Los tónicos se aplican como alternativa a la crema limpiadora después del lavado o como una limpieza adicional después de aplicar la crema limpiadoras. Estos tonificadores permitirán limpiar bien los restos de cremas e impurezas, ayudaran a que se cierren los poros y proporcionarán humedad y frescor a la piel, aumentando su permeabilidad de manera que puedan penetrar mejor las futuras cremas limpiadoras. ( Más información sobre tónicos y lociones )
Al lavar la piel el pH de la misma se altera. No debemos olvidar que la mayoría del agua con la que nos lavamos la cara es de naturaleza alcalina y que contiene gran cantidad de cloro y otros contaminantes. Lo que consigue el tónico es restablecer el equilibrio ácido de la piel y comenzar el proceso de hidratación. A diferencia de los tratamientos anteriores, los tónicos se aplican con palmeos suaves sobre el cutis.
Hay que distinguir entre tónico y loción. Mientras los tónicos se utilizan para todo tipo de piel, las lociones normalmente tienen un carácter más astringente y solamente se utilizan para las pieles con un contenido graso muy elevado, como pieles con acné, con seborrea, etc. Si utilizamos una loción astringente con una piel diferente, esta se puede resecar demasiado. No obstante podemos contar con algunas lociones hidratantes para todo tipo de pieles.
Hay que tener en cuenta que estas preparaciones tienen una duración muy limitada y no deberían conservarse más de un par de días.
Los tónicos y lociones pueden ser de diferentes tipos según las características de la piel a que vayan destinadas. Entre las más importantes tenemos las siguientes:
- Tónico para pieles normales.
- Tónico para pieles grasas.
- Tónico para pieles secas.
- Tónico para pieles mixtas.
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