Anatomía de los anélidos

Adaptaciones de los anélidos

El cuerpo de los anélidos

Los anélidos, son animales celomados, y tienen el cuerpo dividido en anillos, parecidos entre sí, llamados metámeros.

Salvo las sanguijuelas o hirudíneos, externamente, estos animales tienen el cuerpo dividido del mismo modo que de forma interna, por lo que tienen los órganos repetidos en cada segmento o metámero.

Foto de lombriz de tierra (Ejemplo de Anélido)

Salvo el primer segmento corporal, formado por la cabeza, y el último, donde se halla el ano, todos los segmentos de los anélidos son metámeros y contienen los mismos órganos y estructuras, pero funcionan con bastante autonomía cada uno de los segmentos corporales.

Las lombrices de tierra y las sanguijuelas tienen una estructura especial, llamada clitelo, formada por un grupo de anillos glandulares que sirve para fabricar el capullo con el que estos anélidos protegen sus huevos.

El clitelo es un conjunto de anillos glandulares que se encarga de fabricar el capullo con el que estos anélidos protegen la puesta.

La piel de los anélidos

La piel de los anélidos está cubierta por una cutícula de colágeno que no se muda, a diferencia de la cutícula de los artrópodos.

La muda o ecdisis es el proceso por el cual los animales cambian su vieja cutícula por una de nueva para facilitar el crecimiento del cuerpo.

¿Qué adaptaciones tienen los anélidos?

Todos los anélidos tienen quetas, salvo las sanguijuelas o hirudíneos.

Las quetas son una especie de espinas que intervienen en la locomoción de estos animales invertebrados.

Adaptaciones de los oligoquetos

Como los oligoquetos suelen vivir bajo tierra respiran a través de la piel y tienen la cabeza poco diferenciada.

Adaptaciones de los poliquetos

Los poliquetos errantes, es decir, aquellos gusanos marinos que se desplazan activamente en busca de presas tienen una cabeza bien diferenciada, provisto de unos buenos órganos de los sentidos, como antenas, palpos y cirros, para localizar con mayor precisión a sus presas. Estos mismos animales tienen mandíbulas para capturar a sus presas.

Los poliquetos se desplazan gracias a unas prolongaciones laterales de sus cuerpos llamadas parapodios.

Adaptaciones de los hirudíneos

Los hirudíneos o sanguijuelas tienen dos ventosas para fijarse en el sustrato. La ventosa oral rodea la boca y se sitúa a nivel anterior y la ventosa anal se encuentra a nivel posterior y envuelve el ano.

Las sanguijuelas parásitas secretan sustancias anticoagulantes para facilitar la extracción e ingestión de sangre de sus presas.

* Ver más sobre: Tipos de anélidos / Vida de los anélidos / Características de los anélidos / Anatomía de los invertebrados

Más información sobre los animales.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos

22 abril, 2019

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