Remedios con lavanda y su aceite esencial: uso externo de la planta

Este artículo ha sido avalado por Elisenda Carballido - Dietista nutricionista. Postgrado en Fitoterapia y máster en Nutrición y Metabolismo.

Lavanda para el tratamiento del dolor

Flores de lavanda de Provenza

El aceite esencial de lavanda es rico en ésteres y alcoholes (linalol, borneol, citronelol, geraniol, limoneno, alfa-pineno, etc.), con propiedades antiinflamatorias y sedantes que lo hacen muy adecuado para el tratamiento del dolor.

Obtención de aceites esenciales de lavanda

El aceite esencial de lavanda es extraído destilando las flores. Este trabajo es realizado industrialmente y los aceites pueden comprarse fácilmente en farmacias o herbolarios.

Artesanalmente, se pueden obtener otros preparados como el extracto de aceite de lavanda macerando aceite de oliva con flores de lavanda fresca y exponiendo la mezcla al calor del sol. Se pueden obtener extractos alcohólicos si maceramos flores de esta planta en la misma proporción de alcohol puro durante una semana.

Los principios de la lavanda pueden obtenerse por infusión de las flores secas al 4 % (aproximadamente 1 cucharada de flores secas por vaso de agua) o el doble para las flores tiernas. Este tipo de preparación resulta muy fácil de hacer por el propio usuario.

Preparados con lavanda para el dolor

Los preparados con lavanda para el tratamiento del dolor pueden utilizarse en situaciones como las siguientes:

  • Dolores reumáticos: Son aquellos que se producen como consecuencia de los reumatismos. Afectan fundamentalmente a las articulaciones. (La realización de unas friegas con unas gotas de aceite esencial diluido en aceite de oliva ayuda a rebajar la inflamación y disminuye la sensación de dolor.)
  • Dolores lumbares: En caso de lumbago, el mismo tratamiento anterior puede ayudar a disminuir el dolor y permitir la continuación de las tareas habituales. Se pueden también realizar friegas con el líquido resultante de la infusión de una una cucharada de lavanda y media de romero que se ha dejado reposar durante un par de horas.
  • Tortícolis: Cuando nos duela el cuello y no lo podemos mover, unas friegas realizadas con el líquido resultante de la preparación anterior puede aliviar el dolor, desinflamar las vértebras cervicales y permitir de nuevo el movimiento del cuello.
  • Dolor de cabeza: Si tenemos cefalea, producida por la tensión acumulada, manifestada en forma de migrañas o jaquecas, unos masajes en las sienes con unas gotas de aceite esencial diluido en aceite de oliva ayudarán a rebajar la tensión y aliviar el dolor de cabeza.
  • Dolor de pies: Unas gotas de aceite de lavanda en una palangana con agua caliente pueden servir para relajar los pies y disminuir el cansancio o el dolor de los mismos.
  • Infusiones de lavanda para el dolor

Lavanda para curar las heridas y mejorar el estado de la piel

Principalmente el cineol, linalol, el geraniol, el limoneno, y el sabineno le confieren propiedades antisépticas que la hacen muy eficaz como vulnerario en el tratamiento externo de las lesiones de la piel. Al mismo tiempo, su riqueza en taninos le proporciona propiedades astringentes muy interesantes para prevenir o curar el estado de la piel. Todo ello se aplica en la remediación de las afecciones siguientes:

