La fibra es necesaria para el organismo. Su papel en el control del estreñimiento es crucial. Igualmente su capacidad para disminuir los niveles de colesterol ha sido reconocida. No debemos olvidar tampoco la importancia que este componente tiene en la prevención del cáncer de colon. Respecto al primero, la fibra aumenta el ritmo intestinal y favorece una evacuación más rápida lo que consigue que las toxinas presentes en las heces del intestino sean expulsadas antes de absorberlas el propio organismo. De entre todos ellos, es particularmente interesante por mayor porcentaje en en fibra la avena.
Los cereales resultan muy interesantes en la prevención del cáncer de mama en las mujeres y el cáncer de próstata en los hombres. Algunos cereales, como el trigo, contienen lignanos; otros, como el propio trigo o la avena son ricos en lactonas ácidas. Estos componentes inhiben el desarrollo de los estrógenos humanos que parecen ser responsables del desarrollo de células cancerosas. ( Veáse más propiedades de la fibra)
Los cereales integrales son ricos en vitaminas y minerales.
Los cereales integrales son ricos en vitaminas que aparecen tanto en las capas exteriores como en el germen. Entre todas las vitaminas destaca especialmente la vitamina E ( El aceite de germen de trigo , con 20,3 mg de vitamina E por cucharada es el alimento más rico en esta vitamina). La vitamina E es un poderoso antioxidante por lo que su papel en la desintoxicación del organismos es vital. La combinación de esta vitamina con el lignano otorga a estos alimentos su gran poder para neutralizar los radicales libres e impedir que estos puedan deteriorar el organismo. Se ha visto que el consumo habitual de cereales protege contra las enfermedades de corazón, contra la degeneración mental que produce el Alzheimer, u otras formas de demencia, protege la vista contra la perdida de visión o de la formación de las cataratas e, incluso, constituye una forma de prevenir la aparición de cánceres.
Los cereales integrales son ricos en vitamina B. La vitamina B es la principal encargada de mantener los nervios en buen estado, cuidar la salud de la mente y fortalecer las defensas. Algunos, como el maíz, por ejemplo, son muy ricos en vitamina B 9 (Ácido fólico) necesario para el correcto desarrollo del feto. El maíz también es muy rico en vitamina B1 o tiamina. Esta vitamina es necesaria para que el organismo pueda transformar los alimentos en energía y para que el cerebro pueda absorber glucosa, necesaria para su buen funcionamiento.
En cuanto a los minerales, todos ellos contienen bastantes minerales, en caso de no estar refinados , por lo que , para poder disfrutarlos, debemos tomarlos integrales. Los minerales aparecen en las capas exteriores del grano o tegumento. Los principales minerales que contienen los cereales son el hierro, el magnesio y el calcio. Así, por ejemplo, la avena es muy rica en hierro, necesario para prevenir la anemia y en calcio, muy útil para la formación de los huesos y dientes y para prevenir la osteoporosis. Igualmente interesante para mantener el ritmo del corazón y para el correcto funcionamiento de los músculos. El magnesio interviene en la salud de los huesos y del aparato circulatorio. Su deficiencia puede originar, por ejemplo, hipertensión, arritmias, problemas renales, diarrea o caída del cabello.
Además de estos tres principales minerales los cereales contienen otros minerales muy interesantes para la salud. Entre ellos tenemos el potasio, muy adecuado para la retención de líquidos así como el control de la hipertensión. ( el arroz es muy rico en este minera), el fósforo, el cobre, el sodio, el cinc o el manganeso.
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