Plantas adecuadas para el otoño

¿Qué plantas son las mejores para el otoño?

LAS MEJORES PLANTAS PARA EL OTOÑO

Plantas con hojas bonitas en otoño

árboles destacados en otoño.

Plantas adecuadas por el color de sus hojas

Las mejores plantas para el otoño son aquellas capaces de aprovechar las características de esta estación. Entre las principales características que tenemos que tener en cuenta se encuentra el colorido de las hojas.

Durante el otoño se produce la caída de las hojas en las plantas caducas. Antes de caer, en los arbustos y árboles caducifolios se va produciendo paulatinamente el cambio de color otoñal que tanto caracteriza a esta estación.

De los verdes intensos se pasa al amarillo, naranja, ocre, marrón, etc., toda una gama de colores que proporciona una belleza singular a nuestros bosques y jardines. Disponer de este tipo de plantas en la terraza o jardín es una garantía de poder disfrutar de sus bonitos colores durante esta estación.

Entre las plantas adecuadas por sus hojas tenemos:

Árboles de hojas destacadas durante el otoño

Arces (Acer spp) Sin duda alguna el genero Acer es el más adecuado dentro de todos los árboles y arbustos para disfrutar del colorido otoñal y de la variedad de forma de sus hojas: Entre todos ellos destacan:

– Arce japonés: (Acer palmatum) es el más utilizado en los jardines por sus delicadas hojas que se vuelven amarillas o rojo fuego en otoño. Existen muchas variedades aportando cada una de ellas sus peculiares características: Acer palmatum » Atropurpureum «, el más destacado en otoño por el colorido rojo sangre. Acerpalmatum «Dissectum», por sus hojas recortadas por finísimos lóbulos y coloreadas de amarillo con manchas naranja.

– Arce rojo:(Acer rubrum) Nativo del este de Norteamérica muestra hojas de un profundo color rojo en otoño. Dentro de esta especie hay que destacar la variedad » October glory» cuyas hojas verde brillantes se convierten en carmesí durante el otoño.

– Arce de florida: (Acer saccharum) Nativo del sudeste de Estados Unidos, resulta muy familiar al decorar la bandera de Canadá. De él se obtiene el sirope de arce. Sus hojas adquieren un tono amarillo, carmesí o naranja que convierten los bosques de este árbol en un paisaje esplendoroso en otoño.

Acer shirasawanum, bastante similar al arce japonés, este arce, procedente de las montañas del Japón, muestran un color amarillo brillante durante esta estación. Destaca la variedad Acer shirasawanum «Aureum» que, como su nombre indica, muestra sus hojas doradas en otoño.

– Arce de Tataria: (Acer tataricum) Se extiende desde el centro de Europa hasta el oeste de Asia. De hojas con lóbulos muy destacados acabados en punta que se convierten en rojo en otoño.

– Arce noruego: (Acer platanoides) Crece en estado silvestre desde el norte de Europa hasta los Pirineos. Es un árbol ideal para lugares húmedos y no cálidos. En otoño muestra hojas que van del color dorado al rojizo. Entre las variedades más conocidas se encuentran la Acer platanoides «Crimson king» de hojas purpuro-rojizas; la Acer platanoides» Schwedleri», de hojas más oscuras o la variedad Acer platanoides «Drummondii», que presenta bonitas hojas variegadas.

Robles: (Quercus spp). De las más de 600 especies de robles que existen en el mundo, podemos utilizar algunos como plantas de jardín por tratarse de árboles de porte majestuoso o arbustos más pequeños. Las hojas lobuladas de los robles presentan colores muy destacados en otoño antes de caer. Entre los más interesantes mencionaremos:

Roble comun (Quercus robur) Es el más conocido de todos. Encontrándose prácticamente en toda Europa. Alcanza algunas veces dimensiones gigantescas tanto en altura (hasta los 45 m) como en envergadura ( más de 20 m) por lo que se debe plantar en jardines muy grandes. Sus hojas permanecen sobre el árbol durante todo otoño. Forma extensas masas forestales y es uno de los árboles más apreciados por su madera.

– Roble blanco americano: (Quercus alba) Deberá plantarse en jardines grandes porque es un árbol que alcanza los 30 metros de altura. Destaca por sus largas hojas que desarrollan tonos rojizos en otoño.

