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REVISTA DE PLANTAS

 

REMEDIOS CASEROS

remedios curativos

 

 

TIPOS DE SUELO

 

Características de los tipos de suelo




 

 

La importancia de conocer el tipo de suelo sobre el que vamos a plantar las plantas

 

El suelo constituye la base sobre las que se asientan las plantas. Para que una planta pueda prosperar adecuadamente necesita crecer sobre el suelo adecuado. Aunque muchas plantas pueden adaptarse a multitud de suelos, solamente el suelo idóneo proporcionará las características adecuadas para el mejor desarrollo de cada especie.

Científicamente hablando el suelo esta formado por una serie de materia orgánica que actúa sobre una capa de materia inerte situada en la superficie de la tierra. Esta última capa esta formada por piedras o minerales, lo que normalmente se conoce como " tierra" y que ha sido el resultado de la degradación física o química de las rocas. La capa vida esta constituida por microorganismos, pequeños animales, materia vegetal, etc. Las plantas necesitan extraer del suelo los minerales para alimentarse.

Un buen jardinero o agricultor necesitará conocer las características del suelo antes de iniciar el cultivo de una especie determinada. Existen en el mercado unos equipos adecuados para analizar el tipo de suelo que se trata, su grado de humedad, su textura o su grado de acidez o alcalinidad, es decir el Ph. Si una especie determinada no puede adaptarse al suelo concreto el agricultor deberá optar por plantarla en otro lugar más adecuado o cambiar las características del suelo en cuestión.

Una de las características más importantes en la composición del suelo es la textura. La textura de un suelo responde a la proporción de arcilla, limo, arena y materia orgánica que este tenga. La arcilla presenta las partículas más pequeñas con un diámetro no inferior a los 0, 002 mm. Una partícula de limo tiene un diámetro entre 0,002 mm y 0, 005 mm y una partícula de arena tiene un diámetro entre los 0,005 y 2 mm de diámetro. Mientras que las partículas de arcilla o limo solo son visibles al microscopio, las partículas de arena pueden ser vistas a simple vista. Según la mayor o menor proporción de cada una de estas partículas tendremos diferentes tipos de suelos.

 

¿ Como averiguar qué tipo de suelo disponemos?

 

Los análisis más complejos del suelo se realizan en los laboratorios. Sin embargo existe una manera mas sencilla y casera de averiguar la proporción de materiales que contiene nuestro suelo. Para ello, tomaremos un tarro de cristal trasparente y llenaremos 1/5 parte del mismo con el suelo que deseemos analizar. Posteriormente cubriremos todo el tarro de agua y lo cerraremos . Removeremos bien todo el conjunto y lo dejaremos reposar. A medida que pase el tiempo, se irán depositando los diferentes materiales que conforman el suelo. Podremos comprobar como las piedrecitas se encuentran en la parte inferior, sobre estas, tendremos la arena; luego vendrá el limo y sobre éste, la arcilla. Sobre estas capas de materia inerte, tendremos la materia orgánica descompuesta o humus, parte de la cual estará formada por materiales de muy poca densidad que pueden quedarse flotando en el agua. Observando la anchura de cada una de las capas podemos determinar que tipo de suelo se trata.

 

 

Características de los diferentes tipos de suelos

 

Existen los siguientes tipos de suelos:

- Suelos arcillosos: Estan formados fundamentalmente por arcilla. La arcilla esta constituida fundamentalmente por silicato de aluminio hidratado. Es un tipo de suelo que, cuando esta húmedo o mojado, resulta pegajoso pero, cuando esta seco es muy fino y suave dado que la arcilla esta formada por partículas diminutas de menos de 0, 005 milímetros de diámetro. Desde un punto de vista de la textura, tiene consistencia plástica y puede ser modelado. Son suelos que, para la agricultura, se conocen como suelos húmedos y pesados. Son muy impermeables dado que no dejan pasar el agua o el aire, todo ello propicia que sean suelos donde el agua se estanque con facilidad por lo que en este tipo de suelo se necesita se necesita realizar un sistema de drenaje adecuado porque, después de las lluvias el agua queda retenida en la superficie. Presentan un color marrón oscuro.

Los suelos arcillosos, al secarse, quedan muy compactos y duros y se caracterizan por la aparición de grietas. La ventaja principal es que son suelos que conservan fácilmente la forma que les damos al trabajarlos.