  • Heridas o cortes: Ayuda a desinfectar las heridas, favorece su cicatrización y disminuye el escozor (lavar la zona afectada con el líquido resultante de la infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por vaso de agua) Este mismo tratamiento resulta adecuado en otras lesiones de la piel, como arañazos, rozaduras o pinchazos.
  • Quemaduras: La preparación anterior resulta ideal para el tratamiento natural de las quemaduras.
  • Enfermedades de la piel: La lavanda posee propiedades vulnerarias destacadas en el cuidado de las enfermedades de la piel: (lavar la zona afectada con el líquido resultante de la infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por vaso de agua)
  • Eccemas: Lavar los eccemas con la preparación anterior favorece su curación.
  • Psoriasis: Mejora las manifestaciones de la psoriasis y alivia el picor.
  • Picaduras: Lavar las picaduras de avispas, garrapatas, pulgas, mosquitos, mosquito tigre y otros insectos con la misma preparación ayuda a disminuir la hinchazón y disminuir el picor.
  • Hematomas o moretones: Aplicado sobre estas lesiones ayuda a disminuir la inflamación y facilita la recuperación de la piel. (Lavar la zona afectada con el líquido resultante de la infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por vaso de agua) (Mezclar 5 gotas de aceite esencial de lavanda con cinco cucharadas de aceite de oliva virgen y aplicar sobre la zona afectada)
  • Sarna: El aceite de lavanda se ha utilizado para combatir la sarna, resultando una alternativa eficaz a la utilización de productos químicos comerciales. (Vierta unas gotas de aceite de lavanda en el baño de agua) (En caso de pequeñas zonas afectadas se puede aplicar directamente un poco de aceite de lavanda diluido en agua)

Aceite de lavanda para el pelo

Las fricciones nocturnas del cuero cabelludo con unas gotas de aceite esencial diluidas en aceite de oliva ayudarán a relajar el folículo piloso y aumentarán el riego sanguíneo en la zona, lo que puede servir para fortificar la raíz, prevenir la caída del cabello y ayudar en la alopecia. (También se puede realizar fricciones con el líquido resultante de la infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por vaso de agua) (Mezclar unas 10 gotas de aceite esencial de lavanda en 100ml de champú neutro, como champú para bebés o similar)

Lavanda para remediar las enfermedades microbianas

El aceite esencial de lavanda posee propiedades antiparasitarias. Se ha utilizado para eliminar el parásito Sarcoptes scabiei, causante de la sarna

Sus propiedades antivíricas, antibacterianas y bacteriostáticas han sido demostradas in vitro resultando eficaz en la eliminación e inhibición de muchas bacterias y virus responsables de enfermedades respiratorias.

  • En uso externo, los gargarismos realizados con la infusión de una cucharada de flores secas por vaso de agua han resultado eficaces en el tratamiento de enfermedades como faringitis, laringitis o anginas.
  • Pie de atleta: Las friegas con aceite de lavanda son un remedio tradicional contra los hongos de los pies, que a veces puede manifestarse con síntomas como el ardor de pies o el mal olor de pies. (Mezclar 5 gotas de aceite esencial de lavanda con cinco cucharadas de aceite de oliva virgen y aplicar sobre la zona afectada)
  • Las propiedades antibacterianas de la lavanda se aprovechan para realizar lavados adecuados para la eliminación de bacterias perjudiciales entre las que se encuentran habitualmente el hongo Candida albicans o algunas bacterias tan conocidas como estreptococos o tricomonas, responsables de muchas infecciones vaginales. Vaginitis , flujo vaginal o candidiasis pueden remediarse con el uso de esta planta.

Remedios caseros con lavanda

Preparados para uso externo:

  • Ungüento de aceite de lavanda para fricciones: Mezclar 5 gotas de aceite esencial de lavanda con cinco cucharadas de aceite de oliva virgen y aplicar sobre la zona afectada
  • Cabello: Realizar fricciones con el líquido resultante de la infusión durante 10 minutos de una cucharada de flores secas por vaso de agua. Mezclar unas 10 gotas de aceite esencial de lavanda en 100ml de champú neutro, como champú para bebés o similar.
  • Aceite de masaje: 1ml de aceite de lavanda en 100ml de aceite de almendra o similar (aceite de sésamo, jojoba, etc.).

Más información sobre la lavanda.

Vicente Martínez Centelles
Escrito por Vicente Martínez Centelles Fundador de la web y director. Profesor de ciencias naturales, experto en plantas, remedios naturales y fotografía botánica.

14 enero, 2021

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