Alimentación de la luciérnaga

¿Qué comen las luciérnagas?

¿Cuál es la dieta de las luciérnagas?

Luciérnaga larva
Las larvas de luciérnaga europea son carnívoras y se alimentan de caracoles y babosas

Las luciérnagas son insectos cuya dieta varía en función de la especie. Existen luciérnagas omnívoras, como la luciérnaga común del este (Photinus pyralis), cuyas larvas se alimentan de moluscos y otros invertebrados, mientras que en fase de adulto comen polen o néctar de las flores.

Otras especies son carnívoras en todas sus fases del ciclo vital, como la especie Photuris versicolor, cuyas hembras  emiten luz para confundir a los machos de otras especies y poder comérselos.

La luciérnaga europea Lampyris noctiluca, la luciérnaga italiana Luciola italica o, por ejemplo, la especie Nyctophila reichei son carnívoras pero sólo se alimentan en fase larval.

¿Qué come la luciérnaga europea?

Los adultos de esta especie generalmente no se alimentan, pues no tienen desarrollado el aparato bucal ni el sistema digestivo en general. En cambio, las larvas son unos temibles depredadores.

Las larvas de luciérnaga europea se alimentan de moluscos gasterópodos terrestres, es decir, caracoles y babosas aunque, según algunos autores, prefieren las segundas presas, por carecer de concha protectora y ser más fácil su captura. A medida que las larvas crecen en tamaño, optan por presas más grandes si tienen la ocasión.

El hábitat de la luciérnaga depende de su dieta

zarza
Las zarzas son el refugio de las luciérnagas en fase larval

Estos animales, durante la fase larval, eligen las zonas de vegetación densa como las zarzas y otros arbustos como hábitat, que les ofrece protección a la vez que alimento.  Este hecho es fundamental en cuanto a la supervivencia de la especie, pues está ligada a la conservación del hábitat.

Las larvas de estos coleópteros tienen baja movilidad y precisan de ambientes bien conservados para garantizar el futuro de las poblaciones, ya que sus efectivos muestran una baja capacidad de colonización de nuevos entornos.

¿Cuándo son activas las luciérnagas?

De noche, en condiciones ambientales de humedad elevada, las luciérnagas en fase larval deambulan por la hojarasca en busca de sus presas, los caracoles y babosas.

Estos animales pueden ser descubiertos entre abril y octubre, cuando se dan las condiciones de humedad adecuadas para encontrar los moluscos terrestres de los que se alimentan, aunque son difíciles de observar, porque son de costumbres nocturnas.

¿Cómo cazan estos insectos?

Se dirigen a su presa para inocularles una toxina, con varios mordiscos venenosos efectuados en la cabeza. En cada mordisco, la larva, retira rápidamente su cabeza. La larva de luciérnaga inyecta una toxina que actúa como de anestésico y también inocula enzimas digestivos que licuan el cuerpo de la víctima.

Con ello, consigue paralizar a sus presas y licuar la carne de sus cuerpos, con lo que sólo tendrán que succionar el alimento parcialmente digerido, como si fuese entonces una papilla marrón. Pero los enzimas digestivos que inoculan las luciérnagas en el cuerpo de los moluscos actúan lentamente, por lo que éstas se suelen esconder esperando que la mordedura haga el efecto deseado, hasta un máximo de 24 horas.

Estos animales están provistos de toxinas paralizantes

Al inyectar la sustancia paralizante, las larvas depredadoras evitan la reacción defensiva de la presa, como la secreción de mucus protector de los gasterópodos, que de otro modo podrían quedar fatalmente adheridas a esta sustancia y perecer asfixiadas.

Con el veneno que se inocula en cada mordisco se impide también que el molusco emprenda una reacción defensiva de huida, como la retracción a su concha para el caso de los caracoles de tierra.

Esta sustancia venenosa de la luciérnaga paraliza el sistema nervioso y muscular de la presa.

Las luciérnagas carnívoras tienen digestión extracorporal

Este tipo de digestión, en la que los enzimas digestivos se vierten fuera del cuerpo del individuo se llama digestión extracorporal y es muy frecuente en otros artrópodos como las arañas y con algunos otros insectos, como las avispas parasitoides, que pican a su presas para depositar en su interior la puesta que se alimentará del contenido corporal de la víctima.

Cómo si se tratase de un león y una gacela, la luciérnaga se abalanza sobre la concha del caracol, o sobre el dorso de la babosa si es el caso, y rápidamente le muerde en la base de la cabeza, como un felino mordería la nuca de un mamífero herbívoro si quisiera cazarlo.

Durante el ataque, para no caer, la larva de luciérnaga se aferra a su presa con una especie de ventosa situada en la extremidad posterior de su cuerpo, llamada pigopodio o pie anal. Además de apoyo suplementario, el pie anal también es usado por el animal para limpiar su cuerpo de los restos de alimento tras el proceso de ingestión de la presa.

Unos temibles depredadores

foto de caracol
Ningún caracol está a salvo de las larvas de luciérnaga

Estos insectos son capaces de atacar y devorar presas que alcanzan hasta 20 veces su propio peso corporal. Aun así, para un caracol de gran tamaño estos animales necesitan inyectar más de 10 veces su toxina.

Este insecto en su fase larval está provisto de un par de poderosas mandíbulas arqueadas y bien afiladas.

Las larvas de luciérnaga son ciegas pero reconocen a sus presas por el rastro de mucus que dejan a su paso.

A pesar de ser unos excelentes depredadores, el proceso de alimentación, para estos animales es considerablemente arduo, porque requiere un notable despliegue de energía para llevarlo a cabo. Solo para ingerir toda la carne de un caracol de grandes dimensiones puede necesitar más de un día.

La vida de una luciérnaga

Las luciérnagas adultas no comen y apenas viven dos semanas

Estas criaturas pasan el invierno inactivas refugiadas en algún escondrijo oscuro para salir de la diapausa con la llegada del buen tiempo. Generalmente, buscan refugio entre la hojarasca, bajo alguna piedra o entre las raíces de las plantas.

Las luciérnagas, durante la fase larval, pueden vivir entre 2 y 3 años, tiempo tras el cual sufren 4 ó  5 mudas hasta llegar a la fase de pupa.

En cambio, los adultos no se alimentan y tienenn una vida muy corta, de 10 a 15 días. Sobreviven durante este efímero periodo de tiempo de las reservas corporales almacenadas durante el periodo larvario.

Utilidad de las luciérnagas

Las luciérnagas carnívoras, como Lampyris noctiluca, se alimentan de varias especies de gasterópodos, como la babosa Deroceras reticulatum, que es una temida plaga agrícola, del caracol de tierra Cepaea hortensis, de hábitats variados y en ocasiones de especies más grandes,  como la babosa común (Arion ater). Por lo tanto, a través de la actividad alimenticia de sus larvas, dichos escarabajos controlan las poblaciones de los invertebrados herbívoros.

Las luciérnagas omnívoras, como la luciérnaga común del este (Photinus pyralis), en fase de escarabajo contribuyen a la polinización de las plantas, porque se alimentan del polen y del néctar de las flores.

Más información sobre las luciérnagas y otros escarabajos.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos

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