Los pulgones atacan fundamentalmente las hortensias y otras flores , como las fucsias, los hibiscos, las rosas, las adelfas o los tulipanes. Son responsables de elaborar una especie de melaza que convierte la planta afectada en algo pegajoso. Las hormigas, especialmente las hormigas negras del jardín ( Asus niger ), son las responsables de criar estos pulgones y alimentarse de ellos, succionando sus secreciones líquidas con un contenido muy elevado en azúcar con el cual pueden alimentarse. Además, en este líquido pegajoso se desarrolla la negrilla, un hongo que se alimenta de la planta y la debilita y , al cubrir las zonas verdes, impide que la planta realice la función clorofílica con normalidad.

Foto de pulgón de la adelfa
¿Como evitar el desarrollo de los pulgones?
Dado que los pulgones se alimentan de las partes tiernas de las plantas, debemos procurar que nuestros vegetales no desarrollen brotes tiernos en exceso, lo cual suele ocurrir cuando los fertilizamos en demasía con abonos orgánicos de acción retardada. Fertilizar adecuadamente es una manera de evitar que estos insectos se propaguen demasiado.
El tiempo seco favorece el desarrollo de los pulgones. Regar las plantas adecuadamente puede frenar su avance, especialmente si aplicamos un buen rociado de las ramas y hojas con una cierta presión lo que, al mismo tiempo, puede ayudar a retirarlos de las plantas.

Foto de pulgón de negro
Controlar las hormigas y favorecer el desarrollo de insectos que destruyen los pulgones es una manera adecuada de prevenir la expansión de los mismos.
Los pulgones se esconden en las hojas, ramas, hierbas y otros posibles materiales del suelo del jardín. Limpiar bien el suelo, eliminando el material muerto y las hierbas facilitará su eliminación.
Ante las primeras infecciones de una plaga que se desarrolla con tanta facilidad, resulta absolutamente necesario tomar medidas rápidamente que incluyen el corte y eliminación de los brotes o las hojas afectadas y la aplicación de los remedios adecuados.
Plantar plantas culinarias o aromáticas intercaladas con las plantas que pueden atacar los pulgones ayudará a prevenir que estas últimas se infecten. Entre estas tenemos la salvia, romero, el ajo, la melisa y otras plantas o hierbas aromáticas como la menta o la albahaca
Control químico de los pulgones
Los lugares donde suelen aparecer son las puntas de los tallos y las yemas, por lo que si, lo detectamos al principio, podemos despuntar estas partes afectadas y deshacernos del material contaminado. Es importante también aplicar un insecticida sistémico, es decir aquel tipo de insecticidas que son absorbidos por las plantas y los pulgones lo absorben al chupar su savia. La mayoría de ellos contiene un principio acaricida-insecticida sistémico llamado Dimetoato que muchas veces se combina con otros insecticidas y acaricidas sistémicos de contacto o ingestión como el Carbaril o el Triclorfon. Una vez aplicado sobre las zonas afectadas , si se puede, se debe separar la planta afectada del resto. Igualmente será muy importante controlar las hormigas para que estas no trasladen los pulgones del suelo u de otras plantas a los ejemplares sanos.
La nicotina puede obtenerse bajo permiso específico de agricultor para pulverizar las plantas afectadas. Es un potente veneno para los mamíferos y aves, e igualmente elimina a los pulgones y moscas blancas, aunque respeta a las mariquitas y a los sírfidos. Una solución no tan tóxica y también efectiva consiste en macerar hojas de tabaco, o tabaco para fumar en agua. Luego con el líquido resultante se fumigan las plantas afectadas.
Otro procedimiento químico menos agresivo para eliminar los pulgones es mediante aceite mineral. El aceite mineral se aplica abundantemente sobre la planta infectada y destruye a los pulgones al no dejar que respiren. A pesar de ser un procedimiento más ecológico que el anterior, no debe aplicarse en plantas que presenten poca salud o cuando las plantas se encuentren muy estresadas por el calor excesivo. El uso del aceite durante estos días podría perjudicarlas.
Entre los insecticidas naturales menos agresivos, aunque no biológicos, tenemos las piretrinas que se utilizan para controlar las plagas en las plantas, así como los parásitos en los animales y en el hombre. Las piretrinas se obtienen de la familia de los crisantemos. Respecto a los anteriores tienen la ventaja que se degradan con más facilidad y presentan más dificultad para contaminar las aguas, sin embargo, al igual que los insecticidas químicos tradicionales, afectan a la fauna beneficiosa y rompen el equilibrio natural.
También puede aplicarse jabón líquido casero , aunque este es menos efectivo y se suele combinar con otros insecticidas.
Control biológico de los pulgones
Productos químicos naturales obtenidos de las plantas: Otra posible manera de controlar a los pulgones es mediante productos químicos naturales.
Se pueden encontrar en el mercado jabones insecticidas especialmente preparados para la fumigación cuando se diluyen con agua. Tienen la ventaja de respetar las especies de insectos beneficiosos y son biodegradables.