– Roble escarlata: (Quercus coccinea) Procedente del este de Norteamérica, destaca por sus hojas que se mantienen en el árbol durante mucho tiempo después que, al llegar el otoño, adquieran una coloración escarlata muy vistosa. Ideal para plantar en los parques de las ciudades porque tolera muy bien la contaminación.

Quercus macrocarpa: Procedente de Estados Unidos, se caracteriza porque sus hojas, profundamente lobuladas, se vuelven de color marrón amarillento en otoño.

– Roble de los pantanos (Quercus palustris) procedente del centro y este de U.S.A., sus hojas, que presentan lóbulos puntiagudos, se vuelven de color rojo-púrpura durante esta época.

– Roble rojo: (Quercus rubra) natural de USA y Canadá. Presenta hojas muy largas de hasta 20 cm que adquieren tonos marrón oscuro o escarlata en otoño. La variedad Quercus rubra » Aurea « presenta tonalidades doradas.

Hayas: Existen unas 10 especies de hayas. Todas ellas presentan hojas caducas que, al llegar el otoño, adquieren unos tonos amarillos u ocres que dan a los bosques de estos árboles una luz especial, sobre todo cuando el sol, atraviesa sus espesos follajes. Por su elevado porte (hasta 40 m) deben utilizarse en jardines muy grandes. Entre todos ellos destacaremos:

– Haya comun o haya europea: (Fagus sylvatica) Árbol europeo que puede alcanzar los 35 m. Crece desde el centro hacia el occidente de Europa. Sus hojas verdes, al llegar el otoño, se tiñen de amarillo ocre. Entre las variedades más conocidas mencionaremos: Fagus sylvatica f. » purpurea«, también llamada » haya de color cobre» cuyas hojas de color verde-púrpura se convierte en cobre durante el otoño. La variedad Fagus sylvatica » Riversii«, con hojas de color púrpura oscuro.

Haya oriental: (Fagus orientalis) Procedente de la parte oriental de Europa y del oeste de Asia, alcanza unos 20 m. Posee hojas más largas que el haya común, que, en otoño, adquieren tonos más oscuros que esta.

– Haya americana (Fagus grandiflora) Nativa del este de los Estados Unidos y sureste del Canadá. Cuando se cultiva aislada, alcanza dimensiones más modestas (9 m), por lo que se puede utilizar para jardines más pequeños. Sus hojas, de color verde brillante, se colorean de marrón bronce y tienden a mantenerse encima del árbol a lo largo de todo el invierno.

Álamos o chopos: Este género de plantas comprende unas 35 especies de árboles de hoja caduca. Naturales del hemisferio norte. Son especies muy vigorosas que deben plantarse en jardines grandes, parques o avenidas. Necesitan de mucha humedad. Algunos de ellos tienen raíces muy largas y fuertes y pueden estropear las paredes u otras construcciones. Al llegar el otoño, muchos de ellos presentan una coloración amarilla en sus hojas muy decorativa. De igual manera resulta vistoso el movimiento de sus hojas ante las corrientes de aire o los vientos de otoño. Entre todos mencionaremos:

– Álamo blanco: (Populus alba) Natural del norte de África, Oriente Próximo y Europa, crece hasta los 24 m. Destacan sus hojas lobuladas que presentan un color blanquecino en el envés por la cantidad de tomento acumulado. Al llegar el otoño adquieren un color dorado. Especie de raíces largas que pueden agredir las construcciones.

– Álamo temblón: (Populus tremula) con igual procedencia que el anterior, el álamo temblón, es más pequeño (15 m). Es una de las especies de álamos más utilizados en jardinería. Como su nombre indica, destaca por sus hojas, que » tiemblan» cuando son movidas por la más leve corriente de aire. Estas presentan un color rojizo cuando son jóvenes y mucho más gris posteriormente. Al llegar el otoño, adquieren un color amarillo claro que los hace muy distintivos dentro de los bosques que comparten con otros árboles. Es una especie de fuerte rebrote.

