Las hebelomas, muy relacionados con los cortinarios, suelen producir problemas intestinales. Alguna son setas venenosas; otras son muy amargas y , por tanto no comestibles, excepto el Hebeloma edurum, que tiene poca calidad y puede confundirse con alguno de los tóxicos.
Entre los más conocidos destaca el hebeloma común ( Hebeloma crustuliniforme). Es una seta muy extendida tanto en Europa como en Norteamérica, que puede ser encontrada desde el nivel del mar hasta en la montaña, en la hierba de los prados o debajo de los árboles de bosques de coníferas o planifolios. Crece solitaria, en grupos o en corros de bruja durante el verano u otoño o, en climas mas benignos, se prolonga hasta el invierno.
Se caracteriza por su sabor y olor a rábano. Su ingestión produce vómitos, diarreas y dolor abdominal.