Berenjenas - Tipo de terreno: preparación y abonado
Las berenjenas prefieren los terrenos fértiles y profundos, provistos de buen drenaje. No toleran los suelos arcillosos que facilitan la acumulación de agua en sus raíces y son responsables de podredumbre y desarrollo de numerosas enfermedades, aunque si que prospera muy bien con terrenos arcillosos-arenosos. Su pH favorito es 6.5 aunque puede desarrollarse bien con un pH de 7. No aguanta los suelos salinos.
Antes de plantarlas deberemos preparar la tierra. Esta faena se realiza en invierno. Hay que remover la tierra bien para que esta quede bien desmenuzada. Durante esta faena se deberá aportar el estiércol que resultara muy necesario para una buena producción. Una cantidad aproximada de 450 kilos por cada 100 m2 seria la adecuada.
A esta cantidad de estiércol debería añadirse 500 g de nitrógeno, 1300 g de fósforo y unos 2700 g de potasio por cada 100 m2.
Además de este abonado de fondo, sería conveniente abonar superficialmente 2 o tres veces a lo largo de todo su proceso productivo, con una cantidad de unos 350 g de nitrógeno en cada aplicación por cada 100 2.
Las berenjenas cultivadas en macetas es mejor proporcionales un suelo ligero realizado a partir de una mezcla de arena y turba.
Berenjenas- Cuidados
Entre las principales cuidados y faenas de mantenimiento, podemos mencionar las siguientes:
- Entutorado: Como la mayoría de las hortalizas, las berenjenas deben ser guiadas sobre cañas, listones u otros tutores para que se eleven sobre el suelo y no sufran problemas de humedad. Por otra parte, el estar los frutos y las hojas mas elevados permite que las plantas tengan una mayor ventilación. Las berenjenas deben atarse a las cañas por los tallos principales cuando alcancen los 60 cm de altura. Debemos revisar bien los brotes laterales a medida que estos crezcan para atarlos a las mismas.
- Eliminación de hojas: Es importante eliminar las hojas enfermas o secas así como el exceso de hojas interiores y las hojas inferiores. Con ello se consigue una mayor ventilación, un mayor aporte de luz y mayor facilidad en el tratamiento y recogida de los frutos. Es importante realizar esta faena durante los días de poca humedad ambiental y antes de regar, cuando el terreno se encuentre algo seco. En caso contrario, las heridas de los cortes podrían infectarse.
- Pinzado: cuando hayan alcanzado unos 60 o 70 cm, se deben cortar los extremos superiores para estimular su desarrolla lateral y darles un aspecto arbustivo.
- Aclareo de los frutos: Es importante aclarar los frutos para que no produzcan demasiados, lo cual limitaría su tamaño y calidad. Normalmente se suelen dejar unos 5 frutos como máximo por planta. Esto se consigue eliminado el exceso de flores y dejando solamente unas 5 en el momento en que el fruto de las mismas comienza a hincharse.
- Escardas: La labor de quitar las malas hierbas es muy importante para impedir que estas consuman recursos al cultivo, como el agua y los nutrientes. Esta labor se puede realizar manualmente o mediante herbicidas.
- Mantener la humedad del suelo: Para ello se debe regar cuando haga falta. Una manera de conseguir que la humedad del suelo sea más constante es acolcharlo.
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