Síntomas de la sífilis

Cómo se manifiesta la sífilis

CÓMO SABER SI SE TIENE SÍFILIS

¿Cuándo aparecen los síntomas de la sífilis?

Los primeros síntomas de la infección suelen aparecer al cabo de unos 20 días después de producirse el contagio, aunque el periodo de incubación puede variar entre unos 10 y 90 días.

La enfermedad, si no se trata adecuadamente, evolucionará en cuatro fases, dentro de las cuales los síntomas pueden no existir o ser diferentes en cada una de estas fases.

TIPOS DE SÍFILIS Y SUS SÍNTOMAS

Podemos distinguir los siguientes tipos de sífilis de acuerdo a la fase en que nos encontremos

Sífilis primaria

Es la que corresponde a la primera fase de la enfermedad. En un 30 % de los casos no produce síntoma alguno. En el 70 % restante, el síntoma principal es la aparición de lo que se llama el chancro sifilítico.

Se trata de una lesión no dolorosa, de forma redondeada u ovalada y con los extremos generalmente elevados. Si lo tocamos, generalmente tiene una consistencia dura y no duele. Suele tener un poco más de 1 cm de diámetro, aunque puede alcanzar los 3 cm.

Generalmente, en los hombres suele desarrollarse en el pene, sobre el prepucio, aunque puede aparecer en los testículos o en cualquier parte del pene. En la mujer suele aparecer en el interior de la vulva o de la vagina. Tanto en el hombre, como en la mujer, puede aparecer sobre cualquier mucosa, alrededor del ano, o en el recto, en la boca e incluso en una mano o un dedo.

Los chancros suelen producirse individualmente pero hay ocasiones en que se produce más de uno. Otras veces incluso no se produce ninguno y la primera fase de esta enfermedad pasa inadvertida.

Es muy frecuente en el caso de las mujeres que el chancro se origine en la parte interior de los labios mayores de la vagina por lo que la mujer puede no ser consciente de su existencia.

La curación de los chancros se lleva sin tratamiento al cabo de unos 20 u 80 días como máximo. En principio, deja una pequeña señal que desaparece completamente con el tiempo.

Además del chancro o chancros, otro de los síntomas de la sífilis primaria es la inflamación de los ganglios linfáticos próximos al chancro que resultan más palpables al tacto aunque no duelen. Esta inflamación se produce en un 70 % de las personas infectadas.

Sífilis secundaria

Es la que corresponde a la segunda fase de la enfermedad. Esta se produce cuando no se cura adecuadamente la sífilis primaria.

Un 30 % de las personas enfermas de sífilis primaria no tratados desarrollan sífilis secundaria.

Suele aparecer normalmente al cabo de unos 40 días después que se haya producido el chancro, incluso no habiéndose curado este completamente, aunque puede empezar hasta más de un año después. Suele durar entre 15 y 50 días. Es la fase más infecciosa de la sífilis.

El síntoma principal de esta fase es la aparición de erupciones en la piel (roseola sifilítica) con unos síntomas caracterizadas por unas serie de manchas redondas de color rosáceo en la piel que aparecen fundamentalmente en la espalda, pecho, vientre y, muy frecuentemente en las palmas de las manos o en las plantas de los pies.

Desaparece normalmente al cabo de dos semanas pero puede durar hasta un año o volver a presentarse más tarde. En la mayoría de los casos no deja cicatrices en la piel ya que estas desaparecen poco a poco.

Otras veces pueden aparecer los condilomas sifilíticos que son una especie de erupciones marronosas que aparecen en la boca, faringe, glande o alrededores del ano.

Pueden aparecer también pápulas sifilíticas, una especie de granos de color grisáceo o marronoso que se muestran habitualmente en las plantas de los pies o palmas de las manos. Tanto los condilomas como las pápulas suelen desaparecer sin dejar cicatrices.

Además de estas lesiones en las mucosas y en la piel, esta enfermedad puede presentar una serie de síntomas negativos en el organismo que manifiestan la presencia de una infección:inflamación en los ganglios linfáticos, inflamación del hígado, nefritis, fiebre, faringitis, dolor de las articulaciones, perdida del apetito, sensación de malestar en general, caída del cabello, cefalea.