Sabemos que se trata de un suelo arcilloso porque cuando tomamos un pedazo del mismo en las manos, podemos hacer fácilmente una bola. Igualmente, si colocamos un trozo de esta materia entre los dedos pulgar e incide y la trabajamos con ambos dedos , podemos realizar cintas de hasta 5 cm con este tipo de tierra. Podemos decir que nos recuerda a la textura del chicle.

Las plantas medicinales o aromáticas que deben plantarse en este tipo de suelos son aquellas que posean raíces potentes y largas capaces de penetrar en capas más profundas. Algunas plantas adecuadas para este tipo de suelos son la menta, la melisa, la consuelda, la salicaria, el sauce, el nogal, el ginkgo, el brezo, etc.


- Suelos limosos: Son los suelos que contienen una proporción muy elevada de limo. Es un tipo de suelo muy compacto, sin llegar a serlo tanto como los arcillosos. Estos suelos resultan producidos por la sedimentación de materiales muy finos arrastrados por las aguas o depositados por el viento. Suelen presentarse junto a los lechos de los ríos y son muy fértiles.

Sabemos que se trata de suelos limosos porque, al igual que los arcillosos, permiten formar bolas aunque estas se rompen con facilidad. A diferencia de los arcillosos no nos permiten formar cintas entre los dedos.

Entre las plantas que podemos plantar en este tipo de suelos se encuentran: el arroz, la lechuga,

- Suelos arenosos: El suelo arenoso es el que esta formado principalmente por arena. La arena son partículas pequeñas de piedra de carácter silicio con un diámetro entre 0,02 y 2 mm . A diferencia de la arcilla cuando esta húmeda o mojada no se engancha. Los suelos arenosos no retienen el agua que rápidamente se hunde a capas más profundas. Son suelos considerados secos en donde hay muy poca humedad. A diferencia de los suelos anterior requieren un riego continuado y un trabajo constante si queremos darle una forma determinada porque la pierden con facilidad. Presentan colores claros.

Sabemos que se trata de este tipo de suelo porque al coger un poco de él entre los dedos, somos incapaces de formar una bola. Este tipo de tierra, por mucho que lo manipulemos, seguirá estando suelto.

Si queremos plantar plantas aromáticas o medicinales en este tipo de suelo, tendremos que optar por plantas acostumbradas a la sequedad. Este tipo de plantas es muy habitual en los países mediterráneos donde encontramos plantas silvestres medicinales o aromáticas que cumplen estos requisitos, por ejemplo: la salvia, el romero, el espliego, la lavanda, el hinojo, la viborera, etc.

 

- Suelos margosos: El suelo margoso es un suelo compuesto de arcilla, limo y arena con abundante cantidad de materia vegetal descompuesta ( humus). Se trata de un suelo que presenta un color oscuro poco apelmazado y ligero. Podríamos decir que presenta las características positivas de los tres suelos anteriores: mantiene la suficiente humedad pero, al mismo tiempo, permite la permeabilidad hacia las capas inferiores. Es el tipo de suelo preferido por los jardineros.

Muchas hierbas medicinales y aromáticas reconocidas pueden crecer en este tipo de suelos, por ejemplo: el coriandro, la albahaca, la milenrama, el eneldo, el saúco,

 

- Suelos gredosos: Un suelo gredoso es aquel que procede de la descomposición de las cretas o piedras calizas que contienen mucho carbonato cálcico. Es un tipo de tierra ligero y con un buen drenaje. Presenta un color marrón claro o blanquecino.

Entre las plantas medicinales o aromáticas que prefieren este tipo de suelos se encuentran: el orégano, el enebro, la salvia, el hisopo, el hinojo, etc.

- Suelos pantanosos: Se considera que un suelo es pantanoso a aquel que se ha formado en lugares que se encuentran habitualmente inundados. Son suelos que tienen muy poca riqueza mineral y con una acidez muy elevada. Su color es negro.

Entre las plantas que viven bien en este tipo de suelos se encuentran: la valeriana, el junco, el sauce, la cola de caballo, o la anea o las plantas carnívoras en general.

Más información sobre la conservación y cultivo de hierbas medicinales y aromáticas en el listado superior.

Información relacionada: Tipos de hierbas

 

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