una serie de factores negativos para la salud de las arterias, como el tabaco, el alcohol, los radicales libres, los fármacos, los pesticidas, los insecticidas, etc) . Otros factores podrían ser enfermedades circulatorias como la hipertensión arterial.
Estos factores producen lesiones en la capa interna de las arterias. El organismo tiende a reparar estas lesiones mediante las plaquetas y ciertos nutrientes como el colesterol. El colesterol, junto con las plaquetas, otros lípidos o restos celulares se acumulan formando una especie de tapón que puede crecer con el tiempo hasta interrumpir el aporte de sangre a ciertos órganos.
Al mismo tiempo la aparición de la placa de ateroma propicia el desarrollo de coágulos sanguíneos que contribuyen a que el paso libre de la arteria sea cada vez menor.
- Alteraciones en las fibras elásticas de las paredes de las arterias: Según esta teoría, las dos capas externas de la arteria ( túnica media y túnica adventicia) están formadas por fibras elásticas más separadas de lo normal, que permiten el paso y la acumulación de grasas hacia el interior.
- Exceso de permeabilidad de las paredes de las arterias: Lo que permitiría el paso de demasiadas grasas hacia el interior de las mismas.
Factores que facilitan el desarrollo de la arteriosclerosis
Aunque no se sabe exactamente como se produce la arteriosclerosis, sí que se sabe que existen una serie de causas que favorecen su aparición. Entre ellas tenemos:
-
Edad. Comienza generalmente a manifestarse a partir de los 50. Antes de los 50 solamente afecta a un 20 % de los casos , mientras que lo hace a mas del 60 % de los casos entre los 50 y 70.
- Hipertensión: La hipertensión aumenta la velocidad de circulación de la sangre en las arterias lo que produce pequeñas heridas en la capa interna de las mismas. Las personas con hipertensión moderada ( 160 a 180 / 100 a 110) tienen el doble de probabilidades de desarrollar arteriosclerosis, mientras que las personas con hipertensión grave ( más de 180/ más de 110) tienen cuatro veces más.
- Colesterol: Las personas con valores de colesterol entre 220 y 250 tienen el doble de probabilidades de sufrir arteriosclerosis. Si el valor se encuentra entre 250 y 300 tienen tres veces más probabilidades. Estos valores son especialmente negativos con niveles de colesterol " malo" ( colesterol LDL) altos y niveles de colesterol " bueno" ( colesterol HDL) bajos. Una alimentación inadecuada con exceso de grasas ( especialmente grasas saturadas) , azúcares y alimentos
ricos en colesterol es la mejor manera de tener los niveles de colesterol LDL elevados.
- Diabetes: La diabetes es responsable del aumento del grosor de las paredes de ciertas arterias y de los capilares venosos. También se ha comprobado que la diabetes puede ser responsable de la aparición de lesiones en los vasos sanguíneos.
-
Tabaco: La nicotina aumenta los niveles de grasas de la sangre. El monóxido de carbono reduce el oxígeno en la sangre.
-
Estrés: El estres es responsable de una mayor producción de hormonas. Entre ellas, desde el punto de vista de la hipertensión, destacan las catecolaminas cuya influencia en el engrosamiento de las paredes de las arterias ha sido reconocida.
-
Falta de ejercicio: La falta de ejercicio aumenta los niveles de colesterol en la sangre. El ejercicio físico regula los niveles de colesterol y los triglicéridos.
-
Obesidad: La obesidad favorece la aparición del colesterol. El riesgo de sufrir arteriosclerosis es mucho mayor en personas con obesidad y ligeramente mayor en personas con sobrepeso.
-
Predisposición genética: Aunque no se haya encontrado ninguna alteración genética en las personas con arteriosclerosis, se sabe que las personas que tienen familiares con esta enfermedad tienen más probabilidades de sufrirla personalmente.
Prevención de la arteriosclerosis
Para prevenir la arteriosclerosis tendríamos que tener en cuenta los siguientes consejos:
- Dejar de fumar.
- Practicar ejercicio físico
- Tratar el colesterol,
- Tratar la obesidad
- Tratar la diabetes
- Tratar la hipertensión.
- Tratar el estrés
Diagnostico y tratamiento de la arteriosclerosis
Para diagnosticar la arteriosclerosis el médico o especialista puede tener en cuenta la aparición conjunta de una serie de síntomas característicos. En la diagnosis de la arteriosclerosis es importante conocer el historial médico y personal del paciente así como los posibles antecedentes familiares ( tabaquismo, hipertensión, diabetes, colesterol, parientes con arteriosclerosis, etc)
Entre las pruebas que el médico puede utilizar se encuentran, por ejemplo, la medición de la presión arterial, la auscultación de la circulación sanguínea en ciertas arterias ( presencia de soplos), la palpación de ciertas arterias para comprobar su elasticidad ( Una arteria que se percibe como demasiado dura indica que presenta síntomas de arteriosclerosis) o la palpación de la temperatura en alguna extremidad ( Una mala circulación se manifiesta en forma de piel pálida y fría) También pueden ser necesarios análisis de sangre para determinar los valores de colesterol, azúcar en la sangre
Pruebas más definitorias pueden ser las arteriografías, un tipo de radiografía que se realiza junto con la administración de un líquido de contraste que se inyecta en las arterias. Ello permite comprobar el estado de las arterias y localizar las zonas afectadas por arteriosclerosis.
Otra prueba muy eficaz es la ecografía Doppler que, mediante ultrasonidos, permite comprobar como la sangre fluye en las arterias y venas de los brazos y de las piernas.
El tratamiento oficial de la arteriosclerosis se basa en normalizar aquellos factores que pueden favorecer la aparición de la misma, como el colesterol, la hipertensión o la diabetes. El médico puede considerar oportuno la administración de ciertos medicamentos antitrombóticos o anticoagulantes para disminuir el riesgo de accidentes vasculares.
En casos graves, como anginas de pecho o para prevenir embolias o trombosis, se pueden necesitar la cirugía para realizar extraer las placas de ateromas si estas obstruyen en demasía el paso de la sangre. A veces hace falta la colocación de un bypass o puente para conseguir que la sangre vuelva a fluir. Para ello se coloca un trozo de vena o arteria del propio organismo o sintética a modo de puente que evita la zona obstruida. Entre las operaciones mas corrientes de este tipo se encuentra el bypass en la arteria coronaria o desviación coronaria.
El tratamiento natural de la arteriosclerosis implica la utilización de una serie de recursos naturales que pueden evitar o frenar el avance de la enfermedad. Una fitoterapia continuada y adecuada, junto con unos hábitos alimentarios y vitales correctos puede ayudar a que la enfermedad no progrese o , en todo caso, a que la necesidad de remedios químicos sea menor.
Más información sobre la arteriosclerosis en el listado superior.
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