Fase de latencia

La tercera fase de la sífilis, llamada fase de latencia, es un periodo en el cual la enfermedad existe la posibilidad de que vuelvan a aparecer los los síntomas de la fase secundaria o no existen síntomas de la enfermedad. Esta fase presenta dos subfases: La primera se denomina fase de latencia precoz y se produce en una cuarta parte de los pacientes que no han sido curados en la fase secundaria. Aparece al cabo de unos cuatro años del contagio inicial. Durante este periodo, los enfermos, presenten o no presenten síntomas, tienen la posibilidad de contagiar a otras personas sanas. Las madres infectadas también pueden contagiar al feto.

La segunda subfase de latencia se denomina fase de latencia tardía y se presenta entre los cuatro y los 8 años después de producirse el contagio. Durante este periodo desaparecen los síntomas aunque la enfermedad continua su evolución. Durante esta subfase las madres pueden contagiar al feto. La latencia tardía puede curarse espontáneamente o continuar evolucionando hacia la tercera fase. Entre la mitad y dos terceras partes de personas enfermas de sífilis en fase de latencia tardía no tratadas con antibióticos se curan espontáneamente.

Sífilis terciaria

Es la que corresponde a los enfermos de sífilis no tratados que no han superado la segunda fase. De un 30 a un 50 % de enfermos, no tratados con antibióticos, desarrollan esta fase, llamada sífilis terciaria o sífilis tardía. Es una etapa en la que se producen daños muy graves al organismo, aunque los enfermos de esta fase no pueden contagiar a las personas sanas.

Los daños producidos por la sífilis terciaria se deben tanto a la acumulación de espiroquetas en los vasos sanguíneos de diferentes órganos corporales como a la reacción autoinmunitaria que estos órganos desarrollan frente a este tipo de bacterias. Estos daños se manifiestan en forma de inflamación o destrucción de las paredes internas de los vasos sanguíneos. Según donde se produzca el daño tenemos los siguientes tipos de lesiones:

Goma sifilítica

Son una especie de tumores blandos, indoloros y benignos que pueden aparecer en cualquier órgano corporal, pero generalmente afectan a la piel, las mucosas, los huesos y el hígado. Aparecen generalmente en la piel de la cara, la espalda, los brazos o el cuero cabelludo.

Otras veces aparecen en las mucosas del paladar de la boca, la faringe, la lengua o el interior de la nariz. Cuando aparecen sobre los huesos, pueden dar lugar a deformaciones y cuando aparecen en el hígado suelen producir insuficiencia hepática.

Las gomas sifilíticas resultan no se suelen curar sin tratamiento y son especialmente destructivas cuando se desarrollan en el cerebro.

Sífilis cardiovascular

Cuando las lesiones afectan a alguna parte de las arterias o del corazón. Entre las consecuencias más graves que pueden producir estos daños se encuentran: insuficiencia cardiaca, infartos, cicatrización de las válvulas de la aorta o ensanchamientos anormales de la aorta (aneurismas), etc.

La sífilis cardiovascular afecta a un 10 o un 15 % de enfermos de sífilis terciaria.

Neurosífilis

Cuando las lesiones afectan a los vasos sanguíneos del tejido nervioso. Puede aparece entre los 10 y los 20 años después de la infección y afecta a un 10 % de personas con sífilis terciaria. Representa el estadio más grave de la sífilis.

Existen cuatro tipos o formas de manifestarse de la neurosífilis:

- Neurosífilis asintomática: cuando no esta afectado el sistema nervioso central.

- Neurosífilis meningovascular: Inflamación de las meninges y de los vasos sanguíneos del cerebro. Producen irritabilidad, depresión, problemas en la visión, dolor de cabeza y, en casos más graves, falta de fuerza muscular en los brazos.

- Tabes dorsal: Producida por la perdida de la mielina, lo que determina una perdida de la capacidad de transmisión de los impulsos nerviosos. Entre los síntomas más característicos se encuentran: problemas de movimiento por la falta de equilibrio y perdida de los reflejos musculares por atrofia muscular ( ataxia locomotora); dolor fuerte en el abdomen, vómitos, dolor esporádico en la garganta, en el recto o en la vejiga.

- Parálisis general progresiva: Producida por los daños infligidos a la corteza del cerebro. Todo ello conlleva a cambios muy fuertes en el comportamiento: perdida de memoria, falta de interés, problemas de concentración. Se pueden producir grandes cambios de personalidad: irritabilidad, confusión mental, depresión, psicosis, demencia.

punto rojo Más información sobre la sífilis.

Otros artículos de interés

El material que aquí se trabaja tiene carácter informativo. En caso de duda, consúltese con el facultativo.
"Botanical-online" no se hace responsable de los perjuicios ocasionados por la automedicación.