Contenidos
- 1 Plantas medicinales para eliminar microorganismos
- 1.1 Equinácea, estimulante natural de las defensas
- 1.2 Romero, potente antibiótico natural
- 1.3 Tomillo, una valiosa planta antiséptica
- 1.4 Propiedades antibióticas de la canela
- 1.5 Jengibre como planta antibiótica
- 1.6 Berberina, potente antibiótico y antimicótico natural
- 1.7 Otras plantas con propiedades antibióticas
Plantas medicinales para eliminar microorganismos
Equinácea, estimulante natural de las defensas
La principal virtud de la equinácea (Equinácea angustifolia) radica en sus propiedades antimicrobianas en contra de bacterias, hongos y virus, que la configuran como una auténtica alternativa a los antibióticos químicos. La razón de esta propiedad se debe a su capacidad para estimular el sistema inmunitario, produciendo más glóbulos blancos.
Romero, potente antibiótico natural

El romero (Rosmarinus officinalis) contiene más de 40 principios antibacterianos y más de 20 antivíricos. En infusiones, ayuda a combatir los gérmenes de las enfermedades respiratorias e intestinales. Utilizado como aromatizante en la comida, impide la proliferación de gérmenes patógenos en los alimentos.
Esta planta tiene propiedades antimicrobianas muy potentes, además de ser un buen tónico hepático, antiinflamatorio, y estimular los procesos de desintoxicación hepática. (Infusión de romero) (Cocinar con romero)
Tomillo, una valiosa planta antiséptica
El tomillo (Thymus vulgaris) es una planta medicinal muy apreciada como antiséptico natural. Ya en el Antiguo Egipto era utilizada con esta finalidad.
Toda la planta, hojas y flores, es rica en aceites esenciales, con propiedades antisépticas, expectorantes, antitusivas, mucolíticas, antimicrobianas y antivirales.
Tradicionalmente, el tomillo es considerado un fuerte antibacteriano, no mata las bacterias pero impide que estas se multipliquen (propiedad bacteriostática), además de incrementar las defensas naturales del organismo (propiedad inmunoestimulante). Usada externamente, es un potente desinfectante y ayuda a cicatrizar las heridas. Se puede tomar como una infusión de tomillo, o resulta deliciosa en una sopa de tomillo medicinal.
Propiedades antibióticas de la canela
La canela (Cinnamomum verum), por su riqueza en aceites, es una potente planta antibiótica. Se considera una buena aliada para las infecciones respiratorias más comunes, debido a que posee componentes antisépticos, expectorantes y antiinflamatorios.

Jengibre como planta antibiótica
El jengibre (Zingiber officinale) es una planta tropical muy popular por sus propiedades antiinflamatorias, pero lo que muchas veces se desconoce, es que el jengibre también tiene potentes propiedades para luchar contra las infecciones.
El poder antibacteriano del jengibre ha resultado especialmente útil contra la infección por la bacteria Helicobacter pylori, causante de muchos casos de gastritis.
También es interesante su uso en diversas infecciones digestivas, como casos de diarrea, especialmente en los niños, y en muchos casos de gastroenteritis. Combate las bacterias patógenas y no daña la flora intestinal saludable.
En procesos gripales y catarros, esta planta resulta muy útil para quitar la fiebre, la congestión nasal y la mucosidad acumulada en las vías respiratorias. La infusión de limón y jengibre, servida bien caliente, ayudará a expectorar el pecho cargado y a rebajar la fiebre, especialmente si le añadimos una buena cucharada de miel.
Berberina, potente antibiótico y antimicótico natural
La berberina es un alcaloide que se extrae de algunas plantas como el agracejo (Berberis vulgaris). Ha demostrado ser eficaz contra una amplia variedad de bacterias, hongos, levaduras y parásitos, entre las que se incluye la Candida, Helicobacter pylori, colera, Giarda, malaria, intoxicaciones alimentarias, etc. (* Véase: Berberina para las infecciones)
Otras plantas con propiedades antibióticas
Además de los principales antibióticos naturales mencionados, existen muchas otras plantas con estas propiedades, entre las que se destacan:

