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ALIMENTACIÓN DEL LOBO

 

 


¿Qué presas caza el lobo?

Las presas incluidas en la dieta del lobo, dependen de la zona geográfica en la que se encuentre el lobo y de la disponibilidad de estas. Ello se debe a que este gran cánido un animal oportunista que, cuando abunda un determinado tipo de presas, puede vivir exclusivamente a sus expensas, ya sea roedores, conejos o carroñas.

Las presas naturales del lobo son grandes hervíboros y otros mamíferos de menor tamaño, como zorros, perros, conejos y liebres. También a veces caza jabalíes solitarios o ataca al ganado doméstico.

El lobo tiene preferencia por las presas grandes, como el alce, el bisonte, el reno o el ciervo. Sin embargo, también puede cazar presas pequeñas, como conejos, castores o ratones.

A pesar de ello, el lobo puede robar las presa de otros carnívoros, como los zorros.

La mayor parte de la dieta del lobo está compuesta por presas cazadas, aunque algunas veces puede competir con aves carroñeras, como los buitres, por los restos de animales que han muerto de forma natural o por accidente, así como por restos provenientes de vertederos cercanos a núcleos de población humana. También es conocido el hábito de consumir sobre todo en verano alimentos de origen vegetal, como frutos silvestres.

Un lobo puede comer hasta 9 kg de carne en una sola comida.

* Información relacionada: Ataques de lobos


Técnicas de caza del lobo

Este gran cánido puede cazar en grupo o en solitario, al acecho o a la carrera. Aunque en velocidad punta, el lobo es superado por muchos ungulados, es capaz de recorrer enormes distancias, con lo que consigue fatigar a sus presas con su marcha elástica y de velocidad constante. El lobo vence a sus presas por fatiga más que por velocidad.

En campo abierto, el lobo actúa de modo que son los individuos más débiles o peor dotados de un rebaño de herbívoros, es decir, las crías y las hembras viejas, quienes sufren en mayor medida su ataque. La manada se limita a perseguir a aquellos animales que no puedan escapar de su acoso con la debida rapidez. Como consecuencia de ellos, el lobo centra su atención en aquellos ejemplares que evidencian un estado de minusvalía física. La selección de la presa por parte del lobo está acorde con el carácter de animal oportunista.

La principal actividad de la manada, cazar para obtener alimentos, se hace en grupo. Durante las cacerías, el trabajo está perfectamente organizado. El control y la disciplina en la manada es fundamental para que cualquier cacería en equipo sea fructífera.

Cuando despliega un ataque sobre una presa, el lobo no aúlla ni ladra, pero sí gruñe y llegan a castañetear los dientes. Por el contrario, los perros suelen ser extremadamente ruidosos, lo cual ha servido en ocasiones para poder determinar quien ha sido el culpable del ataque a rebaños domésticos.

Según la víctima elegida o el lugar en el que se halle, el lobo ataca de distinto modo.

Frente a los rebaños domésticos, el lobo suele actuar coordinadamente, poniendo en práctica la técnica del acecho. Si hay perros pastores que le dificultan la labor, uno de los lobos de la manada se deja ver, atrayendo sobre sí la atención de los perros.

Cuando se trata de capturar conejos, uno o varios lobos actúan a modo de batidores, mientras los otros se mantienen a la expectativa, por lo general cerca de la entrada de la conejera, donde la presa acosada acudirá buscando refugio.

La persecución de animales como el buey almizclero o el alce tiene la dificultad añadida de que estos mamíferos ungulados de gran corpulencia pueden matar a coces o a cornadas a un lobo. Por ello, generalmente, los lobos sólo atacan a las crías o a los adultos malheridos, viejos o enfermos, pero siempre hay cierto riesgo.

Tras amenazar durante horas con miradas y gestos a los bueyes almizcleros, la manada de lobos consigue en ocasiones acobardarlas, hacerles romper el cerco y salir en estampida, momento que aprovechan los cánidos para perseguir a los terneros e intentar abartirlos lejos de los ataques defensivos de los adultos.

Las presas pequeñas, como conejos, castores o ratones son cazadas normalmente en solitario.

Este gran depredador actúa con menos premeditación de lo que se cree y la gran mayoría de sus cacerías fracasan. La caza de grandes presas no es tarea fácil, ya que sólo uno de cada 10 ataques es fructífero.

* Información relacionada: Técnicas de caza de los depredadores


¿Por qué el hombre persigue al lobo?

El lobo es prácticamente el único competidor del hombre en la región holártica o hemisferio norte del planeta Tierra. Se trata del único animal que por su gran capacidad de adaptación y gran eficiencia para la caza ha venido compitiendo con el ser humano por los recursos alimenticios desde que ambas especies conviven en las regiones más humanizadas del mundo.

Hasta la aparición de la agricultura y el pastoreo, el hombre y el lobo compartieron el hemisferio norte pacíficamente. El hombre empezó su guerra contra el lobo cuando se hizo agricultor y pastor. Con la llegada de la agricultura y la ganadería, el ser humano pasó a defender ferozmente a sus propiedades que antes no tenía.

El lobo se hizo predador de unos animales tan fáciles de cazar como las ovejas, las cabras o las gallinas cuando se agotaron los animales salvajes por culpa del hombre. La existencia de cérvidos y otras especies salvajes no es suficiente para la supervivencia del lobo en la mayor parte del territorio, por lo que éste recurre a otras fuentes de alimento, en gran medida provenientes de la cabaña ganadera.

De hecho, un 75% de la dieta del lobo entra en competencia directa con el ser humano, ya que entre los alimentos que puede consumir este gran carnívoro se encuentran, ovejas, conejos, perros, corzos...

El principal terreno de competencia entre el lobo y el hombre son las presas cinegéticas, ya que el lobo, junto con el zorro, caza las mismas especies que persiguen los cazadores humanos.

El desplazamiento hacia territorios menos hostiles que le ha impuesto el hombre para evitar el acoso del ser humano ha sido una de las razones por las que el lobo ha ocupado nuevos hábitats, lo que ha hecho que ocupe un área geográfica mucho más al norte que antaño.


El lobo en la cadena alimentaria

El lobo es un superdepredador que, cuando se encuentra en su hábitat natural libre de la competencia del hombre, ocupa la parte superior de la cadena alimentaria. Ello quiere decir que se trata de un depredador que carece de competencia externa para la regulación de su población y que su crecimiento está sólo limitado por ciertos factores, como las enfermedades o la disponibilidad de comida.

* Información relacionada: El lobo

Más información sobre la alimentación de otros animales en el listado superior.

 

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