– Álamo negro: (Populus nigra) Con un porte esplendoroso (30 m) y unas raíces muy potentes, solamente puede plantarse en jardines muy grandes o parques. Sus hojas, amarillas en otoño, al igual que las del álamo temblón, también se mueven fácilmente con el viento.

Prunus: El género Prunus contiene unas 450 especies de árboles y algunos arbustos. Procedentes del hemisferio norte, la mayoría de ellos posee hojas caducas que adquieren colores muy vistosos en otoño. Algunos de estos árboles son arboles frutales muy conocidos, como, por ejemplo, las cerezas, los melocotones, los albaricoques o las almendras. Otros son plantas muy utilizadas en jardinería para plantar en jardines, parques o avenidas. Entre todos, mencionaremos:

Prunus incisa: Procedente del Japón, alcanza una altura de 9 m. Sus hojas, provistas de dientes profundos, adquieren una tonalidad roja anaranjada en otoño.

Prunus sargentii: Es un árbol muy alto que alcanza más de 20 m. Procede de Japón y Corea. Sus hojas de hasta 12 cm de longitud se vuelven al principio de color rojo oscuro y luego adquieren tonalidades rojas o naranjas.

Cerezo negro: (Prunus serotina): Crece en el este y centro de América del Norte. Sus hojas, de hasta 15 cm, se vuelven amarillas en otoño.

Cerezo tibetano: (Prunus serrula) Procedente del oeste de la China, es un árbol que puede alcanzar los 15 m. Destaca por su corteza de color rojizo oscuro, parecida a la caoba. Sus hojas también se vuelven amarillas en otoño

Pequeños árboles o arbustos destacados para el otoño

Majuelos o espinos: El genero Crataegus contiene unas 200 especies de plantas arbustivas de Asia, Europa y oeste de Norte América. Son plantas muy resistentes al frío destacadas por la belleza de sus frutos. Adecuadas para todo tipo de jardines e incluso grandes jardineras, cuando llega el otoño, muestran sus coloridos frutos y sus hojas llenas de tonalidades. Entre todos, merece la pena destacar:

– Crataegus laciniata: Arbolito natural de los Balcanes y Cáucaso, que, cuando se cultiva alcanza el tamaño de un arbusto. Sus hojas poseen segmentos muy divididos. Por su riqueza en frutos y su colorido otoñal, es una de las especies cultivadas más habituales.

Espino albar:(Crataegus monogyma) Aunque se trate de un árbol que puede alcanzar los 9 m, se utiliza habitualmente para setos, que ofrecen frutos pequeños y hojas alternas, trilobuladas. En primavera, flores blancas de hasta 1,5 cm, agrupadas en corimbos aplanados, aromáticas. Natural de Europa, se puede encontrar en bosques, setos de plantas espinosas o ribazos.

– Espino mexicano: (Crategus pubescens) Natural de México. Con hojas gruesas, sin lóbulos, de haz verde y envés pubescente blanquecino, este tipo de majuelo no espinoso destaca por sus frutos comestibles de color amarillo muy abundantes durante esta estación.

– Espino verde: (Crataegus viridis) Pequeño arbolito o arbusto cuyas hojas, lobuladas en la parte superior, presentan una coloración rojo amarilla en otoño, especialmente la variedad Crataegus viridis » Winter king «.

Más información sobre los espinos.

Cotoneaster: Este genero de plantas de la misma familia que los crataegus (rosáceas) contiene una serie de árboles y arbustos, especialmente destacados por sus frutos otoñales, aunque algunos de ellos presentan hojas caducas que adquieren una bonita coloración durante el otoño. Se utilizan fundamentalmente para setos. Entre los más destacados:

Cotoneaster horizontalis: Muy apreciado, ademas de por su profusión de frutos por el tono bronceado de sus hojas en otoño. Pierde el follaje en los lugares fríos, mientras que en los lugares cálidos es semicaduco.

– Cotoneaster del Himalaya (Cotoneaster frigidus) posee hojas más puntiagudas que se vuelven rojizas o amarillas en esta estación. Sus frutos se mantienen desde finales de verano hasta bien entrado el invierno.

Cotoneaster apiculus: Nativo del oeste de la China, destaca en otoño por sus frutos y por sus hojas rojas.

