El cultivo de las acelgas

Este artículo ha sido avalado por Julián Masats - Ingeniero técnico agrícola especializado en hortofructicultura y jardinería.

Cómo cultivar acelgas, Beta vulgaris var. cicla

Acelgas en huerto familiar. ¡Crecen solas!

La acelga (Beta vulgaris var. cicla) es una planta perenne de la familia de las quenopodiáceas (algunas clasificaciones la incluyen en la familia de las amarantáceas). Hojas grandes reunidas en la base en forma de roseta, de color verde oscuro brillante, aunque existen variedades coloreadas. Los peciolos de las hojas son gruesos y ensanchados y se conocen con el nombre de pencas.

Características de la acelga

La acelga es una planta bianual que se cultiva como anual, dado que se recogen las hojas en el primer año de su vida, cuando la planta destina sus energías a la producción de las hojas.

Si se deja madurar, produce un tallo central en cuya parte superior se desarrollan las flores, de entre 3 y 5 mm de diámetro, reunidas en una espiga terminal. Las flores son muy poco destacadas, ya que su color verde se confunde con el resto de la planta.

Es durante este segundo año cuando la planta deja de invertir recursos en las hojas que se van secando y dedica sus energías a la producción de las flores, los frutos, que tienen forma de nuececillas, y a las raíces que se ensanchan al acumular energías, si bien nunca alcanzan el tamaño de las remolachas.

Plantas parientes de las acelgas

La acelga (Beta vulgaris var. cicla) es una variedad de la especie Beta vulgaris, la cual incluye otras variedades muy interesantes desde el punto de vista de plantas cultivadas como Beta vulgaris var. vulgaris o remolacha, la cual se destina fundamentalmente al cultivo de la raíz, o la variedad Beta vulgaris var. altissima o remolacha azucarera, que se destina a la producción de azúcar.

Cultivo de acelgas rojas en un huerto familiar. La planta es tan hermosa, que se puede utilizar a nivel ornamental.

Se cree que todas estas especies o variedades proceden de la especie Beta vulgaris subsp. marítima, una planta silvestre comestible que se puede encontrar en las costas europeas, norte de África y en el oeste de Asia (Cáucaso y Oriente Medio)

Aunque la mayoría de las acelgas se cultivan para el consumo de sus hojas, muchas personas consideran que estas son también decorativas como plantas de jardín y las utilizan para formar bordes, especialmente las variedades con hojas coloreadas.

La acelgas. Riego y humedad

La acelga es una planta que necesita mucha humedad, especialmente cuando las plantas son jóvenes. Durante este periodo no debería secarse nunca la tierra. Con plantas más desarrolladas puede aguantar relativamente la sequía aunque siempre prefiere que el suelo tenga humedad.

Al llegar el verano, las plantas necesitan una humedad aún mayor. La falta de agua producirá ejemplares con hoja más amargas.

A pesar de que prefiere un riego abundante, el terreno no se debe encharcar pues esto podría ser responsable de la aparición de numerosas enfermedades.

Las acelgas. Temperatura y exposición

Las acelgas prefieren los climas suaves aunque pueden vivir en cualquier tipo de clima, siempre que no baje de los -5 ºC o que supere los 33 ºC. La temperatura ideal de producción se sitúa entre los 15 y los 18 ºC, aunque se vienen produciendo en lugares con climas que se sitúan entre los -1 ºC y los 33 ºC. Su producción es más elevada cuando el clima es fresco pero pueden aguantar y producir en lugares o climas calientes.

En lugares con primaveras o veranos muy calurosos, las acelgas suelen tener tendencia a espigar y a producir flores antes que en lugares más suaves, especialmente cuando este calor va acompañado de una falta de agua.

En estos lugares, si lo que se prefiere es cultivarla para la producción de hojas tiernas es mejor plantarla en un emplazamiento fresco. Una zona con luz difusa o a semisol sería ideal para que las plantas no florecieran en verano.

En climas tropicales o subtropicales puede también plantarse aunque debe situarse en zonas elevadas. En estas latitudes las acelgas se comportan como plantas perennes.

Las acelgas. Época de plantación y cultivos

Tenemos dos tipos de plantación:

  • Cosechas de verano : Si queremos obtener cosechas de verano tenemos que plantarlas en los meses comprendidos entre la primavera y el verano (Entre los meses de abril a julio). En este caso las podemos plantar directamente sobre el terreno. La producción de estas plantas se producirá al cabo de unos setenta días después de su plantación. Las que se plantaron en el mes de abril ya podrán recogerse sobre finales de mayo o principios de junio.
  • Cosechas de invierno : Si queremos tener producción de invierno, plantaremos las acelgas más tarde (Entre los meses de octubre y marzo). Las plantas comienzan a producir al cabo de unos dos meses de estar plantadas.

En climas cálidos pueden plantarse durante todo el año, tanto para cosechas de verano como para cosechas de invierno. En climas fríos se realiza la plantación entre principios de otoño y principios de primavera.

Aunque las acelgas tardan aproximadamente entre 60 y 70 días a desarrollarse, se pueden recoger bastante antes cuando las hojas hayan alcanzado los 12 o 13 cm de longitud. En este caso, aunque se consiga una producción menor, resultan extremadamente tiernas y pueden ser utilizadas para comer en ensaladas.

