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REVISTA DE PLANTAS

 

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INSUFICIENCIA HEPÁTICA

 

 


Enfermedades del hígado


 


 

¿Qué es la insuficiencia hepática

 

La insuficiencia hepática es la incapacidad del hígado en desempeñar sus funciones. Las insuficiencias hepáticas se producen cuando, por causas diversas, las células del hígado o hepatocitos mueren.

Las células del hígado tienen una gran capacidad de recuperación. Al mismo tiempo el hígado tiene también la capacidad de realizar sus funciones con solo un 10 % de sus células sanas. Por todo ello, la insuficiencia hepática se suele producir como consecuencia de un proceso largo en el que la mayoría de las células se vean afectadas o por un proceso que afecte de una manera muy amplia y repentina.

 

 

Recuerda: Las principales funciones del hígado son:

- Producir proteínas

- Metabolizar los alimentos

- Producir la bilis y expulsarla hacia la vesícula biliar.

- Depurar la sangre, actuando como filtro corporal de las toxinas.

 

 

Tipos de insuficiencia hepática

 

Tenemos los siguientes tipos:

 

- Insuficiencia hepática leve: Afecta a una parte pequeña del hígado. Es la que no suele presentar síntomas. Se suele producir como resultado de una hepatitis. El hígado se recupera cuando la causa que la produce desaparece. A veces puede conducir a una insuficiencia más grave.

- Insuficiencia hepática moderada: Una buena parte del hígado está dañada. El resto del hígado sano es capaz de realizar las funciones propias. Aparece después de un proceso progresivo. Produce síntomas moderados y suele ser causada por la cirrosis.

- Insuficiencia hepática grave (Insuficiencia hepática aguda grave) : Prácticamente el hígado se encuentra todo dañado, por lo que no puede realizar sus funciones. Es un tipo de insuficiencia que se presenta momentáneamente y responde a procesos graves como hepatitis aguda, intoxicaciones graves como la de la Amanita phaloides, etc.

 

Toda insuficiencia hepática debe ser atendida por el médico. Una insuficiencia leve puede desembocar a una insuficiencia moderada o grave si no se atiende a las causas que lo producen.

 

 

Síntomas de la insuficiencia hepática

 

Una insuficiencia hepática leve puede ser asintomática. Igualmente en los primeros estadios de una insuficiencia hepática, ésta puede que no se manifieste. A medida que la enfermedad va avanzando o cuando la insuficiencia es grave, van apareciendo los síntomas de la misma . Los principales síntomas de la insuficiencia hepática son los siguientes:

 

- Problemas de una mala metabolización de los alimentos: La incapacidad del hígado en metabolizar los alimentos ingeridos se manifiesta en problemas metabólicos como el aumento del colesterol y los triglicéridos o el aumento de los niveles de azúcar en la sangre. En el primer caso el hígado es incapaz de "digerir" bien las grasas y éstas se acumulan en forma de colesterol. En el segundo caso, el hígado es responsable de almacenar el azúcar en forma de glucógeno. Al no poder hacerlo, el nivel de glucosa en sangre aumenta.

Otros síntomas que pueden aparecer son, por ejemplo, la hinchazón del abdomen por retención de líquidos en esta zona (ascitis)

- Problemas digestivos: La incapacidad del hígado en digerir bien los alimentos se manifiesta también a través de problemas digestivos como dolor de estómago, dolor de hígado, vomitos o nauseas, indigestión, flatulencia, estreñimiento, diarrea, etc-

- Problemas debidos a la incapacidad del hígado en producir proteínas: Se manifiesta principalmente en anomalías como poco crecimiento del pelo , uñas frágiles, dificultad de cicatrización de las heridas; etc.

- Problemas debidos a la incapacidad del hígado en depurar las toxinas del organismo: con la consiguiente aparición de síntomas como dolor de cabeza, debilidad, cansancio, urticaria o picor en la piel, y , en casos más graves, trastornos cerebrales o del sistema nervioso por la acumulación de toxinas como el amoniaco en el organismo.

No debemos olvidar que el amoniaco es un residuo producido principalmente en el metabolismo de las proteínas. El hígado transforma el amoniaco en urea que es filtrada por los riñones y eliminada del organismo a través de la micción. La incapacidad del hígado en metabolizar el amoniaco supone un aumento del mismo en el organismo. El amoniaco es muy tóxico para nuestro cuerpo. Un aumento de por encima de los valores normales puede dañar al mismo, especialmente al cerebro, produciendo lo que se conoce como encefalopatía hepática (daños al cerebro por mal funcionamiento del hígado)

- Incapacidad del hígado en expulsar la bilis: La incapacidad del hígado en expulsar la bilis hacia la vesícula biliar (colestasis) produce una acumulación de bilis en el organismo que, además de dañar al hígado , se manifiesta en forma de ictericia. En la mayoría de los casos la bilis se estanca en el hígado porque los canales biliares se encuentran obstruidos por una cálculo biliar, un tumor, etc.

