Las peras: Muy ricas en fibra, además de eliminar colesterol, pueden ayudar a reducir el exceso de peso que es la causa muchas veces de la aparición de la enfermedad. Por otra parte sus azúcares resultan muy tolerables por los diabéticos.
Las manzanas: La metionina, su alto contenido en fósforo y su riqueza en fibra soluble resultan fundamentales en el control del colesterol.
La avena: Posee un contenido muy elevado en fibra soluble que resulta útil para reducir el colesterol, ya que dificulta su absorción intestinal. No hay que olvidar que, además de fibra soluble, su contenido en ácidos grasos Omega-6, ayudan también a disminuir el colesterol de la sangre.
Las nueces de macadamia: Las nueces de macadamia son el fruto seco más rico en grasas: contienen alrededor del 75% de grasa, principalmente monoinsaturada, del tipo Omega 9 (ácido oleico y palmitoleico). Sin embargo, deben consumirse con moderación porque también contienen altas cantidades de ácido palmitoleico y ácido araquídico. Estos componentes son un tipo de grasas capaces de aumentar el colesterol malo si se consumen en exceso. Se considera una ración equilibrada el equivalente a 25 gramos de nueces de macadamia al día ( = 5-7 unidades).
La Chía: La fibra mucilaginosa que contiene la semilla de chía tiene efectos en la disminución de la absorción del colesterol de la dieta.
Los nísperos: ( Eriotrobya japonica.) ( Comer los frutos)
La quinoa: La quinoa tiene una perfecta proporción entre todos sus nutrientes. Aunque el componente mayoritario del grano son los carbohidratos de lenta absorción, también posee un alto porcentaje de proteínas y fibra, lo cual aporta saciedad y ayuda a disminuir la grasa corporal y el colesterol.
El ruibarbo: (Rheum rhabarbarum y Rheum rhaponticum) ) (Comer la planta como verdura) (Véase estudio de la planta)
Las nueces: Las nueces destacan fundamentalmente por su aceites vegetales poliinsaturados. Aunque, como el aceite de oliva, contiene ácido oleico ( monoinsaturado) de probado efecto en la reducción de los niveles de colesterol en la sangre, su riqueza en acido linoleico y alfalinoleico
( poliinsaturados) le confieren propiedades aún mas interesantes para rebajar este componente y prevenir enfermedades del sistema circulatorio que afectan al corazón y a las arterias.
Los ajos: La presencia de componentes sulfurosos, así como la aliína, y del ajoeno , la hace muy importante en otorgar a esta planta propiedades antitrombóbitas ( no formación de coágulos en la sangre ) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la circulación sanguínea y evitar o luchar contra las enfermedades circulatorias siguientes: arteriosclerosis, hipertensión, colesterol, infarto de miocardio, angina de pecho y otras relacionadas con una mala circulación.
Las cebollas: La presencia de aliina, aunque en menor cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a esta planta propiedades antitrombóbitas ( no formación de coágulos en la sangre ) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la circulación sanguínea y evitar o luchar contra las enfermedades circulatorias como el colesterol.
Los puerros: Presentan prácticamente los mismos componentes que los ajos y que las cebollas, por lo que también resultan muy convenientes en el tratamiento o prevención del colesterol.
Los arándanos: Por su contenido en antocianidinas, este alimento previene la oxidación del colesterol y fluidica la sangre.
El agua de coco :Estudios científicos han demostrado sus propiedades cardiosaludables, vasodilatadoras y que ayudan a reducir el colesterol
La cúrcuma: Incluir la cúrcuma en la dieta (véase recetas de cúrcuma)
|