Propiedades
de la luteína: La luteína es un pigmento liposoluble
de color amarillento que aparece en algas, bacterias y plantas superiores.
Su función sería la de proteger la planta contra la
radiación solar. Esta misma propiedad resulta eficaz para
proteger la retina humana de las radiaciones ultravioleta del sol.
La luteína es un pigmento que ya aparece de una forma natural
en la retina, junto con la zeaxantina con la finalidad vista anteriormente.
Ambos aparecen en la mácula , región central de la
retina a la cual le proporcionan su coloración amarillenta
, pero, mientras que la zeaxantina se encuentra en la el centro
de la mácula, la luteína ocupa las partes laterales.
La conservación de este pigmento es el que permite el filtrado
de los rayos ultravioleta del sol, impidiendo la formación
de muchas enfermedades, entre ellas la degeneración
macular, o perdida de la visión, que es un trastorno
de la visión caracterizado por la perdida de la agudeza,
como consecuencia de la degeneración que se produce en la
mácula o parte central de la retina . De igual manera se
ha demostrado que niveles altos de estos componentes en la retina
defienden la vista contra las cataratas.
Ambos pigmentos parecen también proteger al organismo contra
la aparición de ciertas formas de cáncer.
¿Donde
se puede encontrar? Este componente aparece en las verduras
y hortalizas de color verde oscuro: coles
de Bruselas, guisantes, espinacas,
lechuga, judías.
También aparecen en algunas algas, en las
ortigas, y en los pétalos de algunas plantas , como la
caléndula de donde
se obtiene la mayoría de este componente que aparece en los
suplementos dietéticos. Entre las frutas más ricas tenemos los arándanos, las ciruelas, el aguacate, las peras, las manzanas, las frambuesas, las naranjas o las fresas.
Tomada
como un complemento aislado para el tratamiento de problemas oculares,
su dosis se establece entre los 6 y los 11 mg diarios. Cuando forma
parte de un complemento dietético mixto, suele aparecer en
dosis de 0,5 mg diarios
Toxicidad
de la luteína: No deberían tomar suplementos de
luteína las mujeres embarazadas o lactantes, aunque resulta
conveniente adquirir este principio a través de los alimentos.
A parte de la ingestión de los vegetales anteriormente mencionados,
se encuentra en una cantidad considerable en la yema del huevo.
Dado que este carotenoide no se transforma en vitamina A, no debe
suministrarse con la intención de completar las deficiencias
de esta vitamina.