Revista de Plantas de Botanical-online

Alimentos ricos en hierro

PULGONES EN LAS PLANTAS

Características de los pulgones

¿Qué son los pulgones?

Los pulgones son insectos que suelen tener entre 1 y 4 mm de longitud. Pueden ser verdes, amarillos o negros.

Son insectos que se reproducen con mucha facilidad atacando prácticamente todas las plantas menos aquellas que contienen aceites esenciales que los repelen.

¿Cómo controlar los pulgones con procedimientos naturales?

Entre las principales plagas tenemos los pulgones, los cuales se desarrollan especialmente con el aumento de la temperatura, a partir de la primavera.

La calor y la sequedad favorecen su desarrollo. Ante los primeros indicios deberemos aplicar una serie de remedios para evitar que se desarrollen y sea más difícil eliminarlos.

Efectos de los pulgones en las plantas

Los pulgones atacan fundamentalmente las hortensias y otras flores, como las fucsias, los hibiscos, las rosas, las adelfas o los tulipanes.

Son responsables de elaborar una especie de melaza que convierte la planta afectada en algo pegajoso.

Las hormigas, especialmente las hormigas negras del jardín (Asus niger), son las responsables de criar estos pulgones y alimentarse de ellos, succionando sus secreciones líquidas con un contenido muy elevado en azúcar con el cual pueden alimentarse.

Además, en este líquido pegajoso se desarrolla la negrilla, un hongo que se alimenta de la planta y la debilita y, al cubrir las zonas verdes, impide que la planta realice la función clorofílica con normalidad.

Foto de pulgón de la adelfa

¿Cómo evitar el desarrollo de los pulgones?

Dado que los pulgones se alimentan de las partes tiernas de las plantas, debemos procurar que nuestros vegetales no desarrollen brotes tiernos en exceso, lo cual suele ocurrir cuando los fertilizamos en demasía con abonos orgánicos de acción retardada. Fertilizar adecuadamente es una manera de evitar que estos insectos se propaguen demasiado.

El tiempo seco favorece el desarrollo de los pulgones. Regar las plantas adecuadamente puede frenar su avance, especialmente si aplicamos un buen rociado de las ramas y hojas con una cierta presión lo que, al mismo tiempo, puede ayudar a retirarlos de las plantas.

Foto de pulgón negro

Controlar las hormigas y favorecer el desarrollo de insectos que destruyen los pulgones es una manera adecuada de prevenir la expansión de los mismos.

Los pulgones se esconden en las hojas, ramas, hierbas y otros posibles materiales del suelo del jardín. Limpiar bien el suelo, eliminando el material muerto y las hierbas facilitará su eliminación.

Ante las primeras infecciones de una plaga que se desarrolla con tanta facilidad, resulta absolutamente necesario tomar medidas rápidamente que incluyen el corte y eliminación de los brotes o las hojas afectadas y la aplicación de los remedios adecuados.

Plantar plantas culinarias o aromáticas intercaladas con las plantas que pueden atacar los pulgones ayudará a prevenir que estas últimas se infecten. Entre estas tenemos la salvia, romero, el ajo, la melisa y otras plantas o hierbas aromáticas como la menta o la albahaca

Control químico de los pulgones

Los lugares donde suelen aparecer son las puntas de los tallos y las yemas, por lo que si, lo detectamos al principio, podemos despuntar estas partes afectadas y deshacernos del material contaminado.

Es importante también aplicar un insecticida sistémico, es decir aquel tipo de insecticidas que son absorbidos por las plantas y los pulgones lo absorben al chupar su savia. La mayoría de ellos contiene un principio acaricida-insecticida sistémico llamado Dimetoato que muchas veces se combina con otros insecticidas y acaricidas sistémicos de contacto o ingestión como el Carbaril o el Triclorfon.

Una vez aplicado sobre las zonas afectadas, si se puede, se debe separar la planta afectada del resto. Igualmente será muy importante controlar las hormigas para que estas no trasladen los pulgones del suelo u de otras plantas a los ejemplares sanos.

La nicotina puede obtenerse bajo permiso específico de agricultor para pulverizar las plantas afectadas. Es un potente veneno para los mamíferos y aves, e igualmente elimina a los pulgones y moscas blancas, aunque respeta a las mariquitas y a los sírfidos.