La presencia de bilis es necesaria en el intestino para una mejor absorción de la vitamina K. La vitamina K interviene en el proceso de coagulación sanguínea. La insuficiencia hepática resulta así responsable de hemorragias nasales, hemorragias en las encías, aparición de moratones en el cuerpo, etc.

La presencia de bilis es también necesaria en el intestino para una mejor absorción de la vitamina D. Esta vitamina resulta necesaria para la formación de los huesos por lo que las personas con insuficiencia hepática tienen tendencia a presentar los huesos muy frágiles.

- Problemas del aparato circulatorio: Palidez en la piel, mareos, ritmo cardíaco elevado, anemia leve, hipotensión, disminución de las plaquetas en la sangre.

- Problemas del aparato urinario: En casos graves, la insuficiencia puede producir el llamado síndrome hepato-renal, caracterizado por una falta de micción lo que lleva a la acumulación de urea o sodio en el organismo, dos productos tóxicos para el mismo.

- Problemas del aparato respiratorio: El principal es el edema pulmonar o acumulación de líquidos en los pulmones, que es causante de síntomas de asfixia en la persona que lo padece. Otro síntoma muy característico es la llamada "hedor hepática" o mal aliento del hígado, un síntoma que aparece en enfermos de insuficiencia hepática grave y que se manifiesta al exhalar el aliento. Se trata un un olor semejante a tierra mojada, producido por una substancia llamada mercaptano que debería ser eliminada por el hígado y que se expulsa al exterior por la respiración.

 

 

Diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia hepática

 

El diagnóstico de la insuficiencia hepática debe ser llevado a cabo por el médico o especialista. Éste se basa tanto en una exploración física como en una serie de pruebas médicas. Entre ellas tenemos, por ejemplo, análisis de orina y de sangre ( transaminasas, bilirrubina, fosfatasa alcalina, pruebas de coagulación sanguínea, etc) A veces, resulta incluso necesario la realización de una biopsia hepática, que es una prueba consistente en analizar una muestra de hígado.

No existe un tratamiento específico para la insuficiencia hepática. Los tratamientos oficiales van destinados a mejorar o eliminar las causas que produjeron esta insuficiencia. Corregidas estas causas, el hígado es capaz en la mayoría de los casos de recuperarse por si mismo. Los últimos tratamientos en casos más graves pueden abarcar las transfusiones o diálisis sanguíneas o el trasplante de hígado.



Tratamiento natural de la insuficiencia hepática

 

El tratamiento natural de la insuficiencia hepática supone la utilización de una serie de recursos naturales que, de acuerdo con el médico, puede colaborar con los tratamientos ordinarios a que el hígado se recupere. Para conseguir la curación deberíamos tener en cuenta las siguientes indicaciones:

 

- Utilizar la dieta adecuada.

- Utilizar la fitoterapia adecuada

 

 

DIETA

( Alimentación para la insuficiencia hepática)

 

 

 

Entre las principales pautas alimentarios para las personas enfermas de insuficiencia hepática tenemos las siguientes:

 

- En primer lugar se debería debería dejar por el momento de tomar vino,a menos hasta que los análisis resulten normales.

- Otras comidas de las que debería prescindir son las que sean ricas en grasas anímales saturadas: carnes, sobre todo las que sean muy grasientas, quesos y, especialmente los huevos, Se deberían sustituir los quesos curados por los frescos. Se debe moderar el consumo de proteínas. Las proteínas y las grasas suponen al hígado un gran trabajo, por lo que reducir estos grupos de alimentos significa dejar descansar a este órgano para que pueda recuperarse (Véase alimentos ricos en proteínas y alimentos ricos en grasas).

- No se debería comer alimentos fritos, ni tomar salsas o productos de bollería: pastas, croissants, galletas, dulces, caramelos, etc. . En lugar de todo esto es recomendable utilizar primordialmente una alimentación a base de plantas.

En general, los vegetales, especialmente los frescos, son los más adecuados para desintoxicar el hígado, pero, existen algunos que no son adecuados y de los cuales debería prescindir: coles, de cualquier variedad; espinacas y pepinos.

También existen algunas frutas no recomendables: melón, ciruelas, plátanos y albaricoques.

 

FITOTERAPIA

( Medicina natural para el hígado)

 

Otra manera de ayudar a recuperar el hígado es utilizar plantas medicinales apropiadas para tratar la insuficiencia hepática. ( Más información en "Remedios para el hígado" en el listado superior)


 

Más información sobre enfermedades digestivas en el listado superior

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