| La
CEGUERA NOCTURNA o nictalopía es la poca capacidad
de visión cuando el individuo se encuentra en lugares
con muy poca luz. Se da especialmente en habitaciones con poca
luz, en el atardecer y por la noche.
SÍNTOMAS: incapacidad
de ver por la noche, problemas en la conducción por falta
de visibilidad nocturna, problemas de adaptación a los
cambios de la luz, etc.
CAUSAS:
-
Congénita: A veces esta enfermedad viene heredada
en el nacimiento. Ciertas personas tienen una mala adaptación
de la vista cuando hay poca luz.
-
Enfermedades de la visión : Algunas enfermedades,
como las cataratas o la
degeneración de la retina ( retinitis pigmentosa) pueden
producir esta alteración.
-
Otras enfermedades, como el hipotiroidismo.
-
Alimentación: Una alimentación inadecuada,
especialmente deficiente en vitamina A, puede llevar al desarrollo
de ceguera nocturna.
-
Drogas: La ingestión de algunas drogas puede producir
esta enfermedad.
-
Radicales libres:
Una mala alimentación junto con unas condiciones ambientales
agresivas y la propia oxidación del organismo son la
causa de la aparición de los radicales libres, para los
cuales la visión es uno de los órganos más
sensibles y de los más afectados.
TRATAMIENTO:
Si
se sospecha de la presencia de esta enfermedad lo más
prudente es acudir a un especialista para que dictamine su existencia
y sus posibles causas. Cuando se trata de un problema derivado
de unas cataratas, se puede aconsejar una operación para
su extracción.
Resulta
extremadamente necesario dejar de conducir por la noche en caso
de sufrir esta enfermedad. En condiciones muy severas puede
limitar mucho la vida del paciente.
El
tratamiento natural de la ceguera nocturna supone la utilización
de una serie de recursos naturales destinados a mejorar la capacidad
del ojo en la captación de la luz.
Más
información sobre la ceguera nocturna en el listado
superior.
CONSULTAR REMEDIOS PARA... |
Acidez estómago, acné, adelgazar, afonía, afrodisiacos, alergia, alzheimer, ampollas, anemia, anginas, anorexia, ansiedad, arrugas, arteriosclerosis, artritis, artrosis, asma, bronquitis, bulimia, bruxismo, cabello graso, cabello seco, calambres, callos, calvicie, canas, caries, caspa, celulitis, cera en los oídos, cicatrices, circulación, colesterol, conjuntivitis, dejar de fumar, depresión, dermatitis, diabetes, diarrea, dolor cabeza, dolor espalda, dolor estómago, dolor oído, eczema, embarazo, esguinces, estreñimiento, estrés, estrías, faringitis, fiebre, flacidez, flato, gases, gastritis, gripe, gota, granos, halitosis, hemorroides, hepatitis, herpes, hígado, hipertensión, hongos, impotencia, indigestión, infarto, infertilidad, insomnio, lombrices, manchas, mareo, memoria, menopausia, moretones, mosquitos, obesidad, ojos, olor, osteoporosis, otitis, orzuelos, parkinson, picor, piedras riñones, piedras vesícula, piel grasa, piel seca, pies, próstata, psoriasis, quemaduras, quemaduras solares, quistes, resfriados, retención liquidos, ronquera, rosácea, sabañones, sida, síndrome del intestino irritable, síndrome premenstrual, sinusitis, sofocos, sudor, taquicardia, tos, úlcera, uñas, urticaria, varices, verrugas, vitíligo, vomitos, zumbidos oídos. ... CONSULTAR MÁS REMEDIOS |
|