Una solución no tan tóxica y también efectiva consiste en macerar hojas de tabaco, o tabaco para fumar en agua. Luego con el líquido resultante se fumigan las plantas afectadas.

Otro procedimiento químico menos agresivo para eliminar los pulgones es mediante aceite mineral.

El aceite mineral se aplica abundantemente sobre la planta infectada y destruye a los pulgones al no dejar que respiren. A pesar de ser un procedimiento más ecológico que el anterior, no debe aplicarse en plantas que presenten poca salud o cuando las plantas se encuentren muy estresadas por el calor excesivo. El uso del aceite durante estos días podría perjudicarlas.

Entre los insecticidas naturales menos agresivos, aunque no biológicos, tenemos las piretrinas que se utilizan para controlar las plagas en las plantas, así como los parásitos en los animales y en el hombre.

Las piretrinas se obtienen de la familia de los crisantemos. Respecto a los anteriores tienen la ventaja que se degradan con más facilidad y presentan más dificultad para contaminar las aguas, sin embargo, al igual que los insecticidas químicos tradicionales, afectan a la fauna beneficiosa y rompen el equilibrio natural.

También puede aplicarse jabón líquido casero , aunque este es menos efectivo y se suele combinar con otros insecticidas.

Control biológico de los pulgones

Productos químicos naturales obtenidos de las plantas: Otra posible manera de controlar a los pulgones es mediante productos químicos naturales.

Se pueden encontrar en el mercado jabones insecticidas especialmente preparados para la fumigación cuando se diluyen con agua. Tienen la ventaja de respetar las especies de insectos beneficiosos y son biodegradables.

Insectos que se comen a los pulgones: Una manera de controlar los pulgones es utilizar procedimientos biológicos como la utilización de otros insectos que se los comen. Son enemigos naturales de los pulgones las mariquitas, los sírfidos o moscas cernidoras, las mantis, las crísopas, las tijeretas, etc.

La utilización exagerada de insecticidas químicos puede alterar esta fauna natural que se alimenta de las plagas y favorecer su desarrollo, por lo tanto hemos de ser muy prudentes en el uso de este tipo de insecticidas

Algunos insectos, como las mariquitas, se pueden comprar y dejarlas en nuestro huerto o jardín.

Foto de mariquita sobre borraja

Entre los productos más efectivos y ecológicos para eliminar las plagas se encuentra el aceite de nim, obtenido del cinamomo o melia, un árbol procedente de la India y plantado como árbol ornamental en muchas avenidas y parques de las ciudades y cuyas bayas resultan tóxicas. El aceite extraído de esta planta contiene muchos flavonoides con propiedades insecticidas. A diferencia de los anteriores apenas actúa por contacto, sino solo por ingestión y no afecta a los mamíferos.

Foto de cinamomo

Preparados con plantas aromáticas para los pulgones

La utilización de líquidos obtenidos de plantas aromáticas o culinarias es una de las maneras de atajar estos enemigos. Así, por ejemplo, podemos realizar alguno de los tratamientos siguientes:

La ortiga (Urtica dioica) contiene rutina e hidroxitreptamina, dos principios con propiedades insecticidas naturales, pero, además, contiene tiamina y una serie de ácidos que son repelentes de insectos (Ácidos cafeico, clorogénico y linoleico) por lo que si utilizamos estos componentes podemos eliminar los insectos que perjudican las plantas o evitar que estos se acerquen.

(Decocción de un puñado de ortiga seca por dos litros de agua durante 20 minutos. Introducir el líquido resultante en una botella con un spray y fumigar las plantas afectadas)

El ajo(Allium sativum). Otro de las plantas mas reconocidas con propiedades insecticidas es el ajo.

Sus principios sulfurados, entre ellos la allicina y el flavonoide rutina, le confieren esta propiedad. El ajo ha sido utilizado tradicionalmente para combatir las plagas desde la antigüedad cuando el hombre no conocía aún los insecticidas artificiales.

El tratamiento con ajo era una manera natural de eliminar y controlar los insectos perjudiciales. Podemos utilizar este recurso en nuestro huerto o jardín como insecticida biológico. (Decocción de 4 cabezas de ajo por litro de agua. Introducir el líquido resultante en una botella con spray y rociar las plantas)

Información relacionada: Plantas para las plagas. Plantas insecticidas.

Más información sobre las plagas y enfermedades de las plantas.

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