Cotoneaster splendens: Nativo del oeste de la China, destaca por sus ramas péndulas y por sus gruesas hojas que se vuelven rojas en otoño.

– Boneteros: (Euonymus) Este género comprende cerca de 200 especies de árboles o arbustos que viven en el oeste de Asia e Himalaya. Aparte de sus típicos frutos, muy llamativos en otoño, destacan porque algunos de ellos poseen hojas caducas que adoptan un magnifico colorido durante esta estación. Muy resistentes al frío, pueden servir para decoración de jardines. Entre los más destacados:

– Bonetero alado: (Euonymus alatus) : Interesante por sus frutos que se abren en otoño y dejan ver sus semillas rojo-anaranjadas y por su amplia gama de colores a lo largo de esta estación. Con temperaturas inferiores a -3 ºC se debe proteger del frío.

Euonymus bungeanus: Arbusto caduco de la China, con frutos amarillos y hojas que se vuelven amarillas o rosas en otoño.

Euonymus oxyphyllus: Arbusto coreano y japonés que destaca por sus frutos colgantes de largos pedúnculos y por sus hojas que, como su nombre indica, adquieren una tonalidad hierro rojiza en esta época.

– Bonetero europeo: (Euonymus eropaeus) Natural de Europa, alcanza algunas veces el tamaño de un pequeño árbol, aunque predomina la forma arbustiva. Frutos de color rosa o rojo y hojas que se vuelven amarillas o rojo fuerte, especialmente la variedad Euonymus eropaeus «Red casacade«.

Euonymus planipes: Semejante al anterior, procede de la China y Japón. Sus hojas adquieren tonalidades rojo brillantes en otoño.

Hamamelis : El genero hamamellis contiene especies procedentes de Norteamérica y este de Asia. Destacan por sus flores aromáticas en invierno y por la coloración de sus hojas en invierno. Constituyen arbustos muy interesantes para jardines fríos de suelos ácidos. Entre ellos mencionaríamos:

Hamamelis vernalis, Es una de las especies más pequeñas, pues no llega a alcanzar los dos metros. Destaca en otoño por sus hojas de color amarillo, especialmente la variedad «Sandra» cuyas hojas alcanzan muchos matices que van del rojo, al naranja, escarlata o amarillo.

– El hamamellis mollis presenta hojas muy aromáticas de color amarillo azufre en esta estación.

Hamamelis de Virginia (Hamamellis virginiana): Además de por sus flores otoñales amarillas, destaca por sus hojas que también se vuelven amarillas. Es una planta con reconocidas propiedades medicinales.

Groselleros: Los groselleros (Ribes ssp) son plantas que crecen en regiones frías del hemisferio norte. Existen aproximadamente unas 150 especies y destacan por sus frutos que, en la mayoría de los casos, resultan comestibles. Pueden cultivarse como arbustos ornamentales y durante el otoño sus hojas se vuelven amarillas o rojas. Entre todas, destacan:

Ribes odoratum: Con hojas trilobuladas y fragantes que recuerdan el aroma del clavo y que se vuelven púrpura en otoño.

Ribes sanguineum » Broklebankii»: Hojas aromáticas de largos peciolos con hojas amarillas.

Mahonia: El genero Mahonia procede de América. central, y del norte y este de Asia. Sus frutos, parecidos a la uva, son comestibles. Se utilizan en jardines de climas fríos para formar setos o tapizar terrenos. Aunque son plantas de hoja perenne, algunas de ellas cambian las tonalidades de color con la aparición de los fríos. Entre todas ellas mencionaremos:

Mahonia nervosa: Arbusto norteamericano cuyo follaje verde oscuro se va volviendo rojo oscuro a medida que se acercan el frío.

– Mahonia de hojas de acebo: (Mahonia aquifolium) Es un arbusto norteamericano cuyas hojas, parecidas a las del acebo, adquieren matices púrpura a medida que se aproxima el frío.

Mahonia nervosa: Arbusto de unos 60 cm procedente del Noroeste de América. Destaca por sus hojas verde oscuras que se vuelven rojas a medida que nos acercamos al invierno.

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Este artículo ha sido avalado por Julián Masats - Ingeniero técnico agrícola especializado en hortofructicultura y jardinería.
Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos

25 noviembre, 2021

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