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El
resfriado se produce cuando nuestras defensas no son capaces de
vencer los virus con los que se enfrenta nuestro organismo. No
existe tratamiento médico específico para esta enfermedad
y aquellos medicamentos que se utilizan van destinados a aliviar
los síntomas del mismo. Por lo tanto, aumentar las defensas
y evitar en lo máximo posible la infección vírica
son los dos métodos más adecuados para prevenir
el aresfriado. Los consejos siguientes se mueven en una de las
dos líneas mencionadas:
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Mantener una buena higiene de las manos: El contacto de
las manos con la boca, la nariz o los ojos constituye una de las
formas más probables de contagio. Igualmente este se produce
de una manera directa o a través de los alimentos que comemos.
Un lavado adecuado con agua y jabón antes de manipular
los alimentos y antes de comer es una buena manera de evitar que
los microorganismos penetren en nuestro cuerpo. Este consejo se
hace especialmente necesario siempre que se vuelve a casa, especialmente
cuando se vive en las grandes ciudades y las situaciones de contagio
son más probables
( tocar pasamanos de escaleras, pomos de las puertas, agarraderos
en los metros o autobuses, teléfonos etc.)
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Evitar aquellos espacios cerrados donde haya mucha gente:
En estos sitios el peligro de contagio es mucho más grande.
Así por ejemplo, andar a pie al trabajo siempre que sea
posible, en vez de coger el autobús o el metro, evitar
los grandes almacenes, las aglomeraciones de gente, etc., es una
buena manera de protegerse contra el resfriado. En los niños
pequeños la asistencia a guarderías es una de las
causas que produce el contagio. Cuantos menos niños tenga
la guardería menores serán las probabilidades de
enfermar .
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Ventilar nuestras habitaciones: Aunque dispongamos de calefacción,
un cuarto de hora de ventilación de las estancias de nuestra
casa es imprescindible para airearla y hacer que los microorganismos
no se concentren.
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No abusar de los antibióticos: El uso excesivo de
antibióticos hace que que los microorganismos se hagan
resistentes a la medicación y resulte más difícil
eliminarlos. Nunca deberemos automedicarnos. Además el
uso de antibióticos no resulta indicado para el tratamiento
de la excepto con enfermos de riesgo y en los casos en que se
producen complicaciones como
bronquitis, neumonía o sinusitis.
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Cuidar la alimentación : Una alimentación
adecuada, rica en alimentos
vegetales naturales, resulta imprescindible para mantener
nuestro organismo con un sistema inmune en buen estado que permita
vencer a los microorganismos. Otro de los alimentos que ha demostrado
ser muy útil para la prevención de los resfriados
es el yogur, cuyas bacterias parecen neutralizarlos.
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Vestirse adecuadamente: Una ropa adecuada en el lugar adecuado
es la mejor manera de evitar el enfriamiento que proporciona las
condiciones corporales adecuadas para resfriarse. Conviene abrigarse
bien en la calle para no pasar frío y proteger sobre todo
la garganta y la cabeza con bufandas y gorros cuando el ambiente
lo requiera. Por otra parte demasiada ropa en el interior hará
que empecemos a sudar y que tengamos más probabilidades
de resfriarnos cuando salgamos a la calle. Bajo ningún
motivo debemos tener los pies fríos porque, de ser así,
nuestro organismo se enfriará en su conjunto.. Hay que
utilizar unos zapatos adecuados y una calcetines que preserven
el calor corporal.
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Mantener el grado de humedad ambiental adecuado: Un ambiente
reseco en las mucosas respiratorias es la mejor manera de proporcionar
el lugar adecuado para el desarrollo de los microorganismos. El
uso de humidificadores o vaporizadores durante el invierno, especialmente
en lugares con calefacción, es una buena manera de aumentar
la humedad ambiental y evitar que las fosas nasales se resequen.
Otra buena manera de mantener mejor la humedad es ingerir abundante
cantidad de líquidos, en forma de agua o en forma de zumos
o líquidos vegetales, especialmente aquellos que sean ricos
en vitamina C o en antioxidantes.
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Abandonar el hábito de fumar: El tabaco
facilita la aparición del resfriado al disminuir las defensas
del organismo. Numerosos estudios han demostrado que los fumadores
tienen el doble de posibilidades respecto a aquellos que no fuman.
De igual manera aquellos que no son fumadores debería evitar
aquellos lugares donde se permita fumar,dado que el fumador pasivo
también tiene más probabilidades de contagiarse.
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Dejar descansar el cuerpo: El cuerpo necesita toda su fuerza
para combatir la enfermedad, por lo tanto el resfriado requiere
descanso en la cama. Cuando se han superado un par de días,
y el cuerpo se encuentre mejor ya pueden realizarse pequeños
paseos, lo cual contribuirá a descongestionar la nariz.
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Reducir el estrés: La tensión,
el nerviosismo, la falta de tranquilidad personal son factores
que posibilitan la aparición de la o que retardan su curación
al mermar las defensas del organismo. Una actitud más positiva
permitirá incrementar las defensas y favorecer una más
pronta recuperación.
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En los niños pequeños, amamantarlos con leche
materna: Esta refuerza el sistema inmune y previene contra
los resfriados y otras enfermedades respiratorias
- Más información sobre el resfriado en el listado superior
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