- Vitaminas del grupo B :Pueden obtenerse de los cereales integrales ( trigo, avena, cebada, etc.) frutos secos ( avellanas, almendras, nueces ) verduras ( las coles, la coliflores, las espinacas, los rábanos, la endibia, los rábanos, las lechugas...) levadura de cerveza, etc.
- Magnesio: Plantas ricas en magnesio son las judías, las espinacas, la verdolaga, o el germen de trigo.
Alimentos diuréticos para ayudar a eliminar las toxinas del tabaco
Los alimentos diuréticos son aquellos que incrementan la producción de orina. Es importante orinar mucho durante el proceso de deshabituación al tabaquismo porque, a través de la orina, se eliminan muchas tóxicas del tabaco.
Muchos de los alimentos mencionados anteriormente poseen propiedades diuréticas. Entre ellos los más importantes son: los espárragos, el apio, las lechugas, las cebollas, el diente de león, las ortigas, las cerezas, zarzamoras, etc.
Tisanas diuréticas para ayudar a eliminar las toxinas del tabaco
Igualmente deberíamos ayudarnos de preparados con plantas medicinales con propiedades diuréticas para incentivar la diuresis. Así, por ejemplo, puede ser muy recomendables las infusiones de cola de caballo, de diente de león, de fresa o de llantén.
Y, sobre todo, beber mucho líquido
Además de todos estos alimentos, es absolutamente imprescindible beber muchos líquidos. Estos nos ayudaran a incrementar la micción por lo que contribuirán positivamente en la eliminación de toxinas. Entre todos ellos, el más importante es el agua. Beber un litro y medio como mínimo diariamente debería estar en la mente de cualquier persona que deja de fumar. Escogeremos un agua ligera, preferentemente con una baja mineralización para que drene el organismo con mayor facilidad.
Tampoco se deben olvidar los zumos de frutas y verduras, especialmente aquellos que con propiedades tranquilizantes y diuréticas. zumo de pera, zumo de manzana, zumo de piña, de fresas, etc.
Alimentos NO adecuados para dejar de fumar
La persona que quiere dejar de fumar debería prescindir de una serie de alimentos que pueden entorpecer el proceso de deshabituación al tabaco o que pueden perjudicar su salud. Entre estos, tenemos los siguientes:
- Alimentos con muchas calorías: Es algo normal cuando se deja de fumar ganar de 3 a 4 kilos durante los primeros meses. Para conseguir reducir este aumento de peso y para evitar engordar mucho más se deberían descartar aquellos alimentos con muchas calorías: alimentos con muchas grasas, como carnes grasas, chocolates, helados, pasteles, etc.
- Hidratos de carbono simples: El exceso de hidratos de carbono simple también se transforma en grasa. Además son rápidamente metabolizados por el organismo, de manera que, al cabo de un rato de ingerirlos, sentimos de nuevo hambre y necesitamos " picar " algo más. Esto es lo que habitualmente ocurre tras comer caramelos, pasteles, productos de pastelería realizados con harinas refinadas.
En su lugar es conveniente utilizar de una manera prudente los hidratos de carbono complejos, que, aunque también son ricos en calorías, son aquellos que se asimilan más lentamente y mantienen el cuerpo durante más tiempo satisfecho, sin necesidad de " picar" entre comidas. . Las frutas y los cereales integrales estarían incluidos en este grupo.
- Excitantes: El síndrome de abstinencia del tabaco produce un gran nerviosismo o ansiedad. Por ello, en ningún momento resulta adecuado ingerir substancias que puedan aumentar este estado anímico. La alimentación de la persona que pretende dejar de fumar debe estar libre de alimentos con propiedades estimulantes como café, té, cola, chocolate o bebidas de cola.
Consejos a tener en cuenta en la dieta para dejar el tabaco
Durante o después de las comidas, los siguientes consejos pueden ayudar a superar el tabaquismo:
- Rodear las comidas de un ambiente tranquilo y relajado: Durante las comidas se deben evitar discusiones o enfrentamientos con otras personas. Un ambiente relajado y tranquilo ayudará a reducir la ansiedad y disminuirá las ansias de comer en demasía. Resulta más conveniente comer con un poco de música ambiental que permita el diálogo entre los comensales.
No se debería encender la televisión durante las comidas. Durante estas horas, la mayoría de las cadenas ofrecen informativos con noticias que no invitan precisamente a la relajación.
- Procurar no comer entre comidas: Aunque dejar el tabaco genera una gran necesidad de llevarse algo a la boca de tanto en tanto, se debería procurar no comer entre comidas. Si esto no es posible, se debería utilizar algún alimento muy ligero o alguna técnica para " engañar" el hambre ( Véase como saciar el hambre entre comidas)
- Comer menos cantidad y más veces al día: Lo ideal es realizar 5 comidas diarias: Un buen desayuno, un tentempié a media mañana, la comida del medio día, un snack por la tarde y una cena ligera.
- Mentalizarse a ingerir menos alimentos que cuando se fumaba: El tabaco disminuye las sensación de hambre. Ello, unido a la ansiedad que se produce al abandonar este hábito, suele proporcionar una mayor necesidad de comer. Teniendo esto en cuenta, la persona que deja de fumar debería mentalizarse que debería comer menos que cuando fumaba.
- Información relacionada: Beneficios de dejar de fumar.