Variedades de acelgas

acelga
Acelgas en el huerto

Existen muchas variedades de acelgas, clasificándose principalmente por el tipo de hoja de acuerdo a que si esta es lisa o rizada y por el tamaño y color de las pencas. Entre las principales variedades podríamos mencionar las siguientes:

– Variedades de hojas crespas:

  • Lucullus. Posee pencas blancas y hojas amplias de color verde claro. Variedad muy productiva y sabrosa.
  • Ruibarbo: Pencas de color rojo oscuro y hojas verde brillante oscuro con envés rojizo.
  • Amarilla de Lyon: Es la variedad de acelga más ampliamente cultivada. Esta variedad produce hojas abundantes con las pencas de color blanco y las hojas verde amarillentas.
  • Brightlights: LLamada así por la variedad de colores de las pencas que pueden ser rojos, amarillos, blancos, anaranjados, verdes o violetas. Resulta muy sabrosa y decorativa tanto en el jardín como encima del plato.
  • Bright yellow: Posee pencas de un amarillo brillante, muy destacadas en el jardín.
  • Fordhook giant: Hojas verde claro y pencas amarillos verdosas. Crece con rapidez y se adapta a muchos climas.
  • Gigante carmesí: Hojas verde oscuro brillante. Tallos carmesí. Especialmente valiosa para comer muy tierna.

– Variedades de hojas lisas:

  • Bressane: Tiene hojas verdes y oscuras y pencas muy anchas.
  • Carde Blanche: Variedad francesa francesa con hojas verde oscuras y pencas blancas.

¿Cómo plantar, mantener y recoger las acelgas?

Antes de plantar las acelgas deberemos preparar el terreno adecuadamente. Las acelgas necesitan que el suelo se encuentre bien labrado, roturado y suelto para poder germinar. Por ello, antes de realizar la siembra, labraremos el terreno, lo desmenuzaremos bien y, después de aplanarlo, realizaremos los surcos necesarios para plantar en ellos las semillas.

Las acelgas plantadas en primavera o verano pueden plantarse directamente sobre el terreno. Para ello se deben realizar surcos en el campo e introducir directamente la semilla en los mismos. Las acelgas prefieren ser plantadas a poca profundidad por lo que bastara con introducir una semilla en cada punto, situado entre 1,3 y 1,8 cm de profundidad y a una distancia entre puntos de unos 22 a 30 cm. Los surcos deberán estar distanciados entre 40 o 50 cm.

Si la siembra se ha realizado tardíamente, se deberán plantar las semillas en semillero caliente. Cuando las plantas sean lo suficientemente grandes para manipularlas, deberán aclararse dejando un solo ejemplar por punto, puesto que de cada semilla plantada generalmente se produce más de una planta.

La falta de aclarado a tiempo, combinado con una falta de humedad, puede ser responsable de que las acelgas produzcan brotes floríferos en la primera temporada. Cuando las plántulas hayan desarrollado cuatro o cinco hojas deberán trasplantarse a su lugar definitivo de acuerdo a las condiciones vistas anteriormente.

Recolección de las hojas

Las hojas se recogerán cuando sean lo suficientemente grandes para comer, lo cual se suele dar entre 50 y 65 días después de la plantación. Recoger las acelgas cuando estén a punto permite tener hojas o pencas de mayor calidad al mismo tiempo que favorece el que la planta produzca nuevas hojas.

  • Si recogemos las hojas exteriores antes de que estas se pongan duras o amarillas, las acelgas pueden prolongar la formación de hojas tiernas hasta un año. Es conveniente realizar esta faena aunque en un momento dado no necesitemos disponer de este alimento para incentivar el crecimiento de la misma.
  • Para recogerlas hay que cortar solamente las hojas exteriores que son las más grandes. La recolección se realizara a mano utilizando un cuchillo bien afilado. Hemos de ser prudentes a la hora de cortarlas para no dañar las hojas interiores.
  • En plantaciones extensivas, normalmente se recoge la planta entera cuando ha alcanzado el tamaño y el peso adecuado para venderse bien. Las hojas se cortan en el mismo campo y, después de limpiarlas y ordenarlas en fajos de una docena o dos docenas, se introducen en cajas y se colocan en el frigorífico listas para ser distribuidas en los diferentes mercados. Si se mantiene una temperatura constante de 0 º C y una humedad relativa de un 90 a un 95 ºC, las acelgas pueden conservarse bien entre 10 y 14 días.

Las acelgas. Tipos de terreno y abonos

Las acelgas se desarrollan bastante bien en todo tipo de terrenos con tal que sean bastante fértiles, no sean ácidos y posean un drenaje adecuado. Los suelos preferidos son los de naturaleza alcalina con Ph que puede variar entre 5,5 y 8.

A la hora de preparar el terreno es importante aportar abono orgánico en forma de estiércol. La proporción adecuada sería de unos 2 a tres kilos por metro cuadrado. Este abono debe mezclarse bien con la tierra e introducirse hasta una profundidad de 30 a 35 cm. Posteriormente las plantas más jóvenes podrían necesitar un abonado extra líquido de tanto en tanto.

Entre las faenas de mantenimiento se encuentra la de procurar que no haya hierbas, para lo cual deberemos escardar el suelo y quitar manualmente las hierbas. Este escardeo también permitirá la ventilación y oxigenación del suelo. Si se quiere prescindir de esta faena resulta interesante realizar un acolchado del suelo con plástico, paja o arena. El acolchado permitirá mantener la humedad constante y evitará que nazca la hierba.

* Véase: Plagas y enfermedades del cultivo de acelgas

punto rojoMás información sobre las acelgas.

Editorial
Escrito por Editorial Equipo de Botanical-online encargado de la redacción de contenidos

17 marzo, 2020

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