- Mantener el equilibrio de líquidos : El organismo debe tener un nivel constante de sal. Debe haber un equilibrio entre la sal que se pierde al orinar o sudar con la que el organismo ingiere en las comidas.
- Regular el ritmo del músculo cardíaco.
- Permitir la transmisión de los impulsos nerviosos.
- Extraer el exceso de acidez de las células, especialmente las del cerebro.
- Prevenir la aparición de calambres musculares.
- Permitir la absorción de los nutrientes en el intestino.
- Mantener el equilibrio ácido/base en el cuerpo.
- Evitar la osteoporosis.
- Regular el sueño.
- Mantener la libido.
- Evitar el exceso de salivación.
- Mantener el equilibrio del azúcar.
- etc
El organismo humano no puede vivir sin sal. Ahora bien, cuando ingerimos más sal de la necesaria, este elemento puede producir enfermedades. La solución se encuentra en proporcionarle las cantidades necesarias. Es muy difícil presentar un déficit de sal en el organismo puesto que este componente se encuentra en la mayoría de los alimentos. Sin embargo lo más habitual es que tomemos mucha más sal de la necesaria. En general se considera que la población occidental consume 9 veces más de la dosis máxima diaria recomendada.