Foto de infusión de boldo Boldo (Peumus boldus): El intenso aroma que desprende la planta advierte de sus componentes para luchar contra sus depredadores naturales. El boldo contiene al menos 11 componentes nematicidas en sus aceites esenciales (destaca el cineol y ascaridol), que combaten los gusanos intestinales. La medicina tradicional de donde es endémica, en Chile, se utiliza como un remedio contra la gonorrea. El ascaridol, presente en el aceite esencial es un componente contra la malaria. El extracto de la planta se ha demostrado efectivo contra Candida albicans, Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus. También tiene grandes usos para enfermedades respiratorias.
- Llantén (Plantago major): su contenido en taninos ejerce un efecto antibiótico. A su vez, su contenido en aucubina y mucílagos, lo convierte en una planta muy adecuada en infusiones para el resfriado y la tos.
- Cardamomo (Elettaria cardamomum): El cardamomo es una de las fuentes de cineol más rica que nos ofrece la naturaleza. El cineol es un potente componente antiséptico natural que elimina las bacterias causantes del mal aliento, siendo un reconocido remedio para la halitosis. También resulta adecuado para el tratamiento de la caries, o dolores de estómago causados por el Helicobacter pylori.
- Melisa (Melissa officinalis): La melisa, por su contenido en timol, tiene cualidades antibacterianas. El extracto acuoso se ha utilizado vía tópica para tratar el virus del herpes simple ( Más información). El aceite esencial de melisa también se utiliza en baños para tratar la candidiasis.
- Drosera (Drosera spp.): El extracto de drosera contiene plumbagina, que es un principio antibiótico contra una amplia gama de bacterias y virus. Se utiliza como remedio para la gripe, resfriados, y para tratar infecciones respiratorias.
- Hisopo (Hyssopus officinalis): Su aceite esencial es antimicrobiano y se ha comprobado su efecto contra ciertas bacterias. (Infusión: 1 cucharadita de sumidades florales por taza de agua, 3 tazas al día)
- Ulmaria (Filipendula ulmaria): El extracto de esta planta tiene efectos antibióticos contra S. aureus, E. coli, P. vulgaris y P. aeruginosa, bacterias causantes de intoxicaciones alimentarias e infecciones urinarias. También tiene salicilatos (ácido salicílico), con propiedades para bajar la fiebre.
- Serpol (Thymus serpyllum) El timol y el carvacrol, presentes en el aceite esencial, son sustancias estudiadas como potentes antisépticos capaces de luchar contra microbios y hongos. Las infusiones con serpol pueden ayudar a vencer las infecciones que afectan a distintos sistemas del cuerpo.
- Tila (Tilia spp.): La tila posee propiedades antivirales y antibacterianas capaces de inhibir el crecimiento de virus y bacterias, por lo que resulta muy útil su administración durante los periodos en que el organismo se ve obligado a luchar contra las infecciones. En este sentido se puede considerar esta planta como un buen antibiótico natural.
- Lima (Citrus aurantifolia): La lima contiene al menos 10 componentes antisépticos. Junto con las propiedades de la vitamina C para prevenir resfriados, gripes e infecciones, esta fruta es muy adecuada para ayudar a combatir las enfermedades de invierno.
- Guayaba (Psidium guajava): Las hojas de guayabo son ricas en aceites esenciales de la planta y sustancias que actúan como antibióticos naturales.
- Pensamiento (Viola tricolor): Esta planta contiene algunos principios antibióticos que ayudan a tratar enfermedades infecciosas.
- Lúpulo (Humulus lupulus): Inhibe el desarrollo de numerosas bacterias, lo que explica su uso alimentario como conservante, y al mismo tiempo el motivo por el cual esta planta puede ser útil para evitar algunas infecciones intestinales y en el tratamiento de infecciones bacterianas, tanto en uso interno como externo.
- Genciana (Gentiana lutea): El uso tradicional de esta planta le otorga propiedades para luchar contra las infecciones de oído, anginas, otitis,etc.
- Camomila o manzanilla amarga (Chamaemelum nobile L): Adecuada para los resfriados, por sus propiedades antibióticas. El azuleno, un componente abundante en su aceite esencial, tiene propiedades regeneradoras del hígado.
Más información sobre antibióticos naturales.
21 